Y pasó lo que nadie creía posible

Directores creativos van y directores creativos vienen, pero para una mujer dispuesta a sacar a relucir sus tendencias de doña cafetalera solo para mantenerse en el gran escritorio de la compañía, la noticia es el anuncio más sorprendente del siglo.

Carolina Herrera finalmente le dejará espacio a un sucesor

Y nadie salió herido.

Por estas mismas fechas, el año pasado, Carolina Herrera justamente estaba realizando cambios en la empresa: primero, se había establecido un “alto al fuego” con la pelea legal entre Laura Kim y la marca, después de hacerle la vida imposible a la pobre Kim, básicamente; y segundo, estaba despidiendo al presidente de la empresa, Francois Kress sin dar muchas explicaciones.

Presidente que justamente le había ofrecido el puesto a Laura Kim, con una buena suma de dinero, para que reemplazada a la diseñadora, a espaldas de la misma Carolina Herrera.

Next thing we know, Kress sale de la compañía sin mediar palabra. Sospechoso.

El tiempo pasó y nuestras esperanzas de ver una cara nueva en la compañía se fueron en picada; pero como si una canción de Carlos Baute se tratara, el viernes de la semana pasada la casa de diseño anunció que Herrera dejaría el puesto de director creativo libre para su sucesor: Wes Gordon.

Porque hasta las monarquías de moda caen. 

Después de 37 años de servicio a la marca como directora creativa, la diseñadora venezolana, fundadora de la firma neoyorquina que lleva su nombre, decidió conformarse con el título de embajadora global de la marca, y perder el cargo mayor de creación en la empresa.

Así que, contra todo pronóstico, Herrera entregó el lunes las llaves de su casa al estadounidense Wes Gordon, de 31 años, que previamente recaudó experiencia en otros imperios del calibre de Tom Ford y Óscar de la Renta.

Por supuesto, la diseñadora entregó el escritorio no sin antes dejar claro pasivo agresivamente en una entrevista con Vanessa Friedman de The New York Times que su cambio no significa que se retiraría de la marca.

Solo es un movimiento que sigue los pasos de los jugadores más prominentes y emblemáticos de la industria del diseño, que incluye a Oscar de la Renta y Diane von Furstenberg. Mientras que de la Renta nombró a Peter Copping como su sucesor antes de su muerte, von Furstenberg nombró a Jonathan Saunders como su primer director creativo en 2016, seguido por Nathan Jenden en enero.

En cuanto al reemplazo de Herrera, Gordon es una de las mejores opciones para la marca.

En marzo de 2017 fue contratado como consultor ejecutivo de la casa Carolina Herrera; según los insiders conocedores de la moda, Gordon fue elegido precisamente por ser el cóctel de juventud y pasión que necesitan los diseños con camisita blanca que siempre caminan por la pasarela de Herrera.

Por más de que su vena creativa es conservadora y necesaria, es un diseñador dispuesto a seguirle la corriente a Carolina y su tendencia de ropa elegante y femenina. Con toda la razón, cuanta con la aprobación de Herrera. 

Incluso, en su caso, la diseñadora venezolana logró lo que no pudo con Laura Kim y Fernando García: antes de entrar a la firma de Carolina, Gordon renunció a su propia marca.

Oh, suena como un sueño hecho realidad para Carolina Herrera; la controladora y enfocada versión de doña cafetalera que es la diseñadora venezolana.

Así que, en cuanto a las apuestas sobre lo que se viene para la firma residenciada en Nueva York, no podemos esperar más que un secuaz de la catira conocida por todos los venezolanos y la mitad del mundo; quizás una careta para disimular el hecho de que Herrera nunca dejará su negocio, y mucho menos, se aventurará a dejarlo en manos de un diseñador que le dé rienda suelta a su vena creativa.

Nos vemos en la próxima pasarela con camisas blancas y cinturones anchos.