¿Hasta dónde pueden llegar los productos de belleza que tienen cannabis?

Las turbulencias de intentar comercializar un producto controversial.
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Desde hace un tiempo para acá, la industria de cosméticos ha comenzado a experimentar con la planta de cannabis en sus tratamientos de cuidado de la piel; y es que los ingredientes activos de marihuana, grasas derivadas y la planta como tal, han demostrado ser beneficiosas cuando se aplican tópicamente. 

Solo era cuestión de tiempo para que las marcas de belleza abrazaran la nueva movida: el mercado de la marihuana está en auge; tan solo en Estados Unidos se tiene previsto que las ventas legales sobrepasen los 22.000 millones de dólares en ingresos anuales para el 2020. La nueva tendencia, con beneficios comprobados, es un buen paso para la industria, pero ¿realmente es viable, aun cuando la marihuana no es totalmente legal?

Particularmente el CBD, uno de los 80 cannabinoides, ha demostrado beneficios antiinflamatorios, calmantes y relajantes, que son ideales para la piel y las mentes cansadas; sin realmente producir el “buzz” que caracteriza a la marihuana. Si bien es evidente que la aplicación tópica de cualquier producto siempre será menor en la tasa de absorción comparado con con la ingestión, la aplicación del CBD saca lo mejor del ingrediente y multiplica sus beneficios para la piel.

Sin embargo, las limitaciones legales pueden complicarle a las marcas de belleza escalar con éxito la oportunidad de unirse a la ola de innovación.

marihuana

Aunque el mercado va en ascenso, todavía es difícil acceder legalmente y monetizar el uso de CBD derivado de cannabis en el mundo de la belleza. Considerando que el CBD que se encuentra en cualquier otro producto estadounidense se deriva de la planta de cáñamo, no de la flor de cannabis. La derivada del cannabis per sé, se utiliza para productos CBD y THC distribuidos en zonas donde la marihuana ya ha sido legalizada.

La diferencia, según la editora de moda Claudia Mata, entre los dos tipos de CBD es que:

“La que se extrae de cáñamo no tiene el efecto de entourage que hace cuando se extrae de la flor de cannabis -y tiende a utilizarse en tándem con THC”

Es decir, la que es extraída del cáñamo generalmente tiene una concentración de CBD alrededor del 3,5 por ciento; mientras que el CBD derivado del cannabis tiene hasta un 20 por ciento. Más concentración, es igual a más acción, en palabras del experto en cannabis, el doctor Andrew Kerklaan.

Así que la primera barrera legal impide que se distribuya el producto con mayor concentración; además de que a nivel federal, la marihuana se clasifica como una droga ilegal Clase I, lo que requiere que cualquier forma de la droga permanezca dentro de los límites del estado. En pocas palabras, si una marca de belleza quiere distribuir sus productos a nivel nacional, it’s a no-no.

No importa que los estudios estén a favor, y que algunos estados de América permitan la comercialización de estos productos. Mientras sea ilegal, el mercado no podrá ser masivo.

Por ahora solo Colorado, California, Washington, Massachusetts y Oregón, los estados que legalizaron la marihuana recreativa, podrán disfrutar de las nuevas tecnologías en Estados Unidos. Y los otros 28 estados que la aprobaron medicinalmente tendrán que conformarse con menores concentraciones de CBD, pero algo es algo.