Descifrando a Irving Penn - The Amaranta

Descifrando a Irving Penn

Su visión trascendió en el mundo de la moda y el arte.
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Antes de la exuberante conquista de Annie Leibovitz en Vogue, existió una sencilla pero poderosa firma visual cuyo dueño era el fotógrafo Irving Penn, nacido en 1917.

Este artista fue el autor de más de 150 portadas en la revista de moda más prestigiosa del mundo. Un leal partícipe del éxito de la revista durante casi toda su vida y en parte quien la ayudó a consolidar su estilo y su marca del siglo XX.

Irving Penn's Fundation

Irving Penn's Fundation

En su trabajo no solo entendió la elegancia de la imagen sino que “hizo de la inmovilidad una poesía”, como dijo una vez una crítica de arte llamada Rosamond Bernier. Esta visión no se quedó en el mundo de la moda, sino que trascendió al nivel de encontrar la belleza en bodegones, nativos y obreros.

Parte de su fama se debe a los cientos de retratos que realizó de 1946 a 1948 para la revista y muchísimos más desde entonces. Entre los fotografiados destacan Truman Capote, Jean Cocteau, Marlene Dietrich y Miles Davis.

El genio estudió dibujo, pintura y diseño en lo que hoy es University of the Arts en Philadelphia. Como estudiante trabajó un tiempo para Harper’s Bazaar y después fue convencido por el director de arte de Vogue, Alexander Liberman, de ir a formar parte de su departamento. Solo que en ese momento difícilmente había sostenido una cámara.

Sin embargo, después de un rato en el cuarto oscuro y un tiempo con la práctica, obtuvo su primera portada para Vogue, en aquellos tiempos donde aún no utilizaban modelos para las covers. Fue el número de octubre de 1943 y solo contó con el uso de unos guantes, un bolso de cuero y tela marrón, un afiche de naranjas y una nota donde exponía el contenido de la revista de ese mes. Tuvo que usar una cámara prestada para esa fotografía y solicitó usar el espacio de una bodega, lo que nos enseña que nadie nace grande.

irving penn first cover

Una de sus fotografías más famosas, fue la de su esposa, musa y modelo Lisa Fonssagrives. Se llamó Woman with Roses y fue tomada en 1950, simbolizó la máxima expresión de su estilo minimalista y profundamente expresivo. La cara de Lisa protagonizó más de una portada para Vogue. Pero además de sus modelos, eran la técnica que buscaba causar intriga y estimular el lector.

Fue a partir de los años 60 y 70, Irving comenzó a experimentar más allá del estilo, vestidos y caras bonitas. Defendía que “incluso fotografiar una pastel puede ser considerado arte”, no obstante Liberman y varios directores de arte no le publicaron su trabajo bajo esta premisa. Lo que lo llevó a África y a Latinoamérica, donde se dedicó a fotografiar desde objetos, bodegas y culturas exóticas. Hizo una muy prestigiosa serie de los indios Quechua en Perú y de las tribus de Guinea Papúa, cuya intención era “retar los cánones de belleza occidental”.

Art Blart

Art Blart

Su obra marcó tendencia en todo el mundo, aprobó la filosofía de “menos es más” e incluso fue conocido como el “Everest de la fotografía”. Se puede decir que Penn trabajó sin descanso hasta fallecer en el 2009. Pero su trabajo nunca sería olvidado.

Este año el museo MET de Nueva York, le dedicó una exposición con sus fotografías más ejemplares denominada The Centennial. Expone sus portadas, desnudos, bodegones y retratos como celebración de sus cien años de vida a la vista de los admiradores del arte.

Irving Penn se distinguió por su sencillez, pero también por una ambición discreta que quedaba entre el fotografiado y quien lo observa, y esa es una tendencia sin fecha de caducidad.

Irving Penn's Foundation

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