Salvador Dalí en la moda - The Amaranta

Las pinceladas surrealistas de Dalí en la moda

Arte y moda, una mezcla que los años treinta llevarían de etiqueta.
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Man Ray: Bazaar Years

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Decir que Salvador Dalí fue solo un pintor es un poco denigrante, pues es como decirle a un Comunicador Social que solo se podría dedicar al Periodismo. Dalí conquistó muchísimos terrenos y en los que no pudo actuar él mismo, dejó su infinita influencia surrealista a cargo.

Incluso en un programa de celebridades de 1957 llamado “What’s My Line, un grupo de participantes se tapaban los ojos sin conocer al invitado y le hacían preguntas a Dalí para adivinar qué celebridad era. Dalí respondió que sí a todo. “¿Es usted escritor?”, “¿aparece mucho en televisión?”, “¿se dedica a los deportes?”. A estas y más preguntas Dalí respondió que sí entre la risa del público, porque en realidad ÉL HACÍA DE TODO.

Y teniendo la influencia que tenía, ¿cómo no llegar a las pasarelas y a las revistas de moda? Era una tentación que pocos artistas rechazaban y una que sin duda, él aceptó con los bigotes contentos.

Diseño de Dalí para el ballet de Leonid Massine en 1939.

Diseño de Dalí para el ballet de Leonid Massine en 1939.

Mientras el movimiento surrealista conquistaba los pinceles de los artistas en la esplendorosa década de los 20, también lo hacía en los lápices de los diseñadores y las cámaras de los fotógrafos.

Se unió con una de las diseñadoras más reconocidas de la industria

Una de sus más grandes aliadas fue Elsa Schiaparelli. Una diseñadora que había abierto su casa de moda en París poco antes de explotar la Segunda Guerra Mundial. Siendo una italiana con espíritu creativo y elegante, Schiaparelli fue rápidamente reconocida en la industria por su aire surrealista y aristocrático, pero al mismo tiempo brillante e innovador.

Y como toda esta movida estaba conectada entre sí, Schiaparelli hizo match con Salvador Dalí y Jean Cocteau para comenzar a trabajar juntos en varios proyectos. Como resultado, dio trajes femeninos que parecían lienzos elaborados y vestidos largos pegados a la figura de la mujer que llegaban al suelo. Donde según Sarah Jessica Parker se quedarían por un buen rato.

El “shoe hat” fue el diseño de un sombrero parecido al de un zapato que Elsa sacó de uno de los dibujos de Dalí.

El “shoe hat” fue el diseño de un sombrero parecido al de un zapato que Elsa sacó de uno de los dibujos de Dalí.

“It’s all about seduction, it’s bold, it’s daring, it’s strong. And it has humor.”

Aunque Elsa y Dalí trabajaban casi siempre de la mano haciendo diseños de sombreros, vestidos y hasta calzado, Dalí hacía sus propios aportes a la industria. Se convirtió en un colaborador plástico frecuente de la revista Vogue, para la cual hacía dibujos e ilustraciones que iban de la mano con todos los trajes y fotografías de su estilo que se publicaban en la misma revista. 

Una de las muchas portadas que pintó Dalí para la revista Vogue.

Una de las muchas portadas que pintó Dalí para la revista Vogue.

Sin embargo, fue más como dicen por ahí: “los que caminan acompañados llegan más lejos”. Y algo así pasó con Elsa y la moda.

La Segunda Guerra Mundial explotó, por lo que la moda tuvo que tomar un giro

A pesar del caos de la guerra, la moda se vio afectada no solo en recursos sino en un completo cambio de imagen. Un cambio a la exótica sencillez para el que Elsa y Dalí estaban preparados.

Uno de los trabajos más espectaculares de Dalí para la moda fue en servicio a la boda no tan royal de la norteamericana Wallis Simpson, y el Príncipe David, luego Duque de Windsor, en 1937. Poco después de que él abdicara para casarse con la divorciada ícono de la moda.

La encargada del look de Simpson fue nadie menos que la diseñadora italiana. Quien tuvo que vestirla para la cobertura de Vogue de la boda, pues la revista haría también una sesión en manos del también célebre fotógrafo de moda Cecil Beaton

The Lobster Dress fue uno de los más famosos para la cobertura. Dalí pintó directamente en el vestido para este diseño exclusivo, ahora se encuentra en el museo Met de Nueva York.

The Lobster Dress fue uno de los más famosos para la cobertura. Dalí pintó directamente en el vestido para este diseño exclusivo, ahora se encuentra en el museo Met de Nueva York.

Desde entonces, decenas de diseñadores usaron su influencia para impactar en la pasarela

La influencia de Dalí y del movimiento surrealista en la moda fue mucho más allá de la década de los 30. Fue un estilo que marcó una tendencia y un gusto por lo bizarre y lo diferente en los diseños de la alta costura. Tanto así que muchos diseñadores después de Elsa Schiaparelli adaptaron sus dibujos en sus diseños.

Alexander McQueen, Yves Saint Laurent, Jean Paul Gaultier, Marc Jacobs y muchísimos diseñadores más fueron los que tomaron estas lecciones para triunfar en las pasarelas del finales del siglo XX y comienzos de siglo XXI.

Podemos quedarnos tranquilas diciendo que la razón de su éxito es simple: Dalí, tanto en su pintura como en la moda, entendió la importancia del aire exótico y refrescante cuando de arte se trata. Porque a veces lo clásico aburre, mientras que lo audaz y elegante, no.

Un buen ejemplo para cuando nos sintamos creativas antes de elegir nuestro outfit por la mañana.