La infiltrada: a tu novio hay que darle un trofeo - The Amaranta
¿Disculpa?

En las últimas décadas, todo el mundo se ha acostumbrado a hablar de lo que sea independientemente de géneros. Gran parte de la humanidad lo ha aceptado, pero para los bros todavía es una molestia. Hay ciertos temas que deberían estar lejos del alcance de las vaginas. Sobre todo cuando además de querer hablar al respecto, pretenden debatir y tener opiniones propias e independientes. Es ahí cuando se vuelven difíciles, y en vez de decirles algo coherente, hay que ponerlas en sus puestos y decirles:

A tu novio hay que darle un trofeo.

Qué tan frecuente se escucha: tanto como para prometer que mi primer decreto como CEO del mundo sería prohibirla por completo so pena de muerte por ser una de las frases más asquerosas y desagradables de escuchar.

En contexto: un bro está hablando de uno de esos temas que solo los bros conocen, como Star Wars, cómo todas las mujeres mienten sobre acoso sexual porque solo buscan atención, o si Apatow está -o no- sobrevalorado como director. De la nada escucha la voz de una mujer opinando del tema y su mente se nubla con preguntas “¿qué sabe una mujer de esto? ¿porqué está opinando de temas de hombres? ¿se supone que debemos escucharla?”.

Intenta buscar una mirada empática a su alrededor pero todos parecen estarla escuchando. Como si el mundo estuviese al revés. El bro intenta recuperar el falocentrismo del tema. Si se detuviera a pensar en frío sabe que lo que está escuchando no está mal, pero prefiere dejarse llevar por su necesidad animal de hacer que todo espacio tenga una voz predominantemente masculina. Empieza a pelear y lanzar contraargumentos que en el fondo sabe que no tienen mucho sentido. Poco a poco todos los que estaban escuchando se aburren y deciden irse. El bro cada vez se molesta más porque sabe que está peleando una batalla perdida así que justo antes de darse por vencido, lanza un último golpe, lleno de misoginia y por debajo del cinturón. En vez de aceptar la derrota, dice “a tu novio hay que darle un trofeo”.