Cocina viajera a la venezolana

¡Feliz jueves! Bienvenidos a la cuarta edición de #MonchandoConFenchu, la columna en la que me acompañan a conocer diferentes rincones de Caracas en la que satisfago mi paladar y lo comparto con ustedes. 

Sigamos con la reseña:

Creo que todos podemos reconocer ese sentimiento que tienes cuando sales de un restaurante y apegas llegas al carro te desabotonas el pantalón y no comes hasta horas más tarde de lo lleno y satisfecho que estás. Esa es la mejor descripción de lo que sentí después de salir de Moreno. 

Como su bio lo describe, Moreno es un restaurante de "cocina viajera venezolana", creado por el chef Víctor Moreno. Honestamente no entendía mucho hasta que llegué al restaurante y probé la comida. El lugar, adornado con cierta náutica acompañado por el logo, te da a entender la parte de "viajera" y al ver que la carta tiene opciones como Pastel de Chucho y Mandocas Zuliana junto a Costillas de Cerdo y Linguine Fosforera, entiendes que aquella descripción fue la mejor para lo que ibas a comer. 

Con muchísimo apetito y ganas de ver qué me esperaba en Moreno, me acerqué para el mismísimo cumpleaños número 52 de mi mamá, así que esto tenía que ser buenísimo porque sí. 

Comenzamos por algunos traguitos. Mis papás se fueron por bebidas como el Gin Comic, que los amantes de la ginebra apreciarán mucho. Mi hermano y yo optamos por "soft drinks": probé el Patilla Pepper, una mezcla muy divertida de patilla, limón y jarabe de ají dulce. Mi hermano probó el Papeloneitor Tangerine y estaba increíblemente bueno, como una versión frappé aromatizada de un buen papelón con limón. 

Seguimos con una entrada. Al escuchar "burrata rellena de crema de stratiatella con reducción de vinagre balsámico y guayaba" a todos se nos pararon las orejas. Para los que han leído las demás versiones de esta columna sabrán que soy fiel amante de la combinación salado-dulce y esta no es la excepción. 

De platos, cada uno pidió a su gusto. Así que les daré una breve introducción del mismo para que entiendan el mood detrás del plato.

  • Mi mamá, ansiosa de probar algo distinto, pidió unos tortelloni rellenos de cerdo servidos en salsa de cebolla. 
  • Mi papá, con ganas de una buena carne, pidió una carne macerada por 21 días con un puré exquisito. 
  • Mi hermano, amante de todo lo que tenga cerdo, pidió las costillas de cerdo tostada con sus jugos, dulce de plátano maduro y pastel de arepa. 
  • Yo, a dieta, pedí el atún aleta amarilla con salsa asiática, ensalada de tomate y aguacate y arroz basmati. 
Tortelloni rellenos de cerdo servidos en salsa de cebolla. 

Tortelloni rellenos de cerdo servidos en salsa de cebolla. 

Diré que no son muy fotogénicos, pero sí exquisitos. El sabor es fuerte, particular con el sabor a cerdo que le queda muy bien, sin dejar de ser dinámico con la salsa de cebolla y el queso. Mi mamá pensó que era lo mejor de todo lo que habíamos pedido. Estoy en desacuerdo, pero sí diré que estaba buenísimo. 

Encargué la foto de la carne a mi papá, ¿ok? No lo juzguen por sus habilidades.

Encargué la foto de la carne a mi papá, ¿ok? No lo juzguen por sus habilidades.

Este plato es un clásico para los lugares que sirven carne. Quizás pudiese ser la prueba de fuego para muchos. Esta estaba exquisita, y además el puré hacía de muy buen acompañante. A mi parecer, una buena carne no necesita de mucho más y Moreno se alinea conmigo en esto. A los amantes de la carne les gustará mucho, pero a los que vamos en búsqueda de nuevos sabores recomendaría alguna de las creaciones de Moreno. 

Personalmente, amo y adoro el pescado, especialmente el atún. Estos cortes de atún estaban maravillosos con la salsita asiática y el arroz. Estaba maravillosamente bueno. No es el plato más creativo de la carta y estaba consciente de eso cuando lo pedí, pero es uno con el que siempre vas a salir ganando. 

Para mí, mi hermano fue el ganador con estas costillas de cerdo. Estaban para ponerse a llorar de lo bueno. Textura perfecta, sabor perfecto. Just, yes.

Por último pedimos dos postres:

  • Pastel tibio de chocolate relleno de caramelo salado; cotufas caramelizadas y helado fior di latte. 
  • Bienmesabe, crema de coco, bizcocho, el coquito, almíbar de ron. 

Esto estaba bue-ní-si-mo. El pastel tibio es bastante parecido a un fondant, pero el chocolate sabía un poco distinto, estaba incluso mejor que un fondant a mi parecer. Me hubiese gustado una dosis más grande de caramelo salado y helado, pero quizás esa soy yo. 

Nunca había probado el bienmesabe (yo sé, shame on me). Este estaba buenísimo. Yo soy amante del coco y este postre no decepcionó. 

...

La experiencia de ir a Moreno es una muy satisfactoria en la que tienes opciones para los que van por lo clásico y seguro, y también para los que se quieren aventurar. La atmósfera, el servicio y la comida hacen de un trío increíble para los comensales.