Porque para qué necesitas un jean, si puedes tener pseudo-jeans

En el mundo de la moda muchas prendas evolucionan. Los tacones, por ejemplo, con los años se han hecho cada vez más incómodos, pequeños y poco prácticos; o los smokings para mujeres, que ahora tienen silueta y no son tan tiesos como las versiones pre-Yves Saint Laurent.

Ver relacionados:

Cindy de la Mode: bañar en perlas tu ropa

Los jeans tienen más antecedentes de lo que pensamos

Cindy de la Mode: ‘Flip flop heels’

Lo mismo podríamos decir de los pantalones; que pasaron de ser réplicas de las estructuras masculinas de la prenda, a piezas diseñadas para apegarse al cuerpo femenino, hasta llegar a los tiempos modernos en los que un jean puede ser considerado, básicamente, un conjunto escaso de bolsillos, pretina y costuras.

La tendencia: jeans invisibles

Con un poco más de un año de vida, los jeans invisibles son el nuevo nivel extremista de la corriente de vestuario minimalista. Aunque nos cueste considerarlos como un par de jeans, son una tendencia que, en resumidas cuentas, solo está constituida por los bolsillos clásicos de los jeans, la pretina y algunas costuras.

A estas alturas, te estarás preguntando de dónde vienen los jeans invisibles.

Tal como la gran pila de tendencias que nos hacen cuestionar nuestra fe en la humanidad, su origen se encuentra en el clan Jenner.

Kendall Jenner salió a las calles de Los Ángeles en marzo del año pasado vistiendo esta versión de pseudo-jeans, y obtuvo una respuesta de clara confusión por parte de cualquier ser con acceso a Internet.

Sin embargo, a pesar de que el mundo pensó que se veía “ridícula”, y la tendencia pareció encontrar sus últimos días, incluso antes de nacer, la diseñadora Carmar Denim recién sacó al mercado su edición de extreme cut out jeans, que abusó de la misma idea básica de solo mostrar el marco de la prenda.

Y ahora están en todos lados. Kendall Jenner en Los Angeles, 2017.

Kendall-Jenner-jeans-invisibles-los-angeles

El veredicto

Hay muchas cosas que debemos considerar antes de declararle la guerra a los jeans invisibles. Por más antiestéticos que sean, esta tendencia juega con el estilo propio de su poseedor. Es un grito de moda para defender que el portador de esta tendencia en realidad no le importa mucho el mundo.

Porque vestir bolsillos, costuras y un cierre es básicamente una declaración clara de que no te importa el mundo. 

Pero más allá de eso, también es una excusa para gastar dinero en cosas innecesarias. O que se pueden hacer con un jean viejo y una tijera con buen filo; porque recordemos que los jeans invisibles en realidad no se preocupan por la tela. 

Resulta que este par de no-jeans cuestan 168 dólares; por lo que nuestro veredicto, irreparablemente, tiene que ser "nunca en la vida". 

La invisibilidad definitivamente no es barata. 

Ajá, ¿y si yo quiero usar los jeans invisibles y sobrevivir al escarnio público?

Bueno, primero debes preparar tu cuenta bancaria. 

Si quieres ir por el mundo vistiendo costuras, tienes que estar consciente de que puedes perturbar el orden social. Pero sí ya hiciste las paces con eso, lo más coherente por hacer, ya que tu estabilidad emocional está siendo cuestionada, es diseñar los jeans invisibles tú misma. 

Saca las tijeras, agarra un jean usado (porque hasta comprar uno nuevo te sale más económico que comprar los jeans invisibles originales) y corta toda la tela que veas. 

No te preocupes por ser cuidadosa: total, necesitas que se vea mucha piel. 

Dejando la acción a un lado, la única manera de sobrevivir a los jeans invisibles, es combinándolos con shorts o camisas largas que no resalten el hecho de que solo hay bolsillos ocultando tus atributos. 

De resto, no hay mucho que puedas hacer para salvarte de las opiniones de cualquier testigo de tu outfit.