Quiero agradecerle a Trump por mi 2017 - The Amaranta
Una carta de agradecimiento para las desgracias del año

El 2017 fue un desastre.

De principio a fin, este año estuvo minado de malas noticias, conflictos políticos y coyunturas sociales. Es decir, comenzamos el año viviendo en comunismo, por centésima vez, viendo a Trump gobernar en toda su gloria, siendo testigos de los peores ataques terroristas, luchando por la libertad de nuestro país un gas lacrimógeno a la vez, tomándonos en serio el acoso sexual, sobrellevando los desastres naturales y tratando de convencer al mundo de que el calentamiento global existe.

Todo esto en 365 días. 

Sin embargo, aunque en retrospectiva este último año parece una mezcla de pesadillas, una tras otra, en la nube de negatividad, siempre hay espacio para agradecer por las buenas cosas; como que el pana que te gusta no tiene novia y es heterosexual, que tu amiga dejó a su novio abusivo o que los zapatos que te gustan siguen en el mismo precio de la semana pasada.

Pero mientras que todas esas cosas también son importantes, este 2017, más que todo, estoy agradecida por las cosas malas. Por malas, entiéndase: Donald Trump; los desastres naturales; Putin; la ultraderecha; todo el tema nuclear de Norcorea, Irán, Estados Unidos; el terrorismo.

Y por agradecida no me refiero a que me alegra que hayan pasado, o que quiero que sigan o se repitan. Por agradecida me refiero, a que en vista de que ocurrieron, pude darme cuenta de una cosa: la humanidad es horrible, pero también hay gente buena.

Hay rescatistas; opositores; ayudantes; defensores de los derechos; voluntarios; donantes; médicos, ingenieros, profesionales y transportistas desinteresados; y personas que prestan su casa, conocimientos y/o bienes para colaborar.

Ah, y gente con sentido común.

En momentos de incertidumbre, como lo pudo ser el terremoto de México, o los huracanes que recorrieron el mundo, la contraparte de la humanidad, se unió y nos mostró una faceta más sana y esperanzadora.

Sí, existen acosadores sexuales, pero también defensores. Existen represores y críticos, pero también personas que luchan por el reconocimiento de la comunidad LGBT. Existen terremotos, pero también rescatistas y personas con ganas de levantar los escombros, figurativa y literalmente.

En ese sentido, Trump nos recuerda todo lo que está mal con el mundo. Nos da un perfil claro de lo que un imbécil puede llegar a hacer con un eslogan patriótico y presupuesto, pero, por otro lado, además de personificar todo lo que no queremos para el mundo, también nos ha hecho conocer a toda una comunidad vívida por recuperar espacios, defender a los afectados y desmoralizar al presidente de los Estados Unidos.

Personas dispuestas a señalar las injusticias y pelear para que no se cometan. Así como hay malos, hay buenos. Y eso define la oscuridad del 2017; así como el terrorismo, la política, la naturaleza y los dictadores intentaron tomar las riendas del mundo, aun hay personas jalando del otro lado para no permitir que se hagan cargo.

Por eso, tiene sentido agradecerle a todas las desgracias del año. Con esperanzas de que dejen de suceder, y no vuelvan jamás. En especial, Nicolás Maduro.

Cumpliendo con mi dosis de Miss en ronda de respuestas con argumentos al estilo de “Paz Mundial”, es momento de, de verdad, agradecer y conmemorar a todas esas personas que genuinamente hicieron de tu 2017 un mejor año:

  1. A la señora que te prestó efectivo para poder salir del estacionamiento
  2. Al amigo que te brinda birras cuando está borracho
  3. A la cajera que se rio en complicidad cuando te sorprendiste por el precio de un producto
  4. A todos los que respondieron tus “buenos días”
  5. A tu jefe por aguantarte el último año
  6. A la amiga que se caló tu corazón roto
  7. Al pana que te dio el puesto en el estacionamiento
  8. A cualquier extraño que te sonrió en la calle
  9. A los empleados públicos que sí hacen su trabajo
  10. A todos los que defendieron a las víctimas de acoso sexual
  11. Al vendedor que te fió un café
  12. A la compañera de clase que te pasó los apuntes sin pedir nada a cambio
  13. A la manicurista y peluquera que siempre tienen un chisme nuevo
  14. A todos los que ayudaron a las personas afectadas en la protesta.
  15. A la vendedora que se interesa por ofrecer un buen servicio
  16. Al amigo que se hizo pasar por tu novio para que no tuvieses que bailar con el niño intenso de la rumba
  17. Al camarero que te disculpó por no tener efectivo para la propina
  18. Y finalmente, a ti, por leernos.

No todo está perdido. Nos vemos en el 2018.