Los beneficios de la desobediencia laboral

La mayoría de los buenos inventos suceden casi por accidente; sin embargo, entre todas las historias, el modelo Huarache de Nike se lleva el premio como el buen invento que existió gracias a un empleado desobediente.

Incluso, uno de los zapatos más vendidos de la firma Nike por poco ni llega a existir, pero para suerte de la marca, un gerente de producto no escuchó. El zapato Huarache está hecho de un botín similar al de una media, envuelto en exoesqueleto de apoyo, y aunque la idea es atractiva ahora, a principios de la década de los 90’s, que era justamente cuando el prototipo estaba siendo creado, era inusual.

Con una versión extraña de calzado y Nike probando terreno y dándole prioridad a las ventas; la ausencia de pedidos del modelo Huarache hizo que la firma prácticamente se quedará con una sola opción: matar la idea.

Leyendo el nuevo libro Sneakers, armado por los periodistas Howie Kahn y Alex French y el diseñador Rodrigo Corral, nos enteramos de la turbulenta historia de los Huarache. La leyenda del diseño de Nike, Tinker Hatfield, creador de los Air Max, algunos clásicos de Jordan y por supuesto, el Huarache, fue de hecho él que contó los secretos del modelo en el libro, que según sus declaraciones se ha convertido en el producto más vendido de Nike a nivel mundial.

“Este año fiscal pasado, habremos vendido más de cuatro millones de pares", confirma en el libro, que fue lanzado el 24 de octubre. "Estamos planeando vender un número similar este próximo año. Es nuestra zapatilla número uno y en un momento ni tuvo pedidos”.

Para el diseñador, la idea del zapato se hizo clara mientras practicaba esquí acuático. Los botines de neopreno que llevaba puestos se ajustaban a su pie y se sentían “estables”; por lo que volvió a su estudio con lápiz en mano y dibujó un zapato hecho de un botín cubierto por un exoesqueleto.

Pero el zapato representaba demasiados cambios de un solo golpe: no tenía un contador de talón (lo que conocemos como el respaldo del zapato que se ajusta al talón para sostenerlo), sino una correa distintiva mitad arnés, mitad sandalia, y además usaba neopreno, que según Hatfield nunca se había utilizado antes en un zapato para correr.

Así que la respuesta instintiva de las personas fue: no hacer pedidos después de ver los prototipos, porque era un concepto “loco”. En contraste, Nike decidió no hacer el zapato para su lanzamiento, como tenían pensado.

Pero uno de los gerentes de producto, Tom Hartge, realmente pensó que eran increíbles, así que sin la debida autorización, firmó un pedido para mandar a hacer cinco mil pares, aun cuando el modelo no había recibido pedidos. Llevó esos cinco mil pares al Maratón de Nueva York, no precisamente un lugar donde Nike solía ir a vender zapatos; pero igual lo hizo, y en cuestión de tres días, los vendió todos en la sala de exposiciones, cerca de Times Square.

En palabras de Hatfield, “vendieron como pan caliente”. En un mes pasaron de cero pedidos a pedidos de medio millón de pares.

El Huarache debutó en 1991, y rápidamente se extendió a otros productos, como zapatillas de baloncesto, y sirvió de inspiración para usar los materiales del Huarache en otros calzados.

"Algunas siluetas se convierten en la base de movimientos completos y nuevas formas de diseñar zapatillas", dijo Oliver Mak, cofundador de la tienda de zapatillas Bodega, a GQ.

Y el Huarache es uno de ellos.