Dejen de decir "te la donó", es asqueroso

Si hubiesen unos lentes de realidad virtual que te dejaran interpretar el mundo como lo hace un hombre blanco heterosexual, cada vez que apareciera una mujer verías solo una silueta gris con un círculo rojo apuntando a su vagina. Al lado, las actividades que debes hacer para obtenerla, “4 veces al cine: 20% más cerca. 3 cenas: 50% más cerca. Llevarla a la playa: 100% más cerca”.

En el mundo real, las mujeres nos engañamos pensando en cosas como consenso, y que podemos cambiar de opinión sobre si nos gusta alguien aunque hayamos salido en una cita con él. En el mundo de HOMBRES VIRILES Y CABALLEROSOS, toda acción es un acercamiento más a que sus penes entren en una vagina, por eso suelen preguntar:

¿Ya te la donó?

Qué tan frecuente se escucha: tanto como para prometer que mi primer decreto como CEO del mundo sería prohibirla por completo con pena de muerte por ser una de las frases más asquerosas y desagradables de escuchar.

En contexto: un bro está en la “partuza” y ve a un culito. Se asegura de que los primeros tres botones de su camisa color pastel genérico estén desabrochados, va hacia el objetivo, le da una media sonrisa y le pregunta algo baboso como “¿qué haces aquí tan sola?” sin rastro alguno de ironía en su voz.

El pedazo de carne le responde algo que el bro finge escuchar justo antes de decirle “¿te invito un trago?” y empezar el conteo. Lo que para el culo es la oportunidad de ver si se quiere acostar con un bro o salir con él un rato, para el bro es una inversión vaginal a corto plazo. Los 3 tragos que le invita esa noche pagan la primera cuota, llevarla al cine la segunda, y una subida a la montaña debería dar un retorno de inversión inmediato. Por eso, cuando dos semanas después de la fiesta le dice a sus bros de algún grupo de WhatsApp con nombre de chiste de primer grado de primaria que no va a poder salir porque se va con el culo a la playa, todos le contestan al unísono, “¿y ya te la donó?”.