Y te juro que no se me va a perder el pasaporte

Viniendo de una sociedad retrógrada, basada en el machismo, predicadora de lo conservador, que nuestros padres todavía reflejen alguno de estos aspectos es completamente normal. Siendo la generación que desarrolló ese cambio y nosotros la que lo aplicó, al momento de nuestro crecimiento como jóvenes pensantes en este mundo, nuestros ideales o valores, suelen chocar con lo que nuestros padres vivieron de pequeños.

Es por la premisa previa que surge esta columna, Los Miserials, para hacer crítica a lo que le gusta nuestra generación, como también para criticar a las otras que no entienden nuestro mantra de “jóvenes incomprendidos del siglo XXI”.

A lo que viene la edición de esta semana:

Ver relacionados:

‘Mamá, puedo pasar vacaciones sola, no pasa nada’

Siendo una niña de 23 años, terminando una carrera universitaria, con un trabajo estable y un razonamiento medianamente coherente, hay responsabilidades que podemos (o debemos) asumir en estos momentos de la vida. Empezar a pagar ciertos gastos, mantener el orden de tu cuarto, y salir de vacaciones sola, son algunos factores que podemos realizar para sentirnos más adultos, sin la necesidad de tener a tu mamá encima todo el día porque no tendiste tu cama.

Especificándonos en el último punto, las vacaciones para las familia venezolana son fechas de compartir en conjunto, especialmente si son días festivos. Por eso tu mamá chilla cuando le dices que quieres pasar Año Nuevo con tu mejor amiga en la playa, en vez de quedarte en tu casa.

‘Pero hija, es una fecha familiar, no de amigos’

Es lo que te respondería tu mamá, cuando lo que tú menos quieres es pasar las fiestas en casa de tu tía, como los últimos quince años.

‘Hija, tus amigas y tú no pueden estar solas en otro país, ¿y si las secuestran?’

Es lo que te diría tu mamá cuando le comentas que tienes un viaje organizado en Semana Santa.

Ya sea por el hecho de que no nos están “monitoreando”, no tienen el control de la situación o no nos creen lo suficientemente maduros, algunos padres ven con asombro nuestra propia libertad, así estemos completamente capacitados para asumir un viaje solos.

‘Pero si yo te voy a pagar el viaje’

Ahí no hay discusión; si tú niña que nunca en su vida ha trabajado, ni tiene idea de cómo funciona un metro, no te puedes quejar si tu papá no quiere pagarte un viaje sola a otro país porque es bastante probable que termines perdida.