La ciencia de todo en verano

Todos esperamos verano como si la vida se nos fuera en ello; vacaciones, pase libre para ir a la playa todos los fines de semana y mantener como única preocupación que las líneas del traje de baño no marquen nuestro bronceado.

Así como nosotras nos preparamos para el verano, desempolvando nuestros traje de baños e intentando reducir los carbohidratos dos días antes de ir a la playa; el mundo también programa sus vidas basándose en la temporada. Es casi una ciencia tácita que establece como regla que el verano debe tener un anthem, un uniforme y un blockbuster del año.

Hay una razón por la que la industria del cine estrena ciertas películas en este momento (I mean, Baywatch), o por la que las canciones más up-beat son lanzadas una semana antes de que comiencen las vacaciones. Tanto el cine, la música, la moda e incluso tus sentidos de atracción excusados como summer flings se coordinan para que todo ocurra en el verano.

Así como nos cansamos de escuchar Closer en el 2016 (y parte del 2017 porque un solo verano no fue suficiente), los preparativos para elegir el summer anthem de este año ya están en camino, justo con todo lo demás que implica la ciencia del verano.

Verano en la moda

La industria de la moda expone, con seis meses de antelación, su propuesta Spring/Summer en las pasarelas del Fashion Week. Toda la ropa que los diseñadores proponen llega a las tiendas pocas semanas antes de que la temporada comience como tal, mientras que las viejas temporadas y artículos del verano pasado que se quedaron en stock se exponen en la sección de descuentos.

Y en el caso de los cosméticos, las marcas ponen todo lo que tenga vitamina C y prometa protegerte de los rayos del sol en las vitrinas; porque, evidentemente, necesitas la nueva crema rejuvenecedora/antiarrugas/exfoliante/hidratante a base de ingredientes orgánicos y nueva tecnología idéntica a la anterior pero con un nombre más sofisticado.

Por supuesto, haciendo honor a la filosofía cíclica de la que la moda presume, hay tendencias y piezas que vuelven cada temporada: vestidos florales, maxi-bags, el colorblocking y una cantidad ridícula de lentes. Como hay nuevas modas que comienzan en verano y se alargan al menos dos temporadas más; ejemplo, off-shoulders, crop tops, chokers y bralettes.

Aunque cada verano es diferente, los shorts de jean y las tees sin mangas son el uniforme tradicional de esta época, no importa que Marc Jacobs haya decidido que tu verano debe incluir telas metalizadas y plataformas de los 80’s (o al menos eso fue lo que recomendó el año pasado).

Verano en la música

El caso de la música es un poco más complejo. Entran en juego festivales de música como el Firefly Music Festival, Lollapalooza, Dreambeach, Benicàssim, Tomorrowland y Mad Cool, especialmente reservados para estas fechas; y lanzamientos de CD’s y singles motivados por la ilusión de convertirse en “la canción del verano”.

En el 2011 fue Somebody That I Used To Know de Gotye, en el 2012 Call Me Maybe de Carly Rae Jepsen, en el 2013 Get Lucky de Daft Punk, en el 2014 Happy de Pharrell Williams y el año pasado, hubo un empate entre Uptown Funk de Mark Ronson y Bruno Mars, y One Dance de Drake.

Las disqueras y productoras deben tomar en cuenta las temporadas para que el marketing y la promoción publicitaria sea lo más efectiva posible; razón por la que el top 10 de Billboard se llena de canciones comerciales y up-beat antes de que el verano comience.

Pero, ¿qué necesita una canción para ser un summer anthem?

Además de entrar en el mercado antes de que comience la temporada y ser totalmente cantable en una discoteca a las 12 de la noche, las canciones de este estilo se caracterizan por tener un bajo amigable y más coros de los que necesitan. Mientras más fácil de recordar y pegajosa sea, mejor.

Teniendo en cuenta que el verano es, por mucho, la temporada más popular en títulos de música pop, que es una categoría amplia que incluye aproximadamente la mitad de la discografía de Bruno Mars, The Chainsmokers y Calvin Harris, y que son reconocibles por su presencia en las listas pop de Billboard; es fácil de identificar quienes son los artistas que quieren llevarse “canción del verano” este año.

Muy a nuestros pesares, Despacito ft. Justin Bieber está ganando la competencia; después le sigue I’m the One, de nuevo con Justin Bieber; y por último, hay un empate entre 2U, Strip That Down de Liam Payne y la nueva de Rihanna y DJ Khaled, Wild Thoughts.

En cuanto a la música latina, aún no superamos “Ahora Dice” de Chris Jeday; la nueva de Chyno, Gente de Zona y Wisin “Quédate Conmigo” y “Mundo Aparte” de Mym están llegando a los charts; y probablemente la versión trap de Escápate Conmigo ft. Bad Bunny, Ozuna, De la Ghetto y Arcangel sea la indicada para este verano (ojalá, no queremos seguir escuchando Despacito).

Verano en el cine

Una de los cosas más esperadas del verano -además de las piña coladas, la playa y los bikinis-, es la cartelera del cine. Ya es ley que en lo que la cosa se empieza a poner más caliente una película de Zac Efron sin camisa viene a alegrarnos el verano.

