Sorpresa en cada bocado

¡Feliz jueves! Soy Fenchu. Como saben, esta columna quincenal los invita a monchar en algún lugar que me encante, me sorprenda y quiera compartir con ustedes, los lectores de The Amaranta en #MonchandoConFenchu. Así que vamos con la reseña de este jueves:

Tenía tiempo que no me sorprendía, chica.

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Seguro, había comido rico en restaurantes en los que uno pierde la cuenta de la cantidad de platos que te traen, todos espectaculares, claro; pero tenía tiempo que no me asombraba de verdad.

Esta semana en #MonchandoConFenchu, quise explorar un lugar que me dio curiosidad, después de haberme aguantado la tentación por demasiado tiempo (lo cual se me hizo difícil con la fotos de Instagram de la cuenta, compruébenlo por ustedes mismos en @misenplas).

Así que me dirigí hacia Los Palos Grandes, donde queda el mágico local en el cual Joanna Rutenberg -la creadora de Misenplas- y su equipo entretienen los jueves y sábados a gente que busca buena comida y buen ambiente.

El lugar, aunque fui de día, me dio a entender la magia que tiene de noche. Lucecitas que adornan el jardín, mesas de picnic con suculentas de centro de mesa, plantas guindadas del techo y una mesa de futbolito y una de ping pong, que se juntan con la gente y la música en vivo de noche para crear el ambiente perfecto, relajado y acogedor.

La ideología de Misenplas es una fusión de comidas en la que destaca la japonesa. Aunque hacen sushi rolls y poke (comida hawaiana), su innovación principal es la mezcla entre el concepto del sushi con el de burritos y hamburguesas. 

¿Ya entienden mi intriga?

Joanna me presentó 3 platos, uno más suculento que el otro:

  • Tunaburger: Tuna tartare, queso crema de parchita, aguacate, mix de lechugas, repollo morado, hilos de batata con salsa dragón.
  • Nepturrito: Kani dinamita, wakame ponzu, masago, cebolla crujiente, mix de lechugas y mango con salsa anguila. 
  • Swell Poke Bowl: Tuna tartare, repollo morado, fresas, aguacate, cebollín, zanahoria, hilos de batata crujiente con salsa ponzu y anguila. 

La Tunaburger fue equivalente a fuegos artificiales 🎆. Estaba un poco intimidada porque no entendía qué exactamente iba a comer y ¡De eso se trata la experiencia! Este nuevo estilo de hamburguesa sorprende en cada bocado, con un tope de sticky rice y una base tipo sushi pizza. Estuvo para chuparse los dedos, volvería y traería a todos mis amigos por esa Tunaburger.

El Nepturrito también me confundía un poco en su concepción como plato, pero apenas lo probé, todo cobró sentido. Es como un rol gigante, ¡pero mejor porque tiene más relleno! La ensalada Neptuno es de mis cosas favoritas de comer sushi, así que haberlo metido dentro de un burrito de alga nori y bañarlo de salsa anguila fue genius, just genius. Podría advertir que quizás no será suficiente como primer plato, pero para eso está el resto del menú 😁.

Nepturrito de mi corazón.

Nepturrito de mi corazón.

El Swell Poke Bowl... había comido poke varias veces antes, pero me sorprendieron dos cosas: la fresa y los hilos crujientes de batata. Había probado cebolla frita y pedacitos de mezcla tempurizada, pero el dulce y el crunch son perfectos para el balance de sabores del poke bowl. 

Este tuvo un extra de piña que le quedó mi amor. 🍍

Este tuvo un extra de piña que le quedó mi amor. 🍍

Como pueden ver, el común denominador entre los platos y el ambiente es la sorpresa, lo distinta que es la propuesta a otras que rondan la ciudad. 

Después de tener la barriga llena y el corazón contento, le hice algunas preguntas a Joanna:

Joanna y yo. 

Joanna y yo. 

¿Cómo comenzó Misenplas?

Hace cinco años estudiaba en Barcelona, y siempre había sido adicta a la comida japonesa. En Europa el sushi es carísimo, y era imposible para mi costear 2 sushis semanales. Mis compañeros de cuarto estudiaban cocina, entonces empecé a hacer mis propios platos y les pedía que los probaran. Después tuve un novio chef que me enseñó mucho de técnicas y sabores. Decidí abrir una cuenta de Instagram y empezar a vender sushi; los roles se desarmaban y era un desastre pero era rico. Luego me fui a vivir seis meses a un velero a Nueva Zelanda y decidí que me iba a bajar de ese velero siendo una experta en sushi. 

Volví a Caracas y me puse junto a mi Nana con el catering y cursos de sushi. Al pasar el tiempo, me fui a Texas con un japonés, pero en Japón está prohibido que las mujeres toquen pescado porque su temperatura corporal es más alta y lo cocinan, solo me dejaba emplatar con palitos y pinzas. Pasé dos semanas literalmente amarrada de la hebilla de mi pantalón al suyo, haciendo todo menos tocar el pescado.

Al regresar a Caracas, abrí un lugar en Altamira, y ahí saqué los burritos que fueron un hit, entonces dejé los roles a un lado. Esa experiencia me permitió decidir hacer otro concepto más relajado con música en vivo, futbolito de mesa, etc., quedándome con las burgers, los burritos y los poke. Además en Misenplas está el delivery de miércoles a sábado. 

¿Cómo es la movida de las cenas? 

Es relajado, un ambiente chévere con música en vivo. Es un plan tranquilo. Me gustó la idea de que la gente se pueda sentar a comer, pero que no se tengan que ir al terminar, sino que puedan quedarse a ver la música en vivo, jugar ping pong, caminar por ahí, etc. Ayer se armó el Mundial de Futbolito entre los comenzales. O por ejemplo, el otro día vi unas chamas que se sentaron en la misma mesa que unos chamos y al final de la comida terminaron yéndose juntos a otro local. 

¿Cómo ves el futuro de Misenplas?

Está abrazado a Venezuela. Siempre intentando ser más y mejor, hasta que el cuerpo aguante. Hay millones de opciones y proyectos que tengo, pero siempre atados a la realidad de Venezuela. Me encantaría que estuviéramos abiertos, todos los días, pero vamos poco a poco.  

Admirando el maravilloso poke. 😍

Admirando el maravilloso poke. 😍

No sé ustedes, pero yo veo el futuro de Misenplas como veo este Swell Poke Bowl. 

¿Tienen recomendaciones para mi próximo #MonchandoConFenchu? Soy toda oídos.