Porque te sorprendería la cantidad de contenido pago que consumes diariamente

Que lance la primera piedra la persona cuya lista de seguidos no incluye ni una figura influyente, blogger, microblogger, youtuber, niño con un trapo de peluca o lo que sea con muchos seguidores.

Porque nosotras no la vamos a lanzar.

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Ser youtuber no es tan fácil como parece

Tan pronto como el Internet se abrió camino como una red dominante en el mundo, así lo hicieron los influencers. De hecho, ellos no son necesariamente una ola que surgió con el Internet, pero sus plataformas básicamente son las que le dieron un empujoncito a la señora del canal de mamás con sus recetas y a Mariela Celis, la experta de todo que te puede recomendar desde los mejores médicos hasta los memes de doña del momento, el curso de minería que estás buscando y la nueva colección de Apolo Shoes.

A todas estas ¿qué es un ‘influencer’?

Influencer, entiéndase influenciador, es una figura que comparte información, gustos y opiniones con sus seguidores, sean estos a través de redes sociales, la televisión, medios de comunicación, blogs, la vecina popular del conjunto residencial; en el tema de los influencers, hay de todo.

Estos no tienen que ser necesariamente personas famosas, pero en esta época, el influencer nace particularmente de sus redes sociales, con la confianza y credibilidad sobre temas que su audiencia consume.

A medida que las redes sociales crecieron, la gente comenzó a confiar más en las llamadas personas "normales", que hacían vida en Instagram y YouTube, en lugar de los modelos homogéneos típicos de revistas.

En ellos encontraban autenticidad y rentabilidad, por lo que pronto se hizo evidente que los influenciadores podían, obviamente, influenciar a la gente para comprar cosas.

Y eso, amigos míos, es el sueño de cualquier mercadólogo. De hecho, en la actualidad esas personas que vemos en la redes sociales con facilidad para compartir todo lo que se les atraviese, son una herramienta de marketing para subir las interacciones, las ventas y visibilidad.

¿Y qué juego yo en todo esto?

Bueno, tú, como consumidor de su contenido, les estás dando números para apoyar su nivel de influencia ante las marcas y los empresarios que pretenden establecer acuerdos, contratos, alianzas, colaboraciones y hasta intercambios publicitarios con ellos.

¿Cómo hacen eso?

En el mundo de los influencers existen muchas formas de vender contenido e imagen; siendo embajadora de una marca, ofreciéndoles servicios pagos, menciones en videos, apariciones en eventos. Pero entre todos los métodos, predomina un modus operandi: tarifas, acuerdos y compras.

Los influencers ofrecen sus tarifas, basados en su alcance, engagement y plataformas y las marcas y los empresarios seleccionan a las personalidades y las redes que mejor les funcionan para publicitar su negocio.

Como vallas publicitarias andantes. Solo que incluso, algunas veces son más costosas.

¿Cuánto pueden ganar los ‘influencers’?

Marlena Stell, una makeup artist con una década de trayectoria en las redes y ahora dueña de su propia marca de maquillaje Makeup Geek, lanzó hace poco un video un poco controversial en la industria de la belleza, asegurando que algunas influenciadoras le piden a las marcas de belleza $20.000 hasta incluso $85.000 por un solo video o publicación de Instagram para promocionar sus productos. 

En las respuestas al video, que muchas gurús de belleza hicieron, hasta estimaron montos mucho más altos. En el caso de Huda Kattan, hasta $185.000 por un post de Instagram.

¿Y en Venezuela?

Bueno, en promedio, un influencer con buena presencia en redes sociales, no cobra menos de $300 por post. Sí, dólares. Aunque los nombres no serán mencionados, las tarifas fueron confirmadas por 10 influencers para este artículo, que en su mayoría, aceptaron el cambio del día como método de pago.

Además, ofrecen paquetes que normalmente combinan stories, menciones y posts en Instagram por un mismo precio.

En cuanto a las micro bloggers, el precio igualmente se maneja en dólares, comúnmente, pero las tarifas son menores; con precios ajustados a cada plataforma y tipo de post. Siempre tomando en cuenta que además del pago, se debe recibir el producto o los productos, para su prueba; que a su vez, tendrá el valor agregado que la experiencia del influenciador puede acarrear.

De igual manera, a los ‘influencers’ se les paga de varias formas:

Hay ingresos publicitarios de YouTube, que dependen del número de suscriptores y de las visitas. Existen los pagos por comisión, con códigos promocionales que le otorgan un porcentaje de ganancia por cada venta, las colaboraciones con marcas para diseñar u ofrecer un producto con su imagen, entre otras cosas.

Las marcas pagarán por cualquier cosa, desde una sola mención en un video hasta una colaboración de colección con un influenciador. Históricamente, cuando los influenciadores de confianza se refieren a productos, sus lectores los compraban y obviamente, las marcas quieren aprovechar ese poder de venta.

Pero con el pago, también se estipula una lista de responsabilidades

Muchas marcas mantienen contratos que te pueden llegar a prelar el uso y mención de otras marcas que son, potencialmente, su competencia. Al llegar a un acuerdo, la marca puede exigir qué palabras se pueden mencionar, con cuáles otros productos no pueden ser comparados, mencionados o hacer una aparición en el post o en tu mismo perfil, por un límite de tiempo o qué asociaciones puedes o no puedes hacer.

La mayoría de las veces, bajo términos legales, los parámetros de la alianza son acordados de tal manera que la empresa pueda aprobar el contenido antes de su publicación; así se aseguran que ambas partes estén satisfechas con la mención.

Ajá pero ¿cómo sé cuando estoy consumiendo un contenido pagado?

He ahí el chiste. Realmente solo podrás saberlo si la influenciadora quiere ser transparente con la alianza.

En algunos casos, la publicidad es tan poco perceptible que no puedes distinguir entre su función y su autenticidad. Puede ser literalmente solo una mención casual en un video, sin más información o promoción de la marca, puede ser product placement en una foto que no tiene nada que ver ni remotamente con la marca o simplemente un post explicativo del servicio.

En fin, el mundo de los influenciadores es otro negocio que las redes sociales fortalecieron a tal punto, que puede proporcionar tantos ingresos como para vivir de ello.

Algunas veces auténtico y otras no tanto.