Lo que ser bonito le hace a algunas personas

La vanidad suele ser el pecado más común entre nosotros los mortales. O al menos así lo dice Al Pacino en El Abogado del Diablo. Es un pecado que le da la bienvenida a los otros seis, en especial a la envidia y a la ira.

Y aunque todo este discurso pre apocalíptico suene a sermón de misa de domingo con tu abuela, es bastante válido tenerle miedo a esos pequeños actos que pueden volverte loco a ti o a los que te rodean. En especial si eres modelo, estás lleno de lucas y carros caros.

Si no te pasa a ti, felicidades. Pero muchos otros no corrieron esa misma suerte. Puro bicho envidioso y sádico en el mundo que convirtieron caras bonitas en cuerpos salidos de una película de Quentin Tarantino.

Estas son sus historias.

Después de escribir esto, soy muy feliz de tener piernas de pollo, pancita de extraño origen y nariz de papa.