Porque las personas trabajan, ganan dinero y lo gastan

Siendo esta columna creada para hacer críticas a nuestra sociedad, a las costumbres anticuadas de nuestros padres y a los comediantes que hacen videos con peluca, vamos poco a poco haciendo conciencia de las conductas que tenemos nosotros los jóvenes de este nuevo milenio, y que deberían estar eliminadas lo antes posible.

Conductas machistas, padres conservadores, y niñas mojigatas son algunos de los problemas que debe soportar nuestra sociedad, viviendo en un siglo donde el internet es mágico y los carros ya vuelan.

Siendo nuestra cultura venezolana bastante retrógrada en cuanto a costumbres sociales, hemos ido poco a poco demostrando que el cambio sí es necesario, y que es completamente normal que uno de tus mejores amigos sea gay.

A lo que viene Los Miserials del día de hoy:

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‘Las mujeres sí pagan, supérenlo’

En Latinoamérica, desde que el mundo es mundo y Colón pisó la tierra, la mujer siempre ha estado bajo el cuidado y supervisión del hombre. Claramente hoy ya no tanto, aunque todavía presenciamos actitudes, de parte de ambos sexos, que aclaran el hecho de que el hombre siempre estará por encima. Mujeres que les gusta ser mantenidas por sus parejas, hombres que no les gusta que las mujeres manejan, y así como los que se sorprenden cuando en una discoteca, una amiga del grupo se ofrece para pagar parte del servicio de ron.

‘Dividimos la cuenta’

Es lo que le dices tú, joven incomprendida del siglo XXI a la que no le gusta que le anden pagando las cosas.

‘Estás loca, ¿cómo vas a pagar si eres mujer?’

Es lo que te responde tu amigo que, a lo mejor sin ser malintencionado, no entiende que no te gusta andártelo chuleando cada vez que salen a rumbear.

En esta Venezuela, atrasada y comunista, todavía es sorprendente para muchos que las mujeres salgan solas, se paguen sus tragos y manejen a sus casas; cuando en otro país la cultura del “hombre paga todo” solo aplica si te estás prostituyendo.

Así que tú, joven incomprendida que espera salir de noche y que le paguen todo: ubícate y entiende que eso está mal, y que además vivimos en un país pobre.

Y tú, joven incomprendido al que le pareció impresionante que su mejor amiga lo invitara a almorzar: entiende que las mujeres son personas normales que trabajan, ganan dinero, y lo gastan también.