La inocencia no es atractiva y su sexualización tampoco
sexualización de la inocencia

Tu personaje favorito no es ‘sexy’, solo es inocente

Pocos pueden olvidar ese momento de The Fifth Element (1997) en el que Milla Jovovich irrumpe, semidesnuda, en el taxi que conduce Bruce Willis por los aires de un South Brooklyn futurista y lleno de guiños al cyberpunk. El protagonista, Korben Dallas, en primer lugar luce alarmado por la invasión de esta desconocida en su vehículo; sin embargo, una sonrisa rápidamente disipa la inquietud en su rostro cuando esta mujer de cabellera naranja comienza a hablar en un idioma incomprensible. “Boom”, dice Leeloo, refiriéndose al golpe que se dio cuando aterrizó en el asiento trasero del automóvil tras caer, prácticamente, del cielo. El personaje de Willis entonces ríe y ella agrega: “Bada boom”, a lo que él responde: “Big bada boom”. Así, sin más ni menos, y a través de una conversación que podría haberse dado casi de manera exacta entre un adulto y un niño, se establece que el interés romántico de Korben será Leeloo, quien a pesar de —o debido a— su inocencia e ingenuidad, constantemente es sexualizada en el filme de Luc Besson.

Si bien Leeloo es una alienígena que sirve como “el quinto elemento” —un ser supremo que tiene el poder de salvar el mundo del peor de los males— del cual deriva el nombre de la cinta, esto no significa que el personaje no sea superado en astucia por otros. A pesar de poseer tan impresionantes habilidades, la película con frecuencia les recuerda al espectador y al mismo Korben que Leeloo fue creada —por hombres— a partir de células extraterrestres en un laboratorio tan solo unos minutos antes de caer en el taxi del protagonista. Es por eso que no sabe hablar inglés, no conoce las normas sociales, se desnuda frente a desconocidos y mira el mundo con los ojos de quien lo aprecia por primera vez, desde la inocencia. Todos estos son comportamientos infantiles que no resultarían extraños si realmente se le atribuyeran a un niño en el filme; no obstante, cuando un personaje como Leeloo, quien toma la forma de una mujer adulta aunque no hace mucho haya llegado al mundo, presenta estas actitudes, es inevitable pensar que su ingenuidad y su desventaja intelectual son objeto de sexualización. Después de todo, Korben la encuentra encantadora y fascinante, por un lado, gracias a un vocabulario limitado que la lleva simplemente a imitar sonidos como “boom”, y por otro, debido a que se trata de una mujer “de un metro setenta, ojos azules, piernas largas y piel hermosa. Ya sabes, perfecta”, como comenta el protagonista.

 Leeloo en The Fifth Element inocencia
Milla Jovovich como Leeloo en The Fifth Element (1997)
Gaumont Buena Vista International

El personaje de Elle Fanning en la película How to Talk to Girls at Parties (2017) también funciona como el interés romántico del protagonista, Enn, interpretado por Alex Sharp. Zan, como Leelo, es una joven extraterrestre que convenientemente ha tomado el cuerpo de una adolescente humana para llevar a cabo su próxima misión, es por esto que es poco consciente de las normas y tradiciones que se tienen en la Tierra. En el primer encuentro de la pareja, por ejemplo, Enn le habla a Zan sobre el punk y menciona bandas como Sex Pistols, Ramones y New York Dolls. Aun sin tener la más mínima idea sobre el tema, la adolescente le entrega unas tijeras al protagonista y le pide que le “haga más punk”, por lo que este se agacha ante ella y comienza a cortar el vestido que lleva puesto. Como si la carga sexual de la escena no fuese suficiente, Enn lastima a Zan sin querer y toca su herida para poder enseñarle la sangre. En respuesta, el personaje de Fanning lame sus dedos —en parte para limpiarlos, en parte para probar ese líquido que nunca antes había visto— y luego pregunta: “¿Cómo puedo tener acceso a más punk?”. 

Momentos como ese hacen que sea difícil negar la sexualización de la inocencia de estos personajes. En el caso de tan incómoda escena de How to Talk to Girls at Parties, es complicado pensar que esta habría tenido el mismo desenlace si Zan no fuese una joven que ignora completamente su propia sexualidad o el modo en que se llevan a cabo las interacciones sociales entre humanos. Incluso habría sido diferente si la adolescente hubiese sabido, aunque sea, lo que es el punk. Pero es a partir de su ingenuidad y poco conocimiento que se desarrolla una conversación que, hasta cierto punto, llega a sentirse inapropiada y que inevitablemente lleva a la sexualización del personaje por parte tanto de los espectadores como del protagonista.

 Elle Fanning como Zan inocencia
Elle Fanning como Zan en How to Talk to Girls at Parties (2017)
A24

Quizá una de las películas que tiene mayor éxito poniendo en palabras este problema vinculado con los personajes femeninos en la ciencia ficción sea Tron: Legacy (2010). Quorra, interpretada por Olivia Wilde en la cinta, es descrita con cualidades que no rara vez se le atribuyen a los niños: “profundamente ingenua e inimaginablemente sabia”. Se trata de un algoritmo que, de nuevo, ha tomado la forma de una mujer adulta y tiene el poder de “modificar la condición humana”, según se explica en el filme. A pesar de la evidente superioridad que esto implica con respecto a los mortales, Quorra es un personaje incapaz de superar los impedimentos sociales e intelectuales que le fueron dados en su construcción bajo el pretexto de que es, básicamente, una computadora. Sin embargo, en esta película el hecho de que una mujer extremadamente atractiva se comporte como un niño sumamente habilidoso no resulta insólito, ni siquiera es visto como algo curioso; al contrario, Quorra, casi de forma natural y al igual que Zan y Leeloo, sirve como el interés romántico del protagonista, Sam, lo cual lleva directamente a su sexualización.

Desafortunadamente, la existencia de personajes como estos en obras de ciencia ficción se ha vuelto cada vez más usual y, por no tratarse de casos aislados, ha dado pie, incluso, a la creación de un estereotipo. Este fue bautizado como “Born Sexy Yesterday” por Jonathan McIntosh, creador del canal Pop Culture Detective en YouTube, quien en un videoensayo hace frente a este ideal que ocupa el cuerpo de una mujer hermosa y que, debido a sus escasos conocimientos y a su inocencia, actúa como si hubiese nacido tan solo el día anterior —si es que literalmente no fue así—, aun cuando en teoría posee unas habilidades que lo hacen superior a la raza humana en algunos aspectos.

Olivia Wilde como Quorra en Tron
Olivia Wilde como Quorra en Tron: Legacy (2010)
Walt Disney Studios Motion Pictures

Si bien sus desventajas con respecto a otros son notables, las representantes de este estereotipo suelen ser descritas como perfectas, especialmente por los personajes masculinos. Ante sus ojos, no hay nada de malo en estas mujeres extremadamente hermosas, absurdamente ingenuas, habilidosas en una actividad respetada por los hombres —Leeloo y Quorra tienen talento para las artes marciales mientras que Zan se convierte en un éxito dentro de la escena punk que Enn tanto admira— e ignorantes de su propio atractivo sexual. Esto es, para ellos, lo que hace a la mujer perfecta.

¿Qué dice la sexualización de la inocencia sobre los personajes masculinos?

Dado que personajes como Leeloo, Zan o Quorra existen para servