Personas que se juran expertos en música - The Amaranta
Las intensidades nunca se acaban

Existen ocasiones en las que una persona emite comentarios que no son ciertos. Algunas veces porque está mal informada, otras porque intelectualmente no está muy bien dotada y el último es para tratar de impresionarnos con una cultura, talento o importancia que no posee. A este último grupo los llamamos “pretenciosos”.

Leer: Bájate de la nube: ‘No eres una experta en cine’

Sí, tú sabes a lo que me refiero con “pretencioso”. En cada salón de clase siempre hay uno de cada diez estudiantes y generalmente se sientan en la primera fila. Por oficina existen tres de cada siete personas (este número aumenta si el trabajo es de tipo creativo. Nótese en agencias de publicidad en donde una de cada tres personas se jura Donald Draper u oficinas de arquitectura). Por grupo de amigos hay uno de cada siete a quién quieres pegarle un lepe tres veces a la semana. Y en cada actividad extracurricular de debate de gente que le gusta vestirse bonito y hablar en público, espacio de debate o competencia intelectual (delegaciones de modelos de las Naciones Unidas, de derecho, fraternidades y sociedades secretas dignas de ser material creativo para series como Dear White People) el porcentaje escala a un casi 95% de las personas que los integran y pueden ser vistos como “pretenciosos”.

¿Todavía no los ubicas? Te daré una pista.

A estas personas pretenciosas las une una cosa: siempre tienen (o creen tener) la razón. Es por esto que esta columna se la dedicaremos a esas personas que para nuestro deleite se equivocan, dicen estupideces y quedan abiertos a un escrutinio público, dignas de ser viralizadas en las redes sociales por el hecho de que siempre es cómico bulear a los intensos. Y esta vez, el inaguantable fue una persona muy cercana a mí.

El sujeto: un familiar

El área de “expertise”: la música

La c*gada: pensaba que Childish Gambino y Frank Ocean eran la misma persona

Un poco de contexto: en cada reunión familiar en la que esta persona asiste, la intensidad en la mesa se eleva a un 100%. La cuestión es que él cree ser un erudito en la música porque solo consume música clásica y un poquito de mainstream (cuando se puede considerar arte). Ejemplo: Kendrick Lamar cuando ganó un Pullitzer, Father John Misty porque sí, Sufjan Stevens porque le gusta sufrir y por alguna razón ABBA porque tiene una fijación poco saludable con el grupo sueco.

Resulta que un día, este familiar se sentó en la mesa en donde estábamos hablando de Childish Gambino apenas unos días después de sacar el video de This is America. Y aquí fue donde el momento mágico ocurrió. Por supuesto, este experto en música creía sabérselas todas y rechazó de una la necesidad de ver el video del artista porque, and I quote: “Childish está demasiado sobreestimado”. Y está bien, puede ser un punto lógico si tomas en cuenta sus primeros álbumes y no eres un fanático en particular de su rap. Pero por supuesto el intenso no pudo quedarse con ese comentario y ya y dijo: “Yo perdí mi tiempo una vez con él esperando a que sacara Blonde y me pareció cualquier v*ina. Una copia rapeada de Bon Iver chimba y listo”. 

Silencio absoluto, la mesa entera comenzó a reírse y el sujeto se enrojeció como nunca en su vida había hecho. 

Bájate de la nube, que de música clásica son pocas las personas que saben lo suficiente como para corregirte y seguro confundes a Bach con Beethoven también.