¿Cómo solucionar tus crisis del “qué me pongo” - The Amaranta
Las viejas confiables para cuando te quedas en tu toalla sin saber qué hacer

Es un miércoles, son las 7 de la mañana (cuidado si no es más temprano) y estás frente al clóset en tu toalla con preguntas imposibles de responder. ¿El Ávila es una base extraterrestre?, ¿algún día me sonreirá la señora del cafetín?, ¿Taylor Swift es secretamente una nazi?, y por último ¿qué me pongo?

Supongamos que tardas 20 minutos en responder la última pregunta. Esos son dos horas a la semana, si quitamos los domingos porque es mentira que tendrás vida social ese día. 96 horas al año tardas en averiguar con qué prenda sorprenderás al mundo hoy. Sin embargo, son 20 minutos bien gastados, pues muchas cosas dependen de lo que uses ese día.

Tiene que ir acorde a tus planes y, depende del día, poder prevenir cualquier evento clandestino, y lo más importante es que existe la posibilidad de que te pase algo en esta ciudad de locos desquiciados. Así que, ¿te gustaría que lo que llevas puesto sea tu atuendo de fantasma por toda la eternidad?, o peor ¿que te reciban en la clínica con unos pantalones caqui y una camisa de chifón amarilla? Nunca se sabe y correr esos riesgos es completamente innecesario.

Así que te daré algunos tips que la misma Coco Chanel me dijo personalmente, lo creas o no para poder aliviar tus crisis existenciales frente al espejo.

Eventos del día son directamente proporcionales al color

Oficina: grises, negros, azules, blancos y colores crema.

Días de clases: cualquier cosa que combine con un blue jean y no te de ni calor ni deje congelándote.

Días de rumba: Colores oscuros y colores fuertes tienen una boda.

Los accesorios son tus paracaídas

Si no tienes la más mínima idea sobre combinar colores pero igual te quieres ver bien, los accesorios son el arma mortal de los outfits, pueden trabajar a favor o en contra. Y la única forma confiable que lo hagan a favor es que uses todo un atuendo del mismo color o de dos colores neutros (negro, blanco, beige, gris) y un accesorio de un color completamente distinto.

Collares dorados, zarcillos turquesa, zapatos rojos, bolsos rosa o amarillos. Tienes para escoger.

La fórmula matemáticas es: 2 colores neutros + accesorios vistosos de color (UNO, Carnaval es en febrero)

Haz de tu clóset un mapa del tesoro. El oro: la comodidad

Tienes que dejar de ser tan desordenada y ordenar tu clóset. Gran parte de mi razón (y probablemente la tuya) por no tener nunca idea de qué ponerme es porque tengo todas mis blusas, pantalones y faldas regadas por ahí,en gavetas, sillas, estantes, y más. Si tienes todo colgado puedes saber que in fact, sí tienes ropa y no eres una pordiosera.

Una vez que sepas eso separa tu ropa en dos: las cómodas y las augurio de vieja.

Las cómodas te servirán para diario, mientras que las no tan cómodas te servirán para cuando la circunstancia sea más especial.

Eso es todo.

Saber qué te pondrás el mismo día o al día siguiente no es ninguna pregunta por la que tengas que pagar con tarjeta de crédito a un mago vudú o consultar en tu horóscopo.

Porque como Coco dijo una vez:

“El desorden de tu clóset representa el de tu vida, así que recoja ese gallinero, miija”.