¿Por qué están apareciendo etiquetas desesperadas en la ropa de Zara? - The Amaranta
Trabajadores no remunerados están dejando notas en las tiendas de Estambul

Zara siempre está en el medio de algo; el imperio de la moda rápida está acostumbrado a estar bajo el spotlight, pero cuando notas pegadas a la ropa en Estambul empezaron a aparecer, la empresa matriz de Zara, Inditex, añadió otro escándalo a su lista de acontecimientos del último año.

Dichas notas, en efecto, rezaban: “Hice este artículo que vas a comprar, pero no me pagaron por ello”.

A principios de este mes, Associated Press fue el primer medio en anunciar que algunos compradores en Estambul estaban encontrando notas y etiquetas en su ropa, presuntamente cosidas por trabajadores, que afirmaban que estos no habían sido pagados por su trabajo en la fábrica de Bravo Tekstil en Turquía.

Si bien no es tan fácil confirmar qué tan verdaderas son las notas, o su procedencia, porque los autores no especificaron detalles ni nombres, el hecho cuadra a la perfección en el rompecabezas: el mismo Inditex explicó la situación y relacionó las notas con los eventos que ocurrieron al otro lado del mundo.

Y es que, en las palabras de Inditex, el asunto va así: la compañía había estado fabricando ropa en Bravo Tekstil, junto con otras marcas de moda rápida con sede en Europa como Mango y Next. Alrededor de 155 trabajadores trabajaban en la fábrica, pero en julio de 2016, la fábrica cerró debido a la "desaparición fraudulenta del propietario de la fábrica Bravo", dice Inditex. Este propietario, agregó la compañía, se llevó todo el dinero que las empresas de moda pagaron y desapareció sin remunerar a los trabajadores, que ya habían hecho la ropa.

Mientras, la empresa matriz de Zara se escuda en que: "Inditex ha cumplido todas sus obligaciones contractuales con Bravo Tekstil”. Pero la real pregunta en el corazón de esta historia no es si Inditex cumplió con sus obligaciones con la fábrica, sino si ha cumplido con sus obligaciones para con la empresa: los trabajadores que crearon las prendas que luego vendieron en sus propias tiendas.

Comprometerse a trabajar con este propietario de una fábrica supuestamente poco ético, Inditex finalmente terminó vendiendo ropa en los estantes de Zara que se hicieron con mano de obra no remunerada. De hecho, Inditex obtuvo ganancias de estas prendas.

Y no es la primera vez que escándalos de este calibre suceden, siendo uno de los minoristas más representativos de la controversial “moda rápida”, el tema de la producción de sus productos siempre ha estado sobre la mesa. De hecho, en su informe de accionistas del 2016, dice, "Inditex se compromete a desempeñar un papel consciente en la promoción de los Derechos Humanos, trabajando de manera proactiva en esta área. El Grupo también se compromete a evitar o mitigar las consecuencias negativas de sus propias actividades sobre los derechos humanos”.

Su respuesta al escándalo fue crear un “fondo de dificultades” junto a Mango y Next para ayudar a los trabajadores, y de la mano con la rama local de un sindicato global de trabajadores que representa a 50 millones de trabajadores en 140 países, IndustiALL.

“Este fondo de dificultades cubriría los salarios no pagados, la indemnización por notificación, las vacaciones no utilizadas y los pagos por despido de los trabajadores que estaban empleados en el momento del cierre repentino de su fábrica. Nos comprometemos a encontrar una solución rápida para todos los afectados”.

Sin embargo, ha pasado un año y cuatro meses desde que la fábrica cerró y el fondo de dificultades brilla por su ausencia; ni siquiera se ha creado.

En septiembre, los 140 trabajadores decidieron tomar el asunto bajo sus propias manos y crearon una petición en Change.org, además, con la noticia de que se encontraron notas en la ropa, solo en las tiendas de Estambul, se sospecha que los mismos trabajadores entraron a las tiendas y cosieron las etiquetas por su cuenta.

Mientras que, por otro lado, aprovechaban la plataforma para señalar que no habían sido compensados por las marcas involucradas; los trabajadores explican que sus representantes sindicales han estado negociando con Inditex, Mango y Next en su nombre, tratando de obtener el dinero que se les debe, pero las marcas de moda han estado arrastrando las negaciones y contrarrestando con ofertas que ascienden a poco más de una cuarta parte de lo que los trabajadores están pidiendo, de acuerdo con la petición:

“Durante 12 meses, esperamos la conclusión de estas negociaciones con paciencia y esperanza. Para evitar interrupciones en las negociaciones, las soportamos en silencio. Sin embargo, después de un año completo, las marcas declararon que solo pagarán un poco más de la cuarta parte de nuestro reclamo. En otras palabras, las marcas aceptaron su responsabilidad, pero pensaron que no nos merecíamos más que sus desechos”.

Según los cálculos, los trabajadores piden 2.739.281,30 liras turcas, que, en el caso de Inditex, representan menos del 0,01% de las ventas netas durante el primer trimestre del 2017.

En la petición, los empleados resaltan que las poderosas marcas de moda multinacionales son responsables de lograr un cambio en sus vidas individuales, pagando los salarios que se les deben, y en la industria más ampliamente, y aunque en su declaración, los trabajadores mantienen a su jefe inmediato -el dueño de la fábrica- responsable de robarles sus salarios, también señalan que Inditex, Mango y Next tienen el poder y la capacidad de hacer las cosas bien.

Total, ha pasado más de un año desde que se quedaron sin trabajo y aún no saben cómo, cuándo, o si, en efecto recibirán el dinero que se les debe.