Como evitar ser un acosador sexual - The Amaranta
No es mi responsabilidad decirtelo, pero ahí va

Ahora que las conversaciones sobre la cultura de violación son lo único que no escasea, han llegado a mi varios amigos con la misma pregunta, “marica, y ¿ahora cómo sé si estoy acosando o no?”.

Inicialmente pensé en responder algo sencillo tipo, “bueno, solo no hagas todo eso que te metieron en la cabeza que tenías que hacer para ser hombre”. Porque en mi mente los casos de comportamientos abusivos derivados de “sé un hombrecito” son mucho más reales que las veces en las que haberle enseñado a alguien a “ser un hombre” ha dado buenos resultados. Pero estoy segura que fuera del mundo recreado por mi cinismo, hay personas que no han usado la masculinidad para ser unos imbéciles.

También pensé en decirles que simplemente dejen de ver a las mujeres como receptáculos de semen, pero no creo que la objetificación se haga solo a través del sexo. Creo que es algo que va mucho más allá. Tiene que ver con poder, y con creer que te deben algo. El acoso es una de las consecuencias de esa clase de pensamiento que establece que “si llevas a una jeva al cine, te la tiene que donar”, porque como tú gastaste dinero, ella tiene que gastar su cuerpo. También está en la creencia espantosa de que una mujer solo “está haciéndose la dura” y que eventualmente cederá. O que secretamente todas queremos “ser tratadas como unas perras”.

No estoy inventando ninguna de estas cosas, todo lo he escuchado a lo largo de los años, de conocidos que se sienten en confianza después de algunas copas, tipos que creen que solo “están siendo reales”, y personas que genuinamente creen que pensar así está bien. Todo eso es lo que de verdad debería evitar una persona que no quiera acosar sexualmente a otra, pero eso no fue lo que dije.

A mi me gusta ayudar y quiero hacer mi parte porque la asquerosidad de sociedad en la que vivimos deje de tratarnos como un pares de tetas caminantes. Normalmente no tengo problema con decir mi punto de vista y cooperar al esparcir información relevante, excepto en este caso. Cada vez que un hombre llega con esa pregunta, siento que es injusto.

Yo no nací con un manual de feminismo debajo del brazo. Ni siquiera tuve una crianza particularmente feminista. Es algo sobre lo que he investigado por voluntad propia e inicialmente con total independencia de mi entorno que estaba lleno de douchebags y cool girls™. Empezó como ejercicio intelectual y terminó por ser algo fundamental en mi vida. Así como yo lo hice, puede hacerlo cualquiera.

Si no quieres acosar a alguien, nadie te va a dar una respuesta fácil sobre cómo hacerlo. No es mi responsabilidad, ni la de nadie, explicarte las distintas aristas del consenso. Claro, podemos debatir y conversar y yo puedo recomendarte esas lecturas que llamaste “feminazi” hace meses en tono burlón. Pero no es mi responsabilidad sintetizar años de investigación para que tú puedas sentirte seguro.

La sociedad espera que la mujer siempre sea comprensiva, capaz de ayudar y educar, pero es otra de las maneras en las que nos obliga a tener una actitud acomodaticia con respecto al hombre. Los hombres no se equivocan, solo “están aprendiendo”, y nosotras tenemos que perdonarlos y enseñarles. Es injusto en muchos sentidos, entre ellos el de tener que enseñar cómo respetarnos, los hombres pueden tratar con respeto a otros hombres y nadie tuvo que enseñarles, fueron capaces de crear códigos de respeto por su propia cuenta.

Es muy cómodo que alguien te explique las cosas que te ha dado flojera estudiar. Además, en este caso, habla de una actitud de autocontemplación, y creo que el mejor consejo que podría dar, es en referencia a eso. Si de verdad no quieres ser un acosador sexual, deja de concentrarte en lo que tú quieres todo el tiempo. Deja de presionar por sexo cuando ya te han dicho que no solo porque de verdad tienes burda de ganas de hacerlo. Deja de gritarle a las mujeres en la calle solo porque te preocupa más tu “libertad de expresión” que la comodidad que pueda sentir una mujer en la calle. Deja de ser creepy en redes sociales solo porque tus necesidades siempre deben estar por encima de cualquier consenso social. Creo que el secreto está en empezar a despedirte de esa sensación de comodidad y aprender a controlar tus impulsos cuando hieren a otro. No es tan difícil. A las mujeres nos han estado condicionando para eso toda la vida, y ha funcionado bastante bien.