Los Miserials: ‘Te pasaste 45 minutos tomándole fotos a la comida, y ya está fría’

Los Miserials: ‘Te pasaste 45 minutos tomándole fotos a la comida, y ya está fría’

De vez en cuando y de cuando en vez, suele pasarme por la cabeza, en mis mayores momentos de ocio, las siguientes interrogante:

¿Cómo sobrevivían las generaciones anteriores sin todos los avances tecnológicos que tenemos ahora?

¿Cómo hacían las mujeres antes de que se inventaran los tampax?

¿Cuánto se podía tardar un acuerdo laboral que ahora se resuelve mediante una video llamada?

¿Cuál era la excusa antes del Netflix and Chill?

¿A qué sabía la tostada con aguacate antes de verse tan bella en Instagram?

Pues la respuesta está en que, con muchísima paciencia, las mujeres usaban toallas de tela, los acuerdos laborales se resolvían en mayor tiempo, la movida del Netflix and Chill era mucho más complicada, y la tostada con aguacate sabía completamente igual, solo que ahora te la comes aguada porque tiene más de media hora servida mientras le tomas la foto.

En Los Miserials de hoy:

‘Pasas más tiempo tomándole fotos a la comida que comiendo’

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De un tiempo para acá, se ha puesto de moda hacerle saber a todos tus seguidores, de la manera más llamativa y ridícula, todo lo que estás haciendo durante el día.

  1. Empieza la mañana y le tomas una foto a tu bellísima taza de café.
  2. Luego grabas a tu amiga ridícula que le encanta que le tomen fotos, pero ella dice que no, mientras no le prestan atención a la clase de historia.
  3. Y luego, durante un almuerzo pautado con tus amigas en un sitio de sánduches que está de moda, haces que las personas esperen con su comida en frente mientras tú haces cinco fotos, tres videos y cuatro boomerangs del plan trendy para hacerle saber al mundo lo cool que es tu vida. 

Como si nuestro estatus social dependiera de eso, cada vez que salimos a un sitio que podría entrar dentro de la categoría social “chévere”, nos entra una necesidad de documentar desde todo lo que nos comemos, hasta de lo que estamos hablando.

Por lo tanto, como esta columna está hecha solo y únicamente para criticar, te creamos una lista de dónde y cuándo sí puedes pasarte de ridícula tomándole 35 fotos a la ensalada capresa que obviamente no te gustó, y cuando no.

Sitios y/o espacios aprobados:

  1. Almuerzos en tu casa cotidianos: solamente si el plato se ve bonito. Si es la milanesa con arroz, plátano y ensalada que almuerzas todos los martes y jueves, mejor no.
  2. Cumpleaños en la calle: aceptado porque es el cumpleaños de tu amiga y la quieres.
  3. Almuerzos familiares: tal como la primera, válido solo si el plato se ve atractivo, o si quieres grabar a tu abuela diciéndote que eres su nieta favorita.
  4. Cualquier comida que merezca una foto: porque siempre están estos casos.

Sitios y/o espacios NO aprobados:

  1. Almuerzos en la calle: si vas a comer con tus amigas y todas le van a tomar fotos a exactamente lo mismo porque tu Instagram te lo pide, mejor no.
  2. Cenas con un date: NO, NO y NO. Préstale atención al pana antes de chequear cómo se ve tu carpaccio de lomito con filtro.
  3. Cenas con tu novio de cuatro años: tampoco. Habla con él, pregúntale de fútbol, o pregúntale lo mucho que te quiere en tal caso, porque además no está nada barato sacar a comer a alguien hoy en día.

Así que joven incomprendido del siglo XXI, no te sientas mal si eres parte de este cambote; todos podemos sobrevivir un almuerzo agradable, con buena compañía y buena comida, sin la necesidad de compartirlo con la gente de Instagram, a quienes verdaderamente no les interesa.