Ahora somos brujas también

Si algo nos ha dejado este nuevo siglo XXI, donde la tecnología nos dominará en cualquier momento o el socialismo nos consumirá primero, es que como seres humanos pensantes, debemos adaptarnos a cambios drásticos en periodos muy cortos de tiempo.

Ver relacionados:

Estamos pasando por la teoría de los siete años

Por qué ser un escéptico de la astrología no es tan inteligente como parece

Todo de lo que no puedes echarle la culpa al mercurio retrógrado (y a lo que sí)

¿Cambios drásticos?

Exactamente. En un mundo donde cada doce meses sale un iPhone nuevo, hay una actualización de Instagram que revoluciona el mercadeo y casi llegamos al borde de una guerra nuclear, a nuestra generación le ha tocado digerir esos cambios con mucha más rapidez e ir fluyendo con ellos poco a poco.

Hasta que llega un momento donde tú, niña de 23 años, te sientes al borde de una crisis existencial porque tu novio es un patán, el trabajo te tiene aburrida, y la decisión de salir o no de Venezuela está a punto de dejarte calva.

Es ahí donde nosotros seres mundanos indefensos a punto de explotar sentimentalmente, buscamos ayuda espiritual, mística o psíquica como único recurso para salir de aquel foso imaginario.

Ya sea confesándonos con un cura o que una bruja nos lea el tabaco, le damos credibilidad a esos consejos que, nos gusten o no, alivian el sentimiento de ¿por qué me tocó nacer en este país maldito?

Y para adentrarnos un poco en el ámbito fantasioso más que el religioso, surge #MistikAmaranta, una recopilación de rituales astrales, donde en cada edición explicaremos un método y expondremos distintos testimonios de personas que al igual que todos, vieron la luz al final del túnel invocando un poco más allá del Padre Nuestro.

La Carta Astral

Con una cantidad de componentes bastante complejos, la carta astral, en términos coloquiales, es la representación astral y psicológica de una persona según la fecha, hora y lugar de nacimiento, para hacer una serie de predicciones a partir de esto.

Más allá de la explicación astrológica, que evidentemente no la entiendo porque no soy bruja, nosotros los mundanos nos dirigimos a nuestro astrólogo de confianza para chequear la posición de nuestros astros, buscar respuesta a circunstancias de vida o simplemente creerse el cuento de que “la situación en Venezuela no llega a diciembre”.

Testimonio 1:

¿Cómo fue el procedimiento?

Me lo hice con un grupo de amigas de la universidad. La mamá de una amiga hizo un curso y nos pidió que fuésemos a su casa para que ella nos leyera la carta. Recuerdo que el proceso fue súper cool. Nos dijo que la carta estaba dividida principalmente por tu personalidad y a partir de allí ella podía leer o sacar cosas que nos podían interesar o funcionar en un futuro cercano.

Me dijo que me veía en un mundo distinto al que yo estaba. En ese momento no me importó, pero ahora que lo recuerdo, evidentemente fue muy claro, porque yo en ese momento estaba en un mundo empresarial y ahora estoy en un mundo artístico; algo muy distinto.

¿Sientes que te dieron información valiosa/relevante para el futuro?

Recuerdo que pegó muchas cosas en cuanto a mi personalidad. Me comentó que la relación del momento que tenía con mi novio no estaba funcionando y vendrían otros hombres. Como también me dijo que no veía a mi papá en esta carta astral, y a los dos meses murió. Fue bastante contundente.

Testimonio 2:

¿Cómo fue el procedimiento?

Llegué, me presenté y me hicieron las preguntas básicas: ¿dónde y cuándo naciste? ¿a qué hora naciste? Luego lo puso en la computadora, como en un mapa astral. Me empezó a decir cosas de mis astros y signos; pura paja.

¿Sientes que te dieron información valiosa/relevante para el futuro?

Sinceramente no. Es que no fue una predicción del futuro, es más una descripción de tu personalidad y de lo que significa la alineación de tus astros. No me encantó la verdad.

Testimonio 3:

¿Cómo fue el procedimiento?

Fue por teléfono con una tipa famosa al parecer que vivía en Miami. Primero me pidió los datos típicos, y luego me echó el cuento de mi signo, de cómo estaban alineados mis planetas. Me habló de mis problemas familiares, diciéndome que eso estaba destinado en relación a mi fecha y hora de nacimiento. No me habló de cosas que quería saber; más bien usó demasiadas palabras que no entendí.

De lo que yo quería saber, me dio información muy general, no en el ámbito específico que yo esperaba. 

¿Sientes que te dieron información valiosa/relevante para el futuro?

No. me dijo que iba a ser exitosa en la vida y que iba a tener una familia bonita. Sinceramente creo que esa información me la puede decir cualquiera, en ningún momento fue precisa. Sí me gustaría volvérmela a leer.