Los mejores vestuarios de diseñadores en el cine - The Amaranta
Grandes casas de moda que aportaron su grano de arena a los vestuarios de grandes películas

Al ver una película, nuestros ojos siempre se van a ver atraídos hacia las personalidades que componen la pantalla. Siempre querremos saber qué hacen, qué piensan y a dónde quieren ir los protagonistas. Entonces, los seguimos con la mirada y los observamos hasta conocerlos por completo. Sin embargo no son siempre sus acciones y sus diálogos los que dicen más sobre ellos, sino su vestuario.

Y los diseñadores de moda, pilas que son, conocen ese poder que tiene la gran pantalla. Muchas veces con mayor trascendencia que una pasarela.

Es por eso que, como el guión, los diseñadores convirtieron el vestuario en un diálogo adicional con un lenguaje aparte que diría lo que los protagonistas no se atreven. Con vestidos capaces de manifestar deseos, sueños y hasta drama.

Varias películas nos viene a la mente, y estas son unas de ellas.

Belle Du Jour (1967) con vestuario de Yves Saint Laurent

Dirigida por el surrealista Luis Buñuel, Catherine Deneuve protagoniza una película que formó parte de la revolución sexual femenina con su personaje Séverine. Ella es una mujer aburrida que solo consigue satisfacerse trabajando como prostituta en un burdel para ricos.

El vestuario de esta película es crucial porque dice todo lo que Séverine no puede, que es de clase alta, que toda su vida la han enseñado a ser recatada, usar vestidos lisos, caros y no muy exhibicionistas. Lo mismo con la ropa interior: lencería blanca de niña buena para atender a sus clientes.

Esta película comienza una larga amistad entre Deneuve y Saint Laurent. Algo así como Audrey Hepburn y Givenchy.

Romeo + Juliet (1996) con vestuario de Prada

No es nuevo para nadie que Baz Luhrmann es un aficionado a las adaptaciones de películas viejas a películas con un giro de 180 grados. En 1996 le tocó a la clásica, romántica y considerablemente trágica de Romeo y Julieta.

Realmente toda la película parece una especie de Fashion Week por todas las casas de moda que metieron mano ahí. Desde Valentino con los vestuarios de los Montesco, hasta Dolce & Gabbana con los vestuarios de los chicos Capuleto. Sin embargo, la corona se la lleva Prada que se encargó de vestir a la belleza de cara lavada, Claire Danes, para hacerla lucir estilizada y virginal con su famoso vestido blanco.

No sería la última vez que Luhrmann cuenta con Prada para vestir a su protagonista.

The Great Gatsby (2013) también con vestuario de Prada

Cuando alguien dice que va a sacar una película ambientada en la década de los 20, toda la expectativa reposa en los vestidos y en los trajes que aparecerán. En especial si esa película es la adaptación de la novela de F. Scott Fitzgerald, The Great Gatsby, de lo que solo oímos la palabra “lujo” por todas partes.

Baz Luhrmann contó con la casa Brook Brothers para diseñar 1.200 trajes, Miuccia Prada para sacar 40 vestidos y por supuesto, como no podían dejar de lado las joyas, Tiffany & Co. diseñó todas las piezas brillantes utilizadas por el personaje de Carey Mulligan, Daisy.

Breakfast at Tiffany’s (1961) con vestuario de Givenchy

Desde la triste muerte del diseñador Hubert Givenchy, hay un nombre que no ha dejado de salir por todas partes como su más famoso cliente. Se trata de Audrey Hepburn que siempre fue la modelo para cualquier gran creación del diseñador. Fuese la película que fuese, Audrey no vestiría otra cosa que un diseño Givenchy.

En unas de sus películas más llamativas en cuanto a estilo y moda, encontramos a Breakfast at Tiffany’s, donde el icónico vestido negro ajustado a la figura hizo debut y se convirtió desde entonces en un ejemplo de elegancia para cualquiera con los gustos oscuros. 

Last Year in Marienbad (1961) con vestuario de Coco Chanel

Durante la década de los 30, Coco Chanel era el “papá de los helados”. Incluso trabajaba de la mano con Samuel Goldwyn de Samuel Goldwyn Mayer para hacer los vestidos de Jean Harlow en la “época dorada” del cine. Sin embargo, con la guerra y todas sus consecuencias, Chanel se alejó de los estudios de grabación. Convirtiendo a Last Year in Marienbad en su exitoso regreso.

Aunque la película haya sido en blanco y negro, eso no significó un límite significativo para la creatividad de Chanel. Utilizó con ingenio las texturas de las telas para combinarlas con diseños famosos e icónicos y contrastarlo con el estilo barroco en el que la película toma gar. Y por supuesto no faltó el vestidito negro por el que Chanel es bien conocida.

A Bigger Splash (2016) con vestuario de Dior

Esta película de hace dos años, ya es considerada una pieza icónica para la larga lista que compone los fashion films. No es raro que su director sea el mismo de nuestra adorada Call Me By Your Name, Luca Guadagnino, y su protagonista Tilda Swinton, una excéntrica de la moda y un modelo a seguir en cuanto a estilo.

Como si fuera poco, la casa Dior se alió con Guadagnino para hacer todo el vestuario del personaje de Swinton, Marianne, una especie de estrella de rock a lo David Bowie. Desde los lentes de sol hasta los vestidos sencillos, todo lo de Marianne tiene el nombre de Dior tatuado en todas partes.

Ese debe ser una decisión divertida para tomar en el momento de dirigir una película:

“Prioridades, antes de la actriz y todo el peo, primero hay que decidir quién hace el vestuario”.