Santi nos actualiza en sus nuevas aventuras

Siempre he admirado la capacidad que tienen los buenos fotógrafos de proyectar lo que sienten y experimentan en una imagen, en crear una transferencia de sentimientos del corazón al lente y de ahí a la foto impresa. 

Santiago Méndez, de 19 años, es un fotógrafo autodidacta y talentoso venezolano, no se está estrenando en The Amaranta por primera vez, pero hace tantas cosas que hay que hacerle actualizaciones a su vida de vez en cuando. 

Aquí va lo que me contó Santi del nuevo tipo de ajetreo que le mueve el dedo al click de la cámara:

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¿Cómo llegó tu trabajo a Vogue?

Hay tres maneras de estar en Vogue Italia: La manera impresa, estar en un artículo online en el que ellos te entrevisten sobre un set específico de fotos, que es lo que pasó con el 0212 Generation y la tercera manera es Photovogue, una sección adicional de Vogue Italia en donde al mandar tus fotos favoritas, de lunes a miércoles desde las 3:00 a.m. hasta las 12:30 p.m. (hora de Venezuela), filtran tu trabajo depende de cómo te identifiquen y se genera un portafolio tuyo, pero curado por un equipo de la revista.

He mandado como cincuenta fotos y me aceptaron como 11. No es tan difícil y es súper alcanzable, pero te tienes que poner las pilas.

Antes no se consideraba tan big deal, pero desde el 2016 está el PhotoVogue Festival, en donde escogen a los mejores fotógrafos de la plataforma y estos se ganan una exposición Milán, Italia. Tienen jueces nivel Emanuele Farneti, Giovanni Bianco y Giorgio Armani. 

Para participar, solo mandas tu fotos a PhotoVogue y si son muy buenas quedan en el PhotoVogue Festival. Para mí sería un sueño quedar entre los fotógrafos seleccionados. 

¿Qué crees que diferenció la primera foto que te aceptaron después de intentar el primer año?

Fue un retrato que le hice a Orlanda. Esa foto representa un momento muy especial de mi vida, en donde fotografiaba más por sentirlo que producirlo. Hoy siento que tengo ligada ambas cosas. Me siento muy orgulloso de esa foto, solo que no es exactamente lo que estoy haciendo ahora.

¿Cómo representas esa venezolanidad en tu trabajo?

Estoy muy consciente de que en el país lo que sobra es talento, semanalmente encuentro a cinco cuentas de Instagram de chicos millennials y venezolanos con un nivel y unas ganas de expresarse que me dejan loco, pero otra parte de mí siente que a Venezuela le han dicho “tienes que dejar de tratar de ser como los demás” cuando se trata de internacionalizarse en el área de la moda. 

El venezolano goza de una mezcla racial que no la encuentras en otra parte del mundo, pero como afuera se vendía la belleza europea (ya que eran los del mercado desarrollado), entonces aquí se trató de hacer lo mismo para tratar de encajar en la concepción de la mujer perfecta. Hemos ganado un montón de premios, pero también somos los que tienen más operaciones en las chicas. Y no me parece que esté del todo mal, porque la moda no sólo es una expresión, sino también una industria. Quizás no tendríamos un medio de comunicación y espectáculo si no fuera por Osmel y el certamen, pero sí siento que nos hemos perdido un poco sobre quienes somos y que nos representa. 

Para modelar internacionalmente no siempre se trata de ser bonita, se necesita ser original y genuina, llevar lo que te representa en la piel y la sangre y no sólo ser un resultado del uso de plástico y bisturí. Se trata de demostrar lo que te hace ser único, es lo que hace que a personas como América les vaya bien. 

No tengo nada en contra las operaciones estéticas, ya que me parece que cada quien debe hacer con su cuerpo lo que quiera y cuando le plazca, pero cuando una “industria” te obliga a hacerlo, me alarmo. 

Santiago Mendez 5

Ahora intento escoger modelos que se vean más venezolanas, de tratar de tener resultados internacionales con gente que esté aquí. Incluso estoy haciendo un trabajo con Garzez sobre la cultura tuki y la modernidad de los cincuenta, por ejemplo.

Mucha gente se quiere ir para representar a su país afuera, pero... ¿Realmente te estás llevando a tu país en tu trabajo?

Sueño con un futuro en donde se logre diferenciar el estilo de un fotógrafo londinense de un caraqueño y quizás hoy se pueda hacer, pero tristemente se notará quien tiene más desarrollo. Siento que esa esencia venezolana se ha perdido mucho porque no sabemos realmente qué nos representa, pero para eso nació toda esta nueva generación de creativos venezolanos, aprisionados por una situación crítica del país, pero inspirados como nunca hemos estado antes.

Santiago Mendez 2

¿Cómo ves la profesión de fotógrafo en Venezuela?

Yo soy fotógrafo autodidacta, a diferencia de la mayoría de mis colegas de la ciudad. Todo lo que sé lo aprendí por mi cuenta y gente que ha pasado por mi camino. Me llamo fotógrafo pero no he estudiado nada. Me timbra un poco, pero llega un momento en el que te das cuenta que lo eres porque pasas por situaciones que solo tienen que ver con el éxito de un fotógrafo y cosas que solo le suceden a un fotógrafo gracias a que tú trabajo habla por ti. Aún me faltan miles de cosas por aprender, quiero continuar estudiando y no parar de ponerme a prueba.

En Venezuela nacen 12 fotógrafos por día (estoy exagerando), lo que indica que hay unas ganas de crear y expresar. En los últimos años se ha popularizado la fotografía de una manera increíble, dicho por varios profesores que conozco y que aún no entienden por qué. Yo supongo que es por las redes sociales y de cómo la gente se puede identificar con las miles de cosas que ven en su feed. Porque veo talento, en las redes siempre aparece gente nueva con la chispa, pero a veces siento que no existen estas ganas o está curiosidad de llevarlo más allá. Lo importante es que haya un medio accesible que eduque a todos esos nuevos creativos, que me imagino que es lo que debería ocurrir generación tras generación.

Lo que tú expresas como artista debe ser una marca tuya personal y la manera en la que lo desarrollas es con lo que tienes en la cabeza, que viene de la experiencia y el tiempo. A medida que pasa el tiempo ese discurso se va engordando si tú lo decides y trabajas por ello. Lo que vives de alguna manera u otra se refleja en tu trabajo.

¿Tienes algún proyecto del que nos quieras hablar?

Me gustaría vender fotos mías impresas, pero aún estoy tanteando la zona. En líneas generales, tengo un proyecto con Daniela Benaim y una marca que se llama The Twenty Fifth, así como también trabajos junto a Fran Beaufrand y más proyectos personales.

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¡Sigue haciendo muchas cosas cooles para entrevistarte otra vez, Santi!