La moda revolucionó justo frente a nuestros ojos - The Amaranta
Los pequeños pasos son importantes

En la industria de la moda llevan alrededor de una década dando pequeños pasos; cada cierto tiempo una noticia anuncia una nueva innovación sustentable o celebra un avance de la diversidad en la moda, pero siempre tienden a ser “pequeñas victorias”. Que si queremos jugar a ser objetivas y tajantes, parecen perderse en un mar porque nunca concretan un cambio más grande, pero así funciona nuestra percepción de la evolución.

Lo que nos ha llevado a preguntarnos, ¿cuándo es que todas las piezas se unen para dar el gran paso?

Pese a los pronósticos, la moda ha estado cocinando una revolución estos últimos años de la que muy pocos se han dado cuenta. Por supuesto, siempre están los cambios más evidentes, como la inclusión de modelos de todos los tamaños, alturas, edades y razas, o las vías sustentables como oportunidades de producción; pero si juntamos todas los cambios y comparamos la industria de ahora con la de hace un par de décadas, nos daremos cuenta de que, justo frente a nosotros, la moda ha evolucionado.

Si bien la connotación frívola que tiene la industria no se ganó de gratis, pues hace años la moda no era más que una herramienta para proyectar la clase, el sector ha luchado para cambiar el concepto desde la raíz.

En la actualidad, los líderes del medio son más conscientes de sus alrededores, de qué ocurre, de cómo ocurre y por qué ocurre. Ahora la industria no ignora que no hay un solo prototipo de mujer, siguen haciendo apariciones eventuales en las portadas de revistas, pero así también lo hacen las modelos que no tenían la oportunidad de protagonizar las ediciones en los setenta.

Incluso, en la industria de antes, el consumidor no era un factor determinante. La industria producía lo que quería producir, y el consumidor se adaptaba. En pocas palabras, la moda dictaba a la sociedad, mientras que en el 2017 la sociedad dicta a la moda.

Pero, ¿cuándo ocurrió todo esto?

No sabemos. En realidad, nadie le puede poner fecha. Las revoluciones en la industria de la moda no se pueden comparar con otras, al estilo de la revolución industrial. No hay un nombre ni una fecha porque la forma de revolucionar de la moda es poco a poco, frente a nuestros ojos, victoria a victoria.

Así que, puede que nadie se de cuenta del paso mayor, pero al menos cuando vemos desde afuera la industria está cambiando mucho más de lo que pensamos.