La nueva oportunidad de producción de Asia

Cada cierto tiempo la industria pone el lupa en un nuevo lugar; y esta vez, su foco está directamente en Indonesia.

Con un volumen de exportación de textiles y prendas de vestir de casi 12 mil millones de dólares y una fuerza de trabajo de casi dos millones de personas, Indonesia se ha ganado un lugar entre los diez principales exportadores de textiles y prendas de vestir del mundo; misión que no hubiesen alcanzado sin la ayuda del gobierno de Indonesia, que fijó como objetivo aumentar el valor de la nación de textiles y prendas exportadas a 75 mil millones de dólares para el año 2030.

Lo que significa, en resumidas cuentas, que alcanzarían el 5% de participación en el mercado global.

Ahora, sin embargo, si queremos hablar de nombres, el que más suena por los momentos es Michelle Tjokrosaputro; Michelle es una de las figuras más importantes de la floreciente industria de moda en Indonesia. Es la presidenta ejecutiva, con 37 años de edad, de Dan Liris, un gigante textil y de confección que produce para grandes mundiales como Calvin Klein, Tommy Hilfiger y Marks and Spencer.

Tjokrosaputro es solo una de las grandes líderes de la industria que se ha establecido como meta ayudar al sector de fabricación de prendas de vestir, calzado y textiles del país, que de por sí continúa prosperando y ascendiendo en la cadena de valor.

Por supuesto, no todo es tan fácil como suena: Indonesia tendría que superar muchos desafíos grandes para alcanzar tal objetivo, pero incluso con gigantes como China e India de vecinos, el país con más de 260 millones de personas no puede ser ignorado.

De hecho, según la firma de servicios profesionales PwC, la fabricación es un factor clave en las predicciones de que Indonesia se convertirá en la quinta economía más grande del mundo en solo 12 años, superando a Brasil, Rusia y Alemania.

"No hay duda de que Indonesia, con su gran población, tendrá una gran influencia tanto en la fabricación como en el abastecimiento, así como en la compra de los consumidores. Esta industria tendrá un efecto multiplicador y dará un gran impulso a la economía, siempre que el gobierno esté dispuesto a ver esta industria intensiva en mano de obra como pilares de crecimiento” -Anne Patricia Sutanto, directora ejecutiva de Pan Brother Tex, uno de los mayores fabricantes indonesios que produce para Uniqlo.

Y el gobierno está dispuesto.

Si bien China, sin duda, sigue siendo la potencia más grande de la región, Indonesia se está beneficiando de los crecientes costos laborales del país, lo que llevó a las empresas a diversificarse en el continente.

Al igual que China, Indonesia tiene la ventaja de contar con un suministro interno de materias primas, una fuerza laboral expansiva y una gran economía doméstica que está en transición constante de la economía de bajos ingresos a la de ingresos medios. Sin embargo, a diferencia de China, está integrada en la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN). Además, las empresas manufactureras en Indonesia se están volviendo cada vez más sofisticadas con operaciones verticales de hilatura, tejido, impresión y plantas de prendas de vestir, lo que las convierte en una opción latente para los clientes internacionales.

Tal como Uniqlo, Guess, Calvin Klein, Tommy Hilfiger, Prada, Ralph Lauren, Brooks Brothers, Guess, Adidas, Mizune, Asics, New Balance, Nike, Pentland, Puma, Lacoste,Next, H&M, entre muchos otros.

Y en palabras de Helena Helmersson, jefa de producción global de H&M: "La ventaja de la fabricación en Indonesia es la gran combinación de moda, precio y sostenibilidad".

En la actualidad, los mayores compradores internacionales en Indonesia son gigantes de la moda rápida o aquellos que utilizan etiquetas de difusión de marcas de diseñadores; porque al final del día, Indonesia les ofrece la oportunidad de producir en altos volúmenes, un precio coherente y con tecnologías y recursos un poco más “sostenibles” que con otras propuestas. Dejándonos como resultado a un cliente feliz que tiene la capacidad de, no solo mantenerse al día con la demanda mundial, sino también expandirse a nuevos países.

Además de que, debido a sus inversiones en tecnología, innovación y capacitación, cada vez Indonesia se diferencia más de las fábricas de corte y costura comunes, al estilo de Vietnam y Bangladesh, sobre todo, porque no se compite en precio, sino que puede hacerse por escala.

Sumado a esto, y gracias a su fuerza de trabajo expansiva como el cuarto país más poblado del mundo, Indonesia tiene una ventaja grande sobre sus vecinos en el sudeste asiático; una ventaja que el gobierno conoce y está reforzando para que adquiera cada vez más valor.


Ahora China tiene que cuidarse las espaldas, si no quiere que todas sus etiquetas cambien por el “Made In Indonesia”.