Prohibieron a las modelos talla cero, pero aún no estamos contentas

Un paso grande por la "diversidad"...
Author:
Publish date:
ize

Ni habíamos subido el telón del New York Fashion Week cuando los gigantes de Kering y LVMH estaban anunciando nuevas medidas en su código ético como empresa.

Los dos imperios de conglomerados, con un catálogo de marcas variado; entre Vuitton, Saint Laurent, Marc Jacobs, Gucci, Dior, Fendi y Givenchy, anunciaron que ya no recurrirán a modelos demasiado delgadas, o menores de 16 años, en sus desfiles y campañas publicitarias.

Tomando en cuenta que Francia acaba de implementar una ley que solicita que cada modelo bajo el índice regular de masa corporal debe llevar un certificado médico para poder ser contratada, y ambos conglomerados de marcas son franceses, la decisión sigue los pasos contra la “erradicación” de la anorexia en el mundo de la moda, solo que esta vez, atacando directamente a las modelos extremadamente delgadas, sin importar que estén avaladas médicamente.

Lo que significa que, de ahora en adelante, los shows de las marcas de lujos más importantes del medio no incluirán modelos talla cero, ni ningún peso que se le parezca. Lo que parece una buena noticia para toda mujer con gustos gastronómicos más allá que el atún, ensalada y agua mineral.

O en su defecto cualquier mortal que disfrute una buena hamburguesa a cualquier hora del día y desconozca que los cheat meals tienen límites.

Sin embargo, es una mala noticia para todo el gremio de modelos y personas regulares cuya contextura se alinea con tallas inferiores. O para el mundo en general, la verdad.

Porque sí, las mujeres reales también son delgadas. ¡Bravo por la diversidad!

¿No?

El movimiento “ingenioso” de las dos empresas para abrirle el paso a tallas “realistas” pasó por alto que hay una variedad de tallas y asumió que las modelos extremadamente flacas deben desaparecer para poder vender la imagen de “diversidad” que tanto está causando ruido actualmente.

Y mientras tanto, están tratando de convencernos de que son buenas noticias para la industria de la moda, o inclusive nosotras mismas.

Pues, no.

Prohibirle la oportunidad de trabajar a una persona por ser demasiado delgado o demasiado joven, sobre todo cuando han sido los pilares de la industria de la moda del siglo XXI, además de contar como hipocresía, es radical.

Y es totalmente contradictorio al “serías perfecta para el trabajo con dos kilos menos” o “estás sobre el peso, necesitas un atún diario y agua en dosis industriales”, que a los directores de casting le encanta repetir.

Removerlos de un día para otro de la industria que los ha llevado, prácticamente, a la sumisión para intentar obtener un puesto, sin ni siquiera lo oportunidad de pertenecer aun cuando se comprueba que su contextura está constituida por medios naturales, es un paso atrás.

Es la misma injusticia pero a la inversa, ahora es “serías perfecta con dos kilos más”, una semana después de haber seguido la dieta recetada por el director de casting.

Así que: ni es diversidad, ni es justo para las niñas que hacen vida en la industria.

¿Por qué no en vez de prohibirles caminar la pasarela, de verdad hacen un esfuerzo para cambiar la imagen de la moda? Nada de quitar caras, sino agregar.

Después de todo, diversidad está definida según nuestro profesor Google como “variedad, diferencia”; restar variedad, aunque sean niñas de talla 0, en vez de causar titulares en pro a la lucha por diversidad, es menos progresista.

¿Qué tan rebuscado sería incluir más modelos negras, altas, bajas, mayores, asiáticas, grandes y de minorías étnicas? Mientras más representación, más progresismo. Sin la necesidad de cerrarle las puertas a todo un grupo de niñas que se amoldaban a los estándares, algunas veces sanos y algunas veces insanos, de la industria.

Es exclusión, y de nuevo, la inclusión es el medio para lograr la diversidad. Lo estamos haciendo todo al revés, y aun así esperan que lo celebremos como una buena noticia en el camino a una industria con más diversidad.

Ahora aparte de luchar porque tomen en cuenta mujeres de tallas grandes, también tenemos que luchar porque le den espacio a las mujeres de tallas pequeñas.

Oh, el 2017 nunca deja de sorprendernos.