Los Miserials: ‘A tu edad ya tenía cuatro postgrados tres hijos y dos carros’

Los Miserials: ‘A tu edad ya tenía cuatro postgrados tres hijos y dos carros’

Si hay algo bonito de ser joven, es la libertad que automáticamente asumimos para ser irresponsables, flojos y divertidos, todo bajo la carta de “estoy aprendiendo de la vida” y “esas responsabilidades todavía no me corresponden”.

Como buenos jóvenes incomprendidos del siglo XXI, nos enfrentamos al mundo y a sus responsabilidades con nuestra mejor cara de sufrimiento; simplemente porque ya tienes 25 años, tu papá todavía te paga tus salidas con tu novia y lo máximo que has hecho en el mundo laboral es ser community manager de una marca de trajes de baño para hombres.

Siendo estos casos el común denominador que define a los millennials alrededor del mundo, hoy vamos a hablar de la excepción; ya que en un país como Venezuela, el joven incomprendido que sí le echa pichón está a la par del joven incomprendido que nunca ha ganado un centavo, debido a que el trabajo normal en comparación con las ganancias es literalmente nada.

En esta edición de Los Miserials: “a tu edad ya tenía cuatro postgrados, tres hijos y dos carros”.

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Entrando en el específico de Venezuela, a raíz de la situación miserable, los jóvenes se han visto en la necesidad de entrar al campo laboral mucho más temprano, lo cual desata las siguientes consecuencias:

  1. Personas que cumplen las responsabilidades de muchos cargos juntos.
  2. Salarios en bolívares que alcanzan solo y únicamente para una empanada cada quince días.
  3. La queja constante de tu mamá diciéndote que ella a tu edad ya se había comprado su casa, parido tres hijos y viajado dos veces con su maravilloso sueldo. 

Y tú, que estudiaste Economía, estás haciendo un postgrado por las noches y trabajas como un burro durante todo el día en un banco reconocido, ganas aproximadamente lo equivalente a un par de cervezas a la semana.

Siendo una situación verdaderamente lamentable para los jóvenes que no pueden irse del país o todavía no han terminado sus estudios, no les queda otra opción que ver de dónde sacan algún ingreso en dólares para no pedirle dinero a sus padres, reducir a todo nivel sus gastos y todo eso con la comparación de su papá y sus cuatro postgrados a los 25 años.

Pues señor y señora de 60 años que vivieron la Venezuela bonita de Carlos Andrés Pérez, si ustedes en ese momento tenían el capital para comprarse tres carros y un apartamento a los 20 años, algo en el país también estaba mal.

Sin tener un gramo de normalidad en ninguna de las situaciones económicas de este país, pasamos de ser millonarios a pobres en 20 años de gobierno, simplemente porque las cifras que representaban la plata que se robaban y lo que dejaban para el disfrute del país, cada vez se fue más para los bolsillos de los funcionarios chavistas y menos para la bonanza que tanto benefició a nuestros padres en aquella maravillosa Venezuela.

Así que padres, representantes o responsables de nosotros jóvenes que le echamos pichón en esta Venezuela de terror: tiene todo el mérito del mundo que su niño de 23 tenga dos trabajos y esté terminando la universidad, así su sueldo total no le alcance ni para unas flores para el día de las madres. Piénselo así: por lo menos no se enchufó con el gobierno, vendió unas plantas eléctricas que no existen, y tiene a más de media Venezuela sin luz por su culpa.

Miserables, incomprendidos, pero bastante trabajadores en esta Venezuela.