La versión 2018 de ‘Antes muerta que sencilla’

Burberry, la firma londinense, prefirió quemar 37.8 millones de dólares en ropa para mantener el incomparable prestigio de su marca, porque al parecer eso es lo que haces cuando te queda inventario y qué falta de todo ponerlo en descuento.

Esto no es algo nuevo. 

De hecho, sucedió el año pasado, pero el reporte acaba de salir y todos los ecologistas y activistas de Twitter están molestos, porque:

1. El medio ambiente.

Y,

2. Los pobres. 

La mercancía, compuesta por sus clásicos bolsos, gabardinas y perfumes, fue quemada el año pasado para evitar a toda costa que fuera "robada" o vendida a las “personas equivocadas”. 

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Y aunque, por el horror de la situación, puede sonar como una decisión frívola, en realidad es una práctica que lleva años haciéndose, sobre todo por marcas de lujo como Chanel, Cartier, Nike y Louis Vuitton 

Hasta hace unos meses estábamos hablando de H&M y su ingeniosa y poco delicada decisión de quemar su inventario de New York justo frente a una caridad que donaba ropa a los pobres. 

Porque ese sí fue el colmo. 

Sin embargo, esto es algo que la mayoría de las marcas realizan para huirle al descuento y la deshonra de cambiar las etiquetas por un precio más bajo del acordado por su prestigio. Es normal; lo que no es normal es la cantidad de inventario quemado, que va en aumento cada año.

Tan solo Burberry quemó 116 millones de dólares en los últimos cinco años. Todo por proteger el valor de sus artículos y conservar su exclusividad, porque si alguien la revende, se desvaloriza a la marca.

De lo contrario, esto significaría que el mercado estaría lleno de descuentos, y por consecuencia, la industria en general se vería directamente afectada. 

Eso es totalmente entendible; pero por más de que sea una teoría coherente, no significa que no puedan existir alternativas que no terminen en una señora haitiana sacando su pasaje para la camionetica de su nuevo y exclusivo bolso Burberry.  

¿Y si quizás en vez de quemar todo, le quitamos todas las marcas, etiquetas, logos o sellos que relacionen las piezas con Burberry y las donan a personas necesitadas?

Sí, toma más tiempo y trabajo, pero no nos quedamos con remordimiento. 

O también podemos fingir que les importa el mundo y enfocan todos los esfuerzos comunicacionales para posicionar a Burberry como una marca consiente que también dona ropa porque los descuentos son demasiado penosos para una firma londinense. 

Porque, después de todo, también quemaron abrigos y jumpers cuando justo este invierno se nombró como el "más frío de todos".  

Lo bueno, según Burberry y su respuesta al escrutinio publico, es que "la energía generada por la quema de sus productos fue capturada, por lo que es amigable con el medio ambiente".  

We can do better.