Lo sorprendente es que tardara tanto en llegar

Un nuevo día, una nueva controversia de Dolce & Gabbana. El 21 de noviembre la marca italiana hizo pública una campaña en la que una modelo asiática comía pizza, pasta y un cannolo con palitos chinos para promocionar un desfile que estaban próximos a presentar en Shanghái. La publicidad fue rápidamente criticada por su mensaje racista que, además, iba a acompañado de un voiceover sexista que hacía comentarios inapropiados que implicaban que la comida era "demasiado grande" para la modelo. Por otro lado, los videos fueron acusados de ser una burla a la cultura china, ya que el narrador se refiere a los palillos como "un pequeño palo", mientras que califica los platillos italianos de "grandiosos" y "sabrosos". Aquí los infames videos:

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Aunque el público, específicamente el mercado asiático, estaba molesto por los problemáticos videos, el escándalo se hizo mayor luego de que Diet Prada publicara en Instagram unas capturas de pantalla de unos mensajes escritos por Stefano Gabbana en los que insultaba la cultura china y llamaba inferiores a quienes se ofendieran por ello. 

Posteriormente, su equipo de relaciones públicas declaró que su cuenta había sido hackeada y que los mensajes no habían sido escritos por él. Sin embargo, el daño estaba hecho. Después de todo, no hay que ser un experto en el tema para saber que esos mensajes suenan exactamente como algo que el diseñador italiano diría.

La frase "Boycott Dolce" se hizo viral en Weibo, una popular plataforma online china que funciona de una manera parecida a Twitter, y famosas figuras públicas del país, al igual que los modelos que se iban a presentar en El Gran Show —como lo había promocionado la casa de moda—, cancelaron su asistencia al desfile. Xiang Kai, director y escritor chino, también quemó abrigos, chalecos y carteras de la marca valorados en $20.000 luego del escándalo, y subió fotos del proceso a sus redes sociales.

Luego sucedió lo inevitable: el show fue cancelado o, según los diseñadores, postergado hasta nuevo aviso. Business of Fashion reporta que, al parecer, el gobierno ordenó la cancelación del desfile a raíz de la controversia y la marca emitió un comunicado disculpándose.

Asimismo, publicaron el siguiente video para demostrar su arrepentimiento:

Ambos diseñadores italianos deben estar ya acostumbrados al arte de las disculpas públicas. En el pasado se han metido en problemas tras decirle gorda a Lady Gaga, fea a Selena Gomez, llamar "niños sintéticos" a los bebés concebidos gracias a la fertilización in vitro y emitir comentarios negativos sobre la adopción gay.

Sin embargo, el escándalo se salió de sus manos esta vez y su recuperación luego de este parece más difícil. Páginas de ropa online han comenzado a eliminar los artículos Dolce & Gabbana de sus catálogos, sus tiendas físicas fueron objetos de vandalismo, sus números están bajando y sus clientes están botando, quemando o devolviendo productos de la marca. Esta controversia ha vuelto incuestionable la importancia que tiene el mercado chino actualmente y lo perjudicial que puede ser sobrepasar los límites que lo involucran. 

¿Se recuperará la casa de moda italiana después de esto? Es difícil saberlo. Lo cierto es que es nuestra responsabilidad como consumidores seguir reportando el racismo y el sexismo cuando este es evidente para que se haga justicia. Sea este el fin de Dolce & Gabbana o no, sin duda esta es una discusión que siempre hace falta y de la cual puede beneficiarse la industria de la moda.