Aunque no lo creas, existen varias razones para esto. La primera es económica: Normalmente, en enero y febrero la gente está saliendo del derroche de diciembre y buscan planes más tranquilos en los que se tenga que gastar menos. Nada más hay algunos casos históricos en los que una película haya triunfado en taquilla siendo lanzada en enero (Silence of the Lambs, por ejemplo). De resto, todas se limitan a estrenarse durante el verano, cuando las personas han ahorrado lo suficiente para gozar al máximo de su tiempo libre.

La segunda razón está vinculada de cierta manera con la interior: el tiempo. Además de ganas de salir, el tiempo es algo más que abunda durante el verano. Sin embargo, durante los demás meses, ese no es el caso. Aunado a eso, es el tipo de población que consta de tiempo para ir al cine, en este caso son los estudiantes escolares o universitarios. Por eso es que durante esta época se estrenan las películas taquilleras o “blockbusters”, que son más atractivas a las audiencias jóvenes (es decir, Zack Efron sin camisa). De la misma manera, las películas más profundas, con tramas más complicadas son lanzadas a finales de año, puesto que el corte de los Oscars es en diciembre, y a los directores les gusta tener su material fresco en las mentes de los críticos a la hora de cerrar el ciclo.

Dato curioso: Es así como se crean lo que en la industria de la filmografía se llaman “dump months”, referentes a esos meses de publicación en los que la película seguramente tendrá menos audiencia.

La tercera razón es un poco más rebuscada, y está vinculada con la necesidad de huir por un rato del calor del verano. Ya que las salas están en una temperatura agradable por el aire acondicionado, estas tienden a llenarse más durante el verano.

Para darte un poco de insight de lo que viene, te dejamos aquí el calendario de las películas que faltan por estrenarse este verano:

Verano en el amor/ la ciencia detrás del “Summer Love”

El cine, la música y la moda no son las únicas cosas que se preparan para el verano. De todas las estaciones del año, esta es sin duda aquel que envuelve el mítico cuento de que en vacaciones es más probable que el amor floree.

A pesar de estar en el trópico y de que realmente nuestras estaciones juegan entre “el tiempo que llueve” y los meses en que “se te derriten los zapatos del calor”, el hecho de salir de las obligaciones de las clases y el trabajo, propician una atmósfera que hace que nuestros rostros se sonrojen ante la latente expectativa de un amor rápido y repentino.

Los “Summer Loves” son eso, amor de vacaciones que se caracterizan en primer lugar, obviamente por la época en el que se dan, por otra parte porque son apasionados y memorables, porque no suelen venir con muchos conflictos, también porque están infestados de lujuria y buenos tiempos, y sobretodo porque son tan efímeros como el éxito musical de Carly Rae Jepsen.

Los amores de verano son agridulcemente placenteros, porque inician con una fecha de expiración y porque al terminar se vive un no tan peligroso corazón roto que se cura volviendo a la rutina. Todos ellos dejando un sabor de malas decisiones que salieron bien.

El problema de los Summer Loves inicia con la posibilidad de que no sean más que un mito de la cultura Pop, una excusa inventada por la industria para que consumamos más, usemos menos ropa e invirtamos más en alcohol para vendernos la idea del amor de arena y mar.

Según el registro “confiable” de Wikipedia, desde 1957 existen 7 canciones tituladas “Summer Love” evidenciando que desde hace más de 50 años, los jóvenes estaban siendo embrujados en el verano con la ilusión de que se iban a encontrar una súper mujer con cuerpo de modelo Sports Illustrated que les quitará la virginidad y los dejara despechados. Más recientemente se unieron a esta lista Justin Timberlake en 2006 y One Direction en 2012.

También hay 3 películas con el mismo título, una en 1958, otra en 2001 y la más nueva es de 2006. Pero la interrogante se mantiene de todas formas, ¿es la música y el cine una imitación de la realidad o viceversa?

Por esta razón intentamos llegar al fondo del caso, preguntándole a 10 personas (5 hombres y 5 mujeres) si habían vivido un romance de vacaciones o si conocían a alguien que sí lo habían vivido. Nos encontramos con el sorprendente resultado de que 6 de ellas admitían haberse engañado acerca de encontrar el amor en vacaciones. Demostrando así con este brusco estudio que aunque no sabemos si vino primero el mito y luego la imitación, de una manera u otra, las melodías y las películas se materializaron en la vida real.

Facebook por su parte reveló en 2011 que todos sus grupos demográficos importantes, cambiaban su estatus de relación a “soltero” justo antes de empezar el verano. Esta información se puede interpretar diciendo que en vacaciones hay más gente soltera, más gente de visita y por ende más gente disponible a un enamoramiento corto y dulce, como un comercial de Pepsi.

Si acudimos a lo científico, el hecho de que en esta época hay más calor y más actividad física, podemos inferir que hay más personas con una producción acelerada de endorfinas que propician el mood para el amor, o mejor dicho, el sexo. En los summer loves la diferencia entre estos dos términos no es demasiado clara, y realmente tampoco importa.

Sin lugar a dudas hay más interacción social y esto logra que las relaciones se materialicen, de esta forma confirmando o mejor dicho, contribuyendo al planteamiento que el amor vacacional es tan verdadero como el odio entre Katy Perry y Taylor Swift.

Puede que la música ayude, que el cine colabore y que la ropa eche una mano en el asunto, lo que sí es cierto es que el verano es para enamorarse y para que se enamoren de ti. 

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