Piñatex: la piña reemplazará la piel de animales y el cuero en la moda - The Amaranta

Ahora la piña reemplazará la piel de animales en la moda

Las hojas de piña van a salvar el mundo.
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Las críticas a la industria de la moda la han orillado a considerar casi cualquier material como potencial sustituto sustentable de la moda.

Entre nuevas telas y protocolos de producción, los expertos inventaron una nueva fibra textil que busca acabar con la industria de la piel animal en los diseños: las hojas de piña.

Bajo el nombre de Piñatex, Carmen Hinojosa, una diseñadora española, creó el concepto de el material ecológico derivado de la piña y lo puso en marcha dentro del Royal College of Art de Londres desde hace casi 7 años.

Como tal, el proceso es bastante simple y barato (razón por la cual la industria se siente incluso más atraída a él) Se utiliza el subproducto de las cosechas de piña, que antes era desechado porque no se conocía que las hojas podían servir para algo específico, y se recolectan alrededor de 16 piñas para crear un metro de este cuero vegetal.

La producción se inició en Filipinas, pero ahora se fabrica entre el Reino Unido y España, ya que son estos países los que cuentan con tecnología puntera que mejora su acabado final.

Además de ser biodegradable, amigable la tierra, resistente y sustentable, son una fuente de ingreso extra para los agricultores, que ahora en vez de botar los restos de sus cosechas, venderán las hojas a la industria.

Así no solo ellos se benefician, sino que el maltrato animal queda en segundo plano y marcas internacionales como Puma, implementan materiales sustentables que son casi como el cuero original; se puede teñir, imprimir y fabricarse con diferentes texturas, su versatilidad es infinita.

Todos ganan: el mundo, la industria y los agricultores.

Incluso, quizás con las próximas investigaciones y el desarrollo de esta nueva tela, la industria podrá bajar los números; con suerte, el próximo año ya no serán 180 millones de vidas animales, que la Organización Equanimal estima que la industria cobra anualmente, solo para diseñar carteras, zapatos y abrigos.