La marca caraqueña inspirada en nuestra cultura

Si hay algo por lo que los caraqueños hemos batallado contra viento y marea, entiéndase hiperinflación, inseguridad y gobierno, tiene que ser irrevocablemente la cultura caraqueña.

No necesariamente el pensamiento inflado de "Caracas es Caracas y lo demás es monte y culebra". Sino más bien esas corrientes culturales y actitudes que caracterizan una ciudad tendida a las faldas del Ávila empinado.

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Como sultanes enamorados, podemos empeñarnos la vista con problemas mayores, una economía en quiebra y el más reciente cuento de robo que escuchamos en una de esas tantas colas, pero a pesar de todo, una birra y un grupo de amigos es el parabrisas que te permite reconectarte con la capital que conquistó a Juan Antonio Pérez Bonalde, y nos conquistó a nosotros.

Para ese caraqueño, existe Garzez.

La marca venezolana que con sus espacios, jerga y propuesta, le da protagonismo a la situación actual y a la cultura que nos representa. Asimismo, a la tribu urbana que conocemos como "tukis", porque por mucho que nos metemos con ellos, Caracas no tendría ni vida ni propósito sin la cultura que alimenta la identidad caraqueña. Y los memes. 

Para vivir Garzez como vivimos a Caracas,

Les presentamos a Alejandro Garcés, director creativo de ‘Garzez’

¿Cómo nació ‘Garzez’? ¿De dónde surgió la idea? 

Yo tenía siete años en Buenos Aires y cuatro sin volver al país; se dieron las condiciones para volver y decidí regresar, el primer año me dediqué a mi familia y a disfrutar de las maravillas de este país que tanto se extrañan estando fuera, pero después de un tiempo comencé a gestar las primeras ideas de un proyecto. En Buenos Aires estudié producción de modas y cine documental así que fue natural irme por esos lados, agarré una vieja cámara digital que había en mi casa y comencé a salir a tomar fotos por el centro de la ciudad a edificios viejos en los que se podía ver la abundancia que alguna vez tuvimos en el país.

Al principio mi idea era armar una producción en la que reflejara toda la realidad que miraba en esas calles, pero luego tuve la idea de modificar logos propios de la cultura popular venezolana con frases que ayudaban a reforzar ese sentir colectivo que se dejaba ver en cualquier conversación en la calle. Luego las ideas se unieron y los logos fueron estampados en franelas que formarían parte del estilismo de las fotos que quería hacer, pero hasta ese momento no tenía intenciones de que fuera una marca sino más bien un proyecto de arte que tendría como producto las franelas, pero después de haber hecho varias muestras de arte multimedial en Buenos Aires, me di cuenta que si se propone cada cosa por separado hay más chance de que tenga fuerza y por eso decidí convertir esta parte del proyecto en una marca de ropa que usa la indumentaria como medio, más que como fin.

Las franelas las fui haciendo de a poco y según las iba sacando hacía una producción de fotos, pero no lograba transmitir lo que quería, con el paso del tiempo fui madurando la idea y generando una cantidad de franelas que iban enriqueciendo el discurso, cuando pensé que ya eran suficientes comencé a buscar fotógrafos en Venezuela por Instagram hasta que di con Santiago Méndez. Ya conocía su trabajo y varias personas del medio me lo habían recomendado porque creían que podíamos hacer match. En efecto así fue, apenas le comenté lo que quería hacer entendió todo a la perfección y se logró este gran trabajo por el que estoy muy satisfecho y agradecido con todos los que ayudaron a poder llevarlo a cabo, concretando algo que hace apenas un año era solo una idea.

¿Fue difícil? 

Tuvo un grado de dificultad nivel Venezuela (risas). Es decir, te puedes atrasar por cosas tan tontas como no encontrar franelas negras o el material del color que querías para el estampado hasta el no tener luz, agua o internet, esas cosas que nos son totalmente cotidianas en esta situación de caos en la que vive el país, pero pese a eso creo que todo ha fluido súper bien, me siento en el lugar y momento correcto en cuanto a mi carrera y crecimiento personal.

¿Qué significa ‘Garzez’? 

Viene de Garcés, que es mi apellido paterno, el cual modifiqué cambiando la ‘c’ y la ‘s’ por dos zetas, porque siempre la gente me pregunta si es con ‘z’. Lo escogí por la sonoridad del apellido, así que decidí entonces que debía mirarlo desde la perspectiva del marketing y escribirlo como la gente cree que suena. Además creo que estéticamente tiene más fuerza.

¿Por qué exaltar la cultura ‘tuki’ y caraqueña? 

Mi intención nunca ha sido exaltar la cultura "tuki" ni la caraqueña específicamente, estos ciertamente han sido elementos fundamentales en la construcción del discurso de esta campaña, porque así como pasa en la mayor parte de las capitales del mundo, Caracas puede terminar siendo una síntesis de lo que somos y representarnos a nosotros y al resto del mundo.

La cultura "tuki" fue un elemento muy importante porque para mí son la referencia más cercana de un grupo de personas con una identidad muy marcada, que representan socialmente un momento histórico suficientemente cercano como para sentirnos identificados y suficientemente lejano como para tener la distancia que nos permita mirar desde un lugar más antropológico la contemporaneidad.

¿Qué fórmula utilizó ‘Garzez’ para representar al venezolano? 

No tengo fórmulas, soy muy intuitivo. En esta campaña lo que hicimos fue representar una de millones de realidades que existen en el país; creo que somos muy diversos y que si el discurso hubiese ido por hablar sobre la inmigración europea de Venezuela seguro el casting sería muy distinto. Pero en esta producción era necesario incluir a personas con tipologías muy comunes en las calles del país, pero poco comunes en producciones de moda.

Eso no quiere decir que todos los venezolanos somos como los modelos de la producción, pero sí me parece bueno que muchos se reconozcan en ellos y le den valor a lo que son.

Para usar los logos y las marcas ¿tuviste que hacer algún trámite o investigar su legalidad? 

Como dije antes, esto empezó como un proyecto artístico y por más de que ahora tenga forma de marca de ropa no deja de ser una propuesta de arte que usa los elementos propios de su entorno para poder existir, así como lo hizo Warhol, que reapropiándose de elementos fue uno de los fundadores del pop art.

Creo que de esa misma forma se deben ver propuestas como estas en las que parte de su planteamiento es la reapropiación y no debe responder a legalidades que estancarían la creatividad en pro de beneficios comerciales, en lugar de defender la libre creación que nos hace evolucionar como sociedad. 

Cuando seleccionaron las locaciones del ‘photoshoot’ ¿qué tomaron en cuenta?

En un principio la premisa fue encontrar edificios del modernismo de los cincuenta, pero luego encontramos otros espacios increíbles que igualmente aportaban al discurso, contando una Venezuela próspera venida a menos. También nos gustó la idea de representar personajes típicos de las calles de Caracas, como es el caso del chico en la moto, claramente representando un mototaxista de Chacaito.

¿Cuál fue la más complicada de capturar?  

El día de las fotos llovió a cántaros prácticamente el día entero por lo que fue compleja toda la sesión. Teníamos que esperar momentos en los que escampara para poder hacer las fotos, pero se nos estaba yendo la luz y no paraba de llover por lo que decidimos que debíamos hacer una de las últimas fotos bajo la lluvia, el modelo aceptó y Santiago hizo una de las fotos más dramáticas de la producción.

¿En qué se enfocó el ‘styling’? 

En el estilismo quería una mezcla del glamour de los cincuenta con la frescura de los tukis de fines de los noventa y principios del 2000, para con esto hacer un replanteamiento del pasado, el presente y el futuro, que fue perfectamente llevado a cabo gracias al vestuario de Jean Paul Fowler con su marca Retrocesos.

Algo que nadie (o muy pocos) sepan de ‘Garzez’

Bueno creo que con esta entrevista quedan pocas cosas por saber (risas), pero sí quedan algunas. Como te dije antes, soy artista multimedial, pero ahora voy desarrollando cada proyecto por separado. Por ahí se viene otro proyecto que se vas más del lado de la música y el performance, que se va entrelazar con Garzez; será un proyecto aparte pero dentro de estos imaginarios que ya se van construyendo con la marca.

La receptividad tuvo un alcance internacional también ¿cómo fue todo el proceso y las repercusiones de salir en ‘i-D México’?  

Santiago había salido en revistas importantes como Vogue, i-D, entre otras; ya contaba con experiencia y contactos que sirvieron para que fuera más fluido, además él es un muchacho muy tenaz y busca la manera. Recuerdo que no nos respondían y él buscó el Instagram del editor de i-D y le escribió a su Instagram personal; él respondió que le había gustado y que quería publicar un artículo, mientras esperábamos confirmación de él, nos llegó un mensaje de i-D diciendo que nos publicarían. De igual forma, esa actitud de Santiago a mí me ayudó a darme cuenta de que hay que buscar la manera de que las cosas se den, no debes quedarte esperando que las cosas sucedan, hay que llevarlo a otro nivel, ser absolutamente persistente. 

La receptividad ha sido increíble y las repercusiones están en pleno desarrollo, muchas propuestas para expandir la marca, gente que quiere colaborar, etc. Haber salido en esas revistas ha sido un antes y un después para la marca, pero esto es solo el comienzo, ahora es que hay trabajo por hacer. 

¿Qué viene ahora para la marca? 

Conceptualmente, lo próximo que quiero plantear con la marca es la recuperación de la industria nacional formando alianzas con empresas y creativos que siguen apostando por el país, hablando de lo que se a logrado hasta ahora pese a la situación y todo lo que queda por lograr con el gran talento que existe en nuestro país. Así que se vienen muchas colaboraciones y acciones que fomenten a toda la industria creativa nacional para poder sacarlo adelante. 

Sé que puede sonar utópico, pero creo que hay mucho potencial y que trabajando juntos podemos crear una escena nacional potente que dinamice la cultura del país para que salgamos adelante y Venezuela vuelva a sonar en el mundo por su aporte a la escena mundial.  

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Muchas gracias, Alejandro. 

Nos leemos en un próximo proyecto.