John Mayer: The Search for Everything (primera entrega)

Escribir de algo que realmente te importe es difícil.

Temes no hacerle justicia al tema, dejar algo por fuera, o poner la plasta frente la gente que te lee porque no te pudiste explicar bien.

John Mayer es mi artista favorito. Nunca me ha importado que me digan que es cliché, ni que me gusta solo porque está buenote. Si es el primer caso pues mejor, cuento con más personas con las que compartir la música que me gusta y si es por la segunda acusación, no veo lo malo de tener un amor platónico de ese calibre.

Soy la típica fan loca que cuando pasé por las calles de Nueva York esperé encontrarme con Mayer como por accidente y de repente ser mejores amigos. Tengo todos sus discos, me sé todas sus canciones, lo sigo en todas las redes sociales, sigo a los clubs de fans que postean información exclusiva de su música y puedo escucharlo a diario sin quemarme los oídos.

Todo lo anterior me pinta como una psicópata que lo que más añora en el mundo es asistir a un concierto de él para oír en vivo Vultures, y es verdad, posiblemente lo soy. Pero también creo que la gente que no adore intensamente a un buen músico no es de fiar.

Por eso entenderán que más que emoción, lo que siento es nervios de no poder expresar lo mucho que me gusta John Mayer como artista en esta oportunidad que tengo de escribir sobre él.

También siento un poco de vergüenza revelando en internet una vez más que soy medio enfermita.

Habiendo aclarado todo esto, la razón de este artículo nace porque el 17 de noviembre, cuando John Mayer publicó “Love On The Weekend” (la primera canción en 2 años) anunció también que la muy anticipada espera al álbum que le siguiera a Paradise Valley de 2013, iba a acabar muy pronto, y dando pistas de una posible gira que acompañe al álbum luego de primavera.

Entre sobresaltos irracionales, y mientras me aprendía la canción nueva de memoria por ponerla tanto en repeat, mi persona y el resto de “enfermitos enfiebrados” desde 2002 con la música de Mayer, casi lloramos de la alegría.

Un tiempo después, un día nada dramático como el primero de enero, John Mayer publicó en sus redes la fecha en cuestión para la liberación de su séptimo álbum de estudio. O mejor dicho fechas.

Como gran sorpresa, el artista reveló que el álbum que llevará por título “The Search For Everything” sería publicado por partes. Más específicamente, se expondrán 4 canciones al mes durante el 2017, porque era demasiado material para sacarlo todo de una sola vez.

Atónitos frente a la manera poco ortodoxa de hacer las cosas, los fans se volvieron (nos volvimos) locos. Si alguien necesitaba indicios de que este año iba a ser mejor que el 2016, aquí estaba.

Nunca antes alguien había hecho el #NewYearNewMe con tanto estilo.

Con cuatro canciones al mes, el álbum se va a construir por oleadas y la primera ya tenía nombres y fecha. “Moving On and Getting Over”, “Changing”, “Love on The Weekend” y “You’re Gonna Live Forever In Me” serían publicadas el 20 de enero.

El título del álbum, según él era tan personal como su visión de la vida, y por si la emoción no era suficiente, nos prometió pasear por todos los estilos que lo caracterizan y que disfruta tocar:

«That’s really sort of what my career has been, it’s what my life has been, it’s the way that my mind works — it sort of consumes everything. That is very true to the nature of the record, which is sort of like a mixtape of all the music that inspires me and all the styles that I’ve made before, but certainly in my own certain way of doing it.»

Love On the Weekend, por su parte, es la perfecta probada para sentir nostalgia por el John Mayer de Room for Squares, un poco Pop pero lo suficientemente Bluesy para no alejarse demasiado del trabajo de Born and Raised y Paradise Valley. Sin duda, la perfecta manera de comprometer al público y demostrar de nuevo que es un excelente artista.

Con snapchats en extremo cómicos a través de su cuenta personal @johnthekangaroo, Mayer nos mantiene en un suspenso entretenido para sobrellevar lo que parece una eterna espera.

Por este mismo medio, prometo de la manera menos imparcial y objetiva del mundo, dar una reseña sobre las tres canciones que quedan por descubrir de esta primera oleada.

*entrando en pánico*

A partir de aquí, se escribió el 20 de febrero de 2017.

Eran las 12:30 a.m. y yo llevaba media hora dándole como loca al botón de refresh de johnmayer.com, para ver si ponían que ya la primera oleada del álbum se había publicado.

Pero todo estaba callado, el último tweet de Mayer era una chistesito sobre su mala ortografía y la cuenta de Instagram estaba dormida.

Con los ojos entrecerrados y un Spotify que no se ponía al día con lo que tenía que oír, me acosté a dormir resignada a escuchar a primera hora de la mañana la primera entrega de «The Search for Everything».

Y así fue, a las 6:30 a.m. en camino a la universidad, mis amigas y yo nos dedicamos a escuchar ansiosas.

Fue glorioso, justo lo esperado.

En una exclusiva entrevista con Rolling Stone, el cantautor reveló que se sintió inspirado por la manera única y poco convencional de artistas como Drake y Rihanna a la hora de lanzar el disco.

Con aspiraciones de dejar una huella en el mundo como escritor (¿y por qué no? si Dylan pudo) quiso esta vez, esforzarse al máximo en entregar líricas profundas y muy personales que espera le gusten a todos.

Como si fuera poco, también le dijo a la revista el proceso creativo e intención detrás de cada melodía de esta primera oleada. Así que te contaré lo que él dijo y luego lo que yo opiné de ellas.

1. Love On the Weekend

Según él: Inspirado en Los Angeles, donde los amores son irreverentes y posibles, Mayer con una pequeña resaca jugó con unos acordes de guitarra en el estudio y empezó a grabar. Así han salido sus mejores canciones, asegura, y obsesionado con la idea de que tenía un excelente producto, sacó la letra y se volvió en el sencillo promocional del disco.

Según Ainoa: La mejor de las 4. Melodía pegadiza con recuerdos de Room for Squares y una letra tan nostálgica como de esperanza de un amor nuevo. 

2. Moving On and Getting Over

Según él: La idea parte de que terminó una relación, proceso que sanó con la ayuda de la grabación de esta canción. Al final hay un pequeño jam que sucedió porque se sentía mejor con la idea de estar solo. Resistió todos los impulsos de grabar un solo, para crear un efecto distinto a su sonido anterior con un ensamble de guitarras.

Según Ainoa: La segunda mejor de las 4. El marcado ritmo R&B de la canción te hace sentir en esa onda de empezar a superar a alguien. Debo admitir, quedé un poco picada por la espera de un solo de guitarra que nunca llegó.

3. Changing

Según él: La obra maestra central y espiritual de todo el disco. Empezó como un jingle muy redondo que le tomó años componer pese a su simplicidad.

Según Ainoa: La que más suena a Born and Raised si le sacamos el espectacular solo de guitarra. Es la letra más simple, pero hasta ahora, la guitarra con más pasión. Un poco lenta si no estas en el ánimo de reflexionar sobre lo que dice la lírica.

4. You’re Gonna Live Forever In Me

Según él: La pieza más vulnerable del álbum. Mayer cuenta que se pone nervioso cuando la oye. Aparentemente es la primera y única grabación de la canción, y que aunque lo intentara, no podría repetir cantar algo parecido a las melodías que suenan. La letra la escribió entera en una noche y siente que es lo más abierto que ha hecho en mucho tiempo.

Según Ainoa: Da ganas de llorar, literalmente. Con un aire retro y la única compañía de un piano se nota la emotividad de la canción que parece casi una tonada triste de un show de Broadway donde todos empiezan a sacar pañuelos en la audiencia.

Sin nada más de lo que reseñar, los invito a oír las canciones y a acompañarme en la espera de la segunda ola en febrero.

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