Ossie Clark: el crimen que la industria le cuesta recordar - The Amaranta

Ossie Clark: el crimen que a la industria le cuesta recordar

Gianni Versace no fue el único crimen oscuro en la moda.
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Ahora que los detalles sobre el asesinato de Gianni Versace están saliendo a la luz, la industria se ha visto obligada a recordar capítulos oscuros que había dejado atrás hace mucho.

Uno de ellos es el asesinato de Ossie Clark.

Para los ojos del mundo, Ossie Clark era un diseñador británico que marcó los 60’s e influenció, hasta hoy en día, a gigantes del medio como Yves Saint Laurent, Marc Jacobs, John Galliano, Tom Ford, Prada y Manolo Blahnik.

En su carrera como diseñador no solo vistió a los Rolling Stone, Twiggy, Jimi Hendrix y Los Beatles, sino que se ganó el título como mayor representante de la escena Swinging Sixties, el fenómeno de los 60’s que fusionó la moda y la música y fue la salvación de la economía británica después de la austeridad post-Segunda Guerra Mundial.

Para el momento, todo iba bien para él: tenía una esposa, hijos, éxito comercial y un taller que visitaban las celebridades más importantes de Reino Unido. Hasta que las drogas entraron en el camino.

El consumo de drogas jugó con su estado emocional y económico, tomó un montón de malas decisiones profesionales, se divorció a mediados de los 70, nunca superó su separación con Birtwell, su ex-esposa, y sus dos hijos, y su trabajo comenzó a reflejar una inestabilidad que se tradujo a subidas y bajadas comerciales.

Aunado a su declive, llegó el punk en los 80’s y acaparó todo su target; ya sus ideas no eran tan cool como las de Vivienne Westwood o Malcolm McLaren. Lo boho no estaba de moda.

El comienzo del fin continúo con años erráticos que lo alejaron de los aplausos y lo acercaron a una etapa de profunda depresión. Intentó regresar a las pasarelas, sin éxito, y dio rienda suelta a sus pulsiones homosexuales; mantuvo una relación con Nicholas Balaban, que falleció de sida en los 90.

“Viví los mismos altibajos que atraviesa la mayoría de la gente pero he disfrutado de estos diez años y del privilegio de ser mi propio maestro. Siento que esto es lo más importante para una mente creativa aunque cause problemas económicos” - Ossie Clark.

La muerte de su pareja fue un catalizador para su actitud; vivió una era de relativa calma, asumiendo el papel de mentor para la diseñadora Bella Freud (bisnieta del tan famoso Freud) hasta finales de los 90’s, cuando su nueva pareja y él se enfrentaron al mismo mundo de excesos que quebró su papel profesional, y terminó con su vida.

Marisa Berenson vistiendo Ossie Clark.

Marisa Berenson vistiendo Ossie Clark.

La noche del 6 de agosto de 1996, Ossie Clark fue asesinado en su piso de protección oficial al oeste de Londres.

El mismo que conquistó a Mick Jagger y vistió a Twiggy por años fue apuñalado por su amante, Diego Cogolato, mientras él atravesaba “un episodio psicótico transitorio” que lo hizo atacar a Clark pensando que “era el diablo”. La confusión producida por drogas le costó la vida a Ossie, mientras que su amante, casi un año después, fue declarado culpable de homicidio involuntario por motivos de responsabilidad reducida, y encarcelado durante seis años.

A pesar de su final, la moda recuerda sus diseños en cada pasarela; después de su muerte, Naomi Campbell, Kate Moss e incluso Emma Stone han utilizado sus prendas vintage.

Ossie Clark dejó un legado que, hasta hoy en día, busca reivindicar su imagen opacando un final que estaba sellado por adicciones y malas decisiones. Pero así era Clark, una mezcla entre lo bueno y lo malo.