0800-Amor: dedicar canciones

0800-Amor: dedicar canciones

El amor no ha muerto en la era de la tecnología, el Tinder y el McDonald’s Delivery. Simplemente ha mutado en el tiempo, pasó de ser cartas de amor a mensajes en códigos digitales.

En 0800-amor nos vamos a dedicar a hablar de los temas románticos que espantan a una generación entera, pero que la tienen haciendo colas de horas en el cine para ver cualquier comedia romántica que les de esperanza sobre los hombres sensibles y las mujeres soñadoras.

Esta vez vamos a hablar de aquel hecho de devoción amorosa que sucede cuando no conseguimos las palabras para explicar lo que sentimos y por eso buscamos un recurso más melodioso.

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0800 amor, ¿cuál es su emergencia?

‘Me han dedicado una canción de amor’.

Cualquier persona, alérgica a la palabra “sentimientos” y fanática de la frase “deja que las cosas fluyan” te dirá que te mudes de país y cambies el usuario en todas tus redes sociales, pues no hay mayor indicador de querer compromiso que dedicar una canción.

Pero, estoy aquí para defender el hecho de que dedicar canciones es lo más típico del romance y que está bien. Los charros dedicaban rancheras, Heath Ledger cantaba en las gradas del colegio y Troy Bolton decidió que la música era la mejor manera de expresar sus sentimientos.

Que levante la mano aquella que no se haya sentido como puré de papas, suave y moldeable, cuando ha presenciado a un niño tocar guitarra y cantar a tono frente a la luz de una fogata en la playa.

La música tiene poderes mágicos y aunque no te guste el romance ese es un hecho innegable.

Cuando una canción suena y piensas que así es como te sientes, no hay mayor acto de vulnerabilidad que compartir eso con otra persona y decirle que aunque no sepas cómo decirlo, la canción le va ha hacer entender cómo te sientes por ella.

El peligro se esconde en tres aristas. La primera es que no te guste la persona, entonces el hecho romántico queda chato en un acto pavoso. La segunda es que no coincidan en gustos musicales, quien no comprenda un bolero va a sentir que tu aspecto de veinteañera esconde una anciana debajo. La tercera y más importante es que la canción estará por siempre ligada a la situación romántica de la relación, si se aman será un himno, si se odian no la podrás escuchar de nuevo.

Ser romántico se trata de tener ovarios y no temer a embarrarla. Todos conocemos a más de uno que desearía volver el tiempo y evitar dedicarle a alguien una canción de Camila. Sin embargo, en el momento la euforia de compartir una canción y que a la otra persona le guste es de las mejores sensaciones.

A fin de cuentas si es cursi, solo se tienen que enterar ustedes.

Tengan la cara para serenatear al pie de un balcón, para aprender tres acordes en un ukelele o para hacer un playlist en Spotify que narre el recorrido amoroso por el que han estado.

Dedicar música es de valientes.

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