Lo que sabemos de la próxima edición

Hay pocas cosas tan peligrosas como juntar uno de los temas más controversiales de la historia con una industria que basa sus creencias en la camaneolidad y el desapego de ideologías radicales.

Pero cómo sabemos que el regocijo de la moda siempre se encontrará en las acciones que van contra la marea, no es raro que hayan elegido la noche más importante de la industria para hacerlo a lo grande.

El tema de la Met Gala oficialmente fue confirmado: “Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination” es el título de la muy anticipada exposición de primavera del Instituto de Vestuario en Nueva York, que además será será coorganizada por Rihanna, Donatella Versace y Amal Clooney.

La exhibición, que a su vez inspira el tema de la Met Gala anual y su desfile de la alfombra roja, se convertirá en una de las más ambiciosas del museo, y probablemente la más polémica hasta la fecha, y se lanzará el 10 de mayo después la apertura de la gala el lunes 7 de mayo, de acuerdo con la tradición que Anna Wintour quiere mantener del primer lunes de mayo.

La exposición contará con atuendos eclesiásticos tomados del Vaticano, arte religioso de la propia colección del Met y 150 prendas de diseño que rinden homenaje estético al catolicismo. En lugar de estar contenida en una galería, como normalmente se acostumbra, la exposición se distribuirá en tres lugares: el Met's Costume Center, sus galerías medievales y la parte alta del Met Cloisters. La exhibición será la exposición más grande del Costume Institute hasta la fecha, pues lo que tiene de polarizador, también lo tiene en tamaño.

"Sabemos que podría ser controvertido para los católicos de derecha o conservadores y para los católicos liberales" -Andrew Bolton, curador de la exposición.

Pero el presidente y director ejecutivo del Met, Daniel H. Weiss, comentó que tiene “la confianza de que la exposición inspirará comprensión, creatividad y, a lo largo del camino, un diálogo constructivo, que es precisamente el papel de un museo en nuestra sociedad civil”.

Pero es que, jugando a ser objetivas, el problema no es la exposición católica en sí, sino el código de vestimenta que el evento amerita. Una de las reglas principales de la gala es apegarse al tema de la noche, y como ya está confirmado que el del próximo año será la religión, los asistentes deberán bañarse en accesorios y vestuarios relacionados a las olas ideológicas espirituales.

Y aquí es cuando todo podría salir mal. Porque bueno, celebridades.

Por más provocadora o no que resulte la exposición, difícilmente podría ser más que la historia de la relación de la moda con la iglesia católica. Desde el imperio Dolce & Gabbana enviando imágenes religiosas andantes por la pasarela hasta estrellas pop como Lady Gaga y Madonna usando ropa para erigirse en nuevos íconos espirituales, la moda ha tomado prestado mucho de la fuente de historia visual de la iglesia.

Así que solo el tiempo podrá decidir si la exposición, y la gala como tal, será completamente aceptada tanto por el mundo de la moda como por el mundo de la Iglesia Católica. Prepárense para el drama.