Otro primer lunes de mayo, pero más religioso

El día (o mejor dicho, la noche) ha llegado.

La Met Gala de este año nos tiene hablando de ella desde que los rumores sobre la temática empezaron a sobresalir en las páginas web menos oficiales; y es que no habíamos cerrado las puertas de la exposición anterior cuando las apuestas comenzaron sobre cuál sería la temática que superaría los diseños creativos y peculiares de Rei Kawakub, protagonista de la gala pasada.

Cuando la temática salió a la luz, confirmada por Anna Wintour y su clan, siguieron las predicciones y los lamentos de algunos que esperaban que los invitados de la noche se pusieran demasiado creativos como para que sus looks calificaran dentro de los estándares respetuosos de la Iglesia.

O al menos hirieran las susceptibilidades de los homenajeados en cuestión.

Pero ¿por qué tanto alboroto con la gala de este año?

El asunto es que, cuando la mesa de discusión se organizó, el voto unánime para la temática del 2018 se encerró en la influencia de la religión en la moda, bajo el título “Heavenly Bodies: Fashion and the Catholic Imagination”.

Y ahí es donde todo se complica.

Obviamente, invitar a un montón de gente multicultural del medio con ningún miedo a expresar sus opiniones en un evento con un código de vestimenta de tono religioso, es una invitación abierta a que se pongan creativos y puedan desafiar alguna de las creencias o costumbres de la institución católica, o todas, para ser precisos.

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El Museo Metropolitano de Arte de Nueva York prometió albergar la fiesta temática, como cualquier otra, solo que esta vez las suposiciones de lo que podía pasar estuvieron rodando cerca de un año por todo el Internet.

Y ya que nuestro alter ego fashionista estuvo esperando tanto por este momento, les resumimos la noche más importante de la industria de la moda en looks, celebridades y uno que otro chisme de alfombra roja. 

Lo que tienes que saber si no eres un erudito de la moda:

  1. La Met Gala es uno de los eventos más importante de la industria de la moda. Algo así como el Miss Venezuela de los venezolanos pero menos shady (a menos de que hablemos de los looks de las Kardashians).
  2. Siempre se celebra el primer lunes de mayo
  3. Es manejado por Anna Wintour, la editora de la revista Vogue estadounidense.
  4. Solo asiste la crème de la crème. Invitan y desinvitan como si no hubiese mañana.
  5. Ya que la ceremonia se hace para recaudar fondos para el Costume Institute del MET, no basta con que te llegue la invitación al evento, se espera que cada asistente desembolse un mínimo de 30.000 dólares para tener derecho a su propio asiento.

Ahora, lo que tienes que saber de la celebración de este año si no eres un erudito de la moda:

  1. Es la primera vez que la temática tiene que ver con algo religioso. A la exposición no le gustan las controversias.
  2. El museo hizo un acuerdo con la Santa Sede que permitió exponer por primera vez vestidos papales que jamás habían salido del Vaticano.
  3. En total, el Vaticano le prestó a la institución más de 40 vestidos y accesorios que le pertenecieron a 15 papas.
  4. Amal Clooney, Rihanna y Donatella Versace fueron las hosts de este año.

A pesar de las predicciones, la institución católica no fue gravemente herida. Sí hubo piel, siluetas ceñidas y escotes; pero también una buena cantidad de accesorios y guiños históricos hacia la religión.

Sin embargo, con muchas nos quedamos en lo predecible y básico: en el mundo de lo seguro, gran parte de los invitados abusaron del dorado, blanco y negro. Unos con mejor suerte, le dieron la oportunidad al rojo.

Aún cuando el morado era una buena opción dentro de los colores religiosos clásicos, fue el color más ausente de la noche. Siendo el amarillo y el blanco los colores oficiales del Vaticano, igual vimos muchos looks que se estancaron en lo mismo. 

Pero si de algo queremos quejarnos con ganas, es de las situaciones más básicas y menos informadas de la noche.

Por ejemplo:

O en otras noticias: 

El memo se envió desde hace meses, pero a veces algunas asignaciones son simplemente demasiado para comprender. No es como si no nos lo hubiésemos esperado.

Por otro lado, extrañas coincidencias surgieron. En plena alfombra roja, 2 Chainz le pidió matrimonio a su esposa, al igual que Donald Trump lo hizo con Melania en la noche del evento del 2004. Sin embargo, esperamos que tengan mejor suerte que ellos.

Obviando las alas de Katy Perry y su pose en el piso del evento, Blake Lively, JLo, Bella Hadid, Amanda Seyfried, Zendaya, Rihanna, Lana Del Rey, Chadwick Boseman y Jared Leto fueron los nombres que mejor figuraron en las listas de los vestuarios destacados. Todos leyeron la invitación y no empujaron sus límites tanto como para cruzar la línea de irrespeto religioso.

En resumidas cuentas, la alfombra roja terminó siendo una exposición de lo que definitivamente no podemos usar para ir a la iglesia un domingo, pero que en algunos casos puede tener suerte de colearse en una misa, asegurando un sermón del padre, largo y tendido, o en el mejor de los casos, las miradas juzgonas de todas las viejitas de las primeras cinco filas.

Obviamente, no podemos dejar por fuera a nuestra favorita de la noche: Lena Waithe y su bandera en apoyo a la comunidad LGBT, porque *tos* institución homófoba *tos*.