“Me gusta que me necesites, pero ni pendiente”

Decir “te amo” es una de las frases más difíciles de pronunciar; justo al lado de “¿le caigo mal a tu mamá?”, “el agua de tu casa sabe raro” y “tienes un moco”. Ahora, imagino que para perderle el miedo, la gente la está utilizando al menos 5 veces al día, para cualquier situación y cualquier persona.

Porque nos gusta hablar como si estuviésemos en una comedia romántica de Meg Ryan pero seguimos actuando como en Jersey Shore... Acapulco, para ser más niche.

La usamos para el pana que hace años no veíamos y cuenta un chiste que le da una patada a los del Profesor Briceño, a una amiga que brinda una birra porque a diferencia de ti le aumentaron, y a nuestra mamá cuando nos hace caldo de pollo mientras nadamos en nuestros mocos. En ocasiones, es justo y necesario decirlo. En otras, no.

Sin embargo preferimos ser cariñosos y evangelizar al mundo con el “amor que se ha perdido”, convencernos de que podemos salir de la dictadura con tweets, de que la carne de los restaurantes chinos no es de gatos desaparecidos y de que Ben Affleck es un buen Batman.

Pues no.

Decir “te amo” debería ser un milagro. Debería ser algo que solo escuches de alguien que de verdad lo siente. No de un tipo que te quiere coger y ya o de una amiga que hablará a tus espaldas en el momento que vayas al baño de la tasca. Así que he recopilado (a través de experiencia lastimosamente propia) las veces en las que alguien te dice la frase que no debe ser nombrada y lo que en verdad significa.

“Te amo, marica” -Una pana en una rumba de viernes en la noche

Traducción:

“Gracias por regalarme cigarros, pero si me niegas el segundo te tumbo el culito”.

“Eres demasiado cómica, me salvaste de hablar con el tipo que me cae mal del trabajo”.

“Me encanta tu gusto en ropa, debería ver Pinterest con mayor frecuencia”

“Solo quiero que me des la cola, chama”.

“Si me emborracho, porfa sostén mi cabello mientras vomito y no me dejes”.

“Me gusta uno de tus amigos, ¿cuándo me lo vas a cuadrar, vale?”.

“Te amo, cachito de jamón con queso” -Un chamo que le tiene pánico a la palabra “novia”

Traducción:

“Estás buenísima, pero no busco nada serio ahorita”.

“En verdad sí leí tu mensaje, pero me dio fastidio responderte”.

“Pruébame que soy más arrecho que tus demás cuadres”.

“Qué brutal que te gusten los memes y además me etiquetes en ellos”.

“Por favor no me hagas conocer a tus papás”.

“Hueles demasiado rico, pero ahora siempre que huela ese perfume me acordaré de ti”.

“Te amo, mija” -Algún familiar en época de festividades

Traducción:

“Es igualita a su mamá, pero no me interesa qué pasa en su vida”.

“Qué bueno que esté estudiando Comunicación Social, ahora sabrá hablar en público”.

“Ojalá me acompañe a hacer unas diligencias”.

“Es bella, qué lástima que le gusten los chamos tatuados”.

“¿Por qué no respondes mis mensajes de bendiciones por Guasá?”.

“Ya sabía yo que tenía teléfono, deberían meterla en el grupo de la familia”.

“Te amo, de pana”

Traducción:

“Te amo” -De tu novio de más de cuatro años que te hace té cuando tienes la regla.

“Te amo” -De tu papá que te busca hasta en la Colonia Tovar a las 3:00a.m.

“Te amo” -De tu amiga que te mira feo cuando sabe que vas a volver con el pend*jo de tu ex.

“Te amo” -De TheA Team porque te calas nuestras teorías locas.