Como si alguien de verdad supiera de lo que está hablando

Sobrevivir en el mundo de la moda no es fácil, pero eso es porque has pasado tu vida tratando de encajar en un sistema que ni siquiera se comprende a sí mismo; por lo que, una vez que aceptas el hecho de que nunca llegarás a comprender lo incomprendible, puede que las posibilidades de hacer las paces con la industria aumenten.

Y todo aquello para ocultar la verdad latente de que todavía googleas “colección cápsula” de vez en cuando con la esperanza de lograr encajar el término en una oración apropiada.

Pero no te preocupes. Después de una exhaustiva investigación y una cantidad absurda de experimentos sociales, hemos hallado la fórmula ideal para engañar al mundo y hacerle creer que en realidad sí sabes de moda.

Para ello, solo debes aprenderte de memoria estos mandamientos y expresar cada frase con aire de sofisticación. Funciona mejor si usas lentes y mueves la mano al compás de las palabras, pero un poco más lento. Como quien no quiere la cosa.

Di que algo tiene un ‘buen corte’

No menciones el color, la textura o incluso el diseño; solo habla de los cortes de la pieza, aunque no sepas ni remotamente qué significa eso. Ah, y asegúrate de arrojar el adjetivo “impecable” en alguna parte de la conversación.

Solo lanza palabras aleatorias al aire

Las que siempre funcionan para alcanzar nuestro objetivo de supremacía modística y marear a nuestro receptor para convencerlo de que en realidad sabes lo que estás diciendo son: stilleto, culotte, epaulettes y todo lo que suene caché.

Moléstate cada vez que alguien use el término ‘Haute Couture’ mal

Y con “mal” nos referimos a cuando alguien, que creas que no está avalado por sindicato de moda parisino, use “Alta Costura” para referirse a una colección que obviamente no ha cumplido la serie de criterios que fueron creados en 1945, y modificados en 1992, en la legislatura francesa.

Sí, porque en Francia haute couture es un término legal, y como buena conocedora de la moda, debes respetar a la casa más famosa de la industria, casi como si convivieras bajo su marco legal. Duh.

‘Esto me recuerda a la colección pasada de Jeremy Scott’

Todo, absolutamente todo, te puede recordar a las creaciones de Jeremy Scott, y no precisamente porque no tenga una línea de diseño definida, más bien, es todo lo contrario; sino porque pertenece a ese tipo de diseñadores que podría crear cualquier cosa: en especial colecciones raras y creativas. Así que funciona como una buena tarjeta de emergencia para cuando no tengas nada que decir.

Ponte triste cada vez que anuncien la salida de un director creativo

A menos que sea John Galliano; lo queremos, pero no es socialmente aceptado querer a xenofóbicos racistas engreídos.

En cambio, reserva tus condolencias para cualquier diseñador que sea exiliado (o se autoexilie) de una marca y asegura que él o ella “revolucionó a la empresa y será extrañado”. No importa si no puedes mencionar su nombre.

Cuando hayas agotado todos los adjetivos que usan en el Miss Venezuela, di que tiene un ‘je ne sais quoi’

Porque en realidad no tienes ni la menor idea de qué tiene la colección.

Hazte la incomprendida y compara el arte con la moda

Obviamente tienen relación, pero tienes que añadirle dramatismo y jugar la carta de “nadie lo comprende” para posicionarte como una conocedora del arte y sabia poseedora de dones de apreciación superiores al del intelecto regular.

Y si nada de esto funciona, solo tienes que decir:

Mientras usas Crocs con medias y culpas a Balenciaga y a Christopher Kane por ponerlas de moda la temporada pasada.