Analizando a Kylie Jenner como un fenómeno de belleza - The Amaranta
Muy a nuestros pesares, pero ajá

Tenemos admitirlo; por más de que queremos vivir en un mundo en el que la familia Kardashian y Jenner no tiene ninguna posible influencia en el mundo cultural, las cosas son como son.

Después de estudiar Keeping Up With the Kardashians y The Life of Kylie como una tarea laboral por las últimas semanas (no recomendamos que lo intenten en casa, por lo menos no durante más de tres horas seguidas) podemos decir que somos expertas, que cuentan con los hechos y toda la información necesaria como para emitir una opinión sustanciada en el asunto.

Kylie Jenner, muy a nuestros pesares, es un fenómeno cultural de la belleza.

Y decimos muy a nuestros pesares, porque al fin y al cabo, los estándares de belleza que ella promueve solo pueden ser alcanzados con un quirófano y bisturí; así que, ¿cómo le explicas eso a las niñas de quince años que gastaron una fortuna en la línea de maquillaje de Jenner esperando lucir igual?

Efecto secundario: imitar las técnicas de maquillaje de un payaso. Pero ese es otro tema.

Así es como nacieron las Instagirls, una especie de belleza diseñada exclusivamente para verse bien online, pues es producto del eco de los medios digitales. Y son, de cierta manera, un nuevo nivel del fenómeno que hace unos años New York Magazine descubrió: “The New Face”.

"De repente la gente se volvió adicta a rellenar cada grieta y hendidura que veían en sus espejos de aumento"

En pocas palabras, las frentes estaban lisas, las narices perfiladas, los labios rellenos, los rasgos marcados y los pómulos definidos; lo que nos lleva de vuelta a Kylie Jenner. La transición de la menor de la familia no puede llamarse solo pubertad, sino que es nuestra responsabilidad, después de ver el maratón de las Kardashians, llamarlo: The New New Face.

La “nueva mejora” que caracteriza todos los cambios que la celebridad sufre; que para efectos de la jerga comunicacional, puede ser resumido a un efecto de “Instaface”.

Ahora la belleza actual no importa tanto en su versión tridimensional, sino en qué tan bien se ve frente a la cámara. No todas las niñas cuentan con la fortuna de medios financieros para llevar a cabo una transformación tan radical como la de Jenner: pero pueden aprender a usar un lápiz de cejas, lápiz de labios mate, un kit de contouring, kilos de maquillaje y una fuente decente de luz. Es prácticamente como apoyar al arte: aprendes a pintar y a esculpirte a ti misma.

En palabras de la doctora Nancy Etcoff, psicóloga de la Escuela de Medicina de Harvard:

“Se trata de: ¿Cómo conseguir una base de seguidores y cómo mostrar tu contribución única? Puede que tengas que llevar las cosas un poco lejos y gritar para llamar la atención... Estamos viendo una exageración del tamaño de los labios y los ojos, la cual crea una mayor sensación de feminidad, ya que las mujeres [particularmente las más jóvenes] tienden a tener ojos y labios más grandes. Estas exageraciones no están diseñadas para verse naturales”.

Y es ahora, cuando una ola de niñas, usuarias de las redes sociales, han adoptado técnicas tomando como referencia la transformación de Kylie, que ella misma habló en pro a la experimentación como vía para lucir como quieres lucir.

“Cuando tenía 16 años, me corté el cabello y lo teñí de azul. Creo que fue el comienzo de todo. Después de eso, simplemente me sentí tan libre que quise experimentar con mi look. Pensé que sabía quién era y cómo quería verme, y una vez que lo hice, fue como: 'Vaya, hay un mundo de diferencia'. Simplemente sentí que podía ser quien quisiera ser, y ahora soy gran fan de la experimentación” - Kylie Jenner.

Así que, cueste lo que nos cueste, no podemos negar el impacto cultural de Kylie. Ser una adolescente expuesta a las cámaras y a la fama desde que tiene uso de conciencia requiere mantener estándares altos, de los que capáz ni ella misma estaba consciente; por lo que, por más extraña, exagerada y a veces absurda que haya sido la metamorfosis de Kylie Jenner, es también solo algo sintomático.

En este caso, se trata sobre la “sobrehumanización” como método para pertenecer al gremio de Instagirls y seguir los pasos de una de sus líderes más influyentes: Kylie Jenner. Mientras ese sea el norte: los productos de las Kardashians y sus hermanas menores siempre se agotarán minutos después de llegar al mercado.