Mi amor, mi vida. Te regalo mi keratina

Una tradición de antaño es cortar células muertas del cuerpo de uno y dárselas a otro como muestra de afecto.

En otras palabras, cortarse un mechón de pelo y regalárselo a un amado era una práctica muy común. Esto por supuesto antes de la era de las pelucas permanentes y las extensiones de pelo verdadero.

Entregar un mechón de pelo es un acto de amor clásico y se practica con mucha vehemencia en El Amor en Los Tiempos del Cólera de Gabriel García Márquez. Florentino Ariza pasa 51 años, nueve meses y cuatro días aferrado a su amor eterno por Fermina Daza, solo con el humilde recordatorio de un gran mechón de pelo que tenía de ella.

En este video pueden ver el momento de enardecida pasión en el que Fermina se corta la trenza para regalársela a su amor prohibido:

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‘Estoy contemplando regalarle pelo a mi novio’

Ajá. Bueno, en primer lugar si estás hablando de regalarle inyecciones de plasma al cuero cabelludo de tu novio porque la calvicie le vino temprano, bien pueda. Nadie desea una pareja que por tener más entradas que el delta del Orinoco, lo confundan con tu padre.

Por otro lado, si te estás refiriendo al hecho de que quieres cortarte el pelo para meterlo en una cajita como representación eterna de tu amor, puede que sea mejor pensarlo dos veces.

Si hay algo en lo que podemos concordar es que cualquier regalo de amor puede parecer cursi y provocar grima para cualquiera que no está en una relación. Los que están fuera del hechizo de las endorfinas suelen arquear frente a cualquier muestra de afecto.

Sin embargo…

Aunque mi característica innata es abogar por los gestos románticos, no puedo decir que tienes mi apoyo cuando tus intenciones son regalarle a tu pareja células muertas en una caja. Es como un cuerpo en un ataúd, natural supongo, pero simplemente creepy.

Si bien en la historia ha sido considerado como un gesto de devoción entre aquellos amores que van a sufrir una separación física, digamos porque ella se va al viejo continente o porque él va a descubrir el nuevo mundo; hoy en día no solo está pasado de moda regalar cabello sino que está tan fuera de costumbre que te pueden confundir por bruja.

Por otra parte, aunque las eras románticas dictan los mechones de pelo como un símbolo de amor, otros récords de la historia más bien lo identifican como un signo de mortalidad porque los padres solían conservar un mechón de pelo de aquellos niños que morían a edades muy tempranas, de forma que una parte de ellos siempre se quedaba con los progenitores. De nuevo, creepy.

Mis células románticas que han hecho que vea El Amor en Los Tiempos del Cólera más de nueve veces comprende el aura de romance que comprende el gesto. Regalar una parte de ti, que no se puede comprar ni obtener de otro lado a una persona que amas para que de cierta forma siempre puedas acompañarlo donde vaya. De verdad, lo entiendo.

Pero la higiene y el hecho de vivir en el 2018 rechaza por todos lados que regales pelo. Son células muertas, como las uñas. Imagínate regalar un frasquito lleno de uñas cortadas con una etiqueta bien millennial que diga “te amo, felices cuatro meses, bb”.

No es sanitario y además si tienes más de 18 años lo más probable es que tu pelo haya sufrido el golpe de cuanto tinte, alisado chino y químico que prometa sedosidad se haya cruzado por tu camino. Por tanto, esta práctica y la virginidad de tu pelo, está tan pasadas de moda como conservar el otro tipo de virginidad.

Si tu pareja está de onda con los rituales satánicos, juramentos con sangre y pleitesía a Marilyn Manson, en ese caso de nuevo tienes mi bendición para regalarle todo tu pelo.

Si por lo contrario llenas más casillas de lo que significa ser una basic bitch de las que quisieras, entonces me temo que esta columna que defiende el romance en el siglo XXI no te puede apoyar.