El síndrome que sufren los directores creativos al cumplir 3 años trabajando

Yep, it's a thing.
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Una vez que Raf Simons renunció a su puesto como director creativo de Dior en el 2015, (uno de los papeles más prestigiosos en la industria) se estableció un antes y un después en el mundo de la moda.

Oh bueno, quizás esté exagerando el hecho, pero ¿quién no se sintió afectado con la noticia? Veníamos de una -aún no superada- desilusión colectiva con el trabajo de John Galliano en la empresa. 12 años destacándose en su participación con Dior y lo tiró todo por la borda con comentarios antisemitas y un “Amo a Hitler” para sellar el trato. Así que cuando Christian Dior anunció que Raf Simons tomaría el puesto de Galliano, lo mínimo que hicimos fue recibirlo con los brazos abiertos.

Razón por la cual seguimos en el 2016 y aún hablamos del 22 de Octubre del 2015 (Si, recordamos la fecha porque, repito, fue un evento traumático).

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Pero volviendo al tema del antes y el después, es necesario que resaltemos que cuando Simons se fue, uno tras otro, nos hemos despedido de los directores creativos que apenas cumplían tres años (o un poco más) trabajando para las firmas y se retiraban. En caso de que se lo pregunten, es un fenómeno que ha causado que la industria de la moda de un traspiés. Puntualizamos los casos para que entiendan la magnitud del problema:

  • Raf Simons se fue de Dior en el 2015 (3 años) 
  • Alexander Wang se fue de Balenciaga en el 2015 (3 años)
  • Stefano Pilati se fue de Ermenegildo Zegna en el 2016 (3 años)
  • Brendan Mullane se fue de Brioni en el 2016 (casi 4 años)
  • Hedi Slimane se fue de Saint Laurent en el 2016 (casi 4 años) 
  • Anthony Vaccarello se fue de Versus Versace en el 2016 (menos de dos años)
  • Alessandra Facchinetti se fue de Tod's en el 2016 (3 años)
  • Danielle Sherman se fue de Edun en el 2016 (3 años)
  • Y el más temido rumor del 2016, Nicolas Ghesquière está abandonando su posición en Louis Vuitton (don’t panic, nada está confirmado aún) 

Esta lista de nombres no sería un problema si no tuviese un patrón similar. Y si decidiéramos ignorar las declaraciones de Raf cuando se fue de Dior. Su predecesor Galliano había alegado que su caída no era más el estrés pasándole factura, así que cuando vimos que Simons quería salir del cuadro, la coincidencia era demasiado obvia.

Y teníamos razón. Seis desfiles al año, dos de ellos con la presión de llegar a los estándares de haute couture, sumándole la insaciable costumbre de los clientes de demandar más ropa y más creatividad en menos tiempo; no solo estaba acabando con los recursos del diseñador, sino que cambió completamente los calendarios de la moda y sus estructuras convencionales.

El ritmo en el que los diseñadores se tienen que manejar actualmente para complacer a sus compradores significó para Raf Simons un inconveniente que jugaba con sus niveles de creatividad. Además de que subieron en un 60% las ventas de la marca desde 2011, su frustración por el poco tiempo que tenía para diseñar colecciones completas solo iba en aumento.

"Cuando haces seis shows al año, no hay suficiente tiempo para todo el proceso. Técnicamente, sí, pero no tienes tiempo de incubación para las ideas, y el tiempo de incubación es muy importante.". - Raf Simons

Pero, ¿esto puede aplicar para todos los otros casos que nombramos antes? ¿los diseñadores prefieren retirarse antes de sacrificar la calidad de las colecciones? Según Simons, cuestionar el valor de tantos shows al año es necesario para salvar a los directores creativos y sus ideas. Sin necesidad de juzgarlos por no querer producir “ropa comercial” o “espectáculos masivos” a expensas de su creatividad. Y él no es el único que piensa así, Nicolas Ghesquière al dejar Balenciaga manifestó el mismo problema. En una entrevista para BoF, Ghesquière habló sobre lo frustrado que se sentía por todas las responsabilidades que caían sobre sus hombros y lo decepcionante que era ver como la marca se volvía en algo tan comercial, “ni siquiera vinculado con la moda”, como si estuvieran tratando de imitar a otras firmas.

Como si eso no fuese lo suficientemente preocupante, expresó que después de contarle a la prensa lo que ocurrió, recibió llamadas de colegas con los mismos problemas diciendo “Yo también estoy en la misma situación. Yo también quiero irme.”

Sin embargo, la otra cara de la moneda (AKA Karl Lagerfeld, diseñador de Chanel por más de 33 años) dijo que esta nueva etapa de consumismo instantáneo no es nada para las marcas grandes, que “están preparadas para afrontar la rapidez” mientras que las pequeñas compañías están en riesgo. Algo que confirmó Damir Doma cuando anunció que unirá su colección pre-fall con la colección principal de otoño.

"No somos Louis Vuitton, no podemos diseñar una línea en menos de un mes. Tenemos que encontrar nuestro propio camino y parar de intentar seguir su ritmo" dijo Damir Doma, probablemente refiriéndose a cuando Raf Simons tuvo solo cuatro semanas para preparar su show debut en julio del 2012.

¿Epidemia? Maybe. No podemos hacer más nada que mirar las cartas sobre la mesa e intuir que hay algo pasando y la industria de la moda lo sabe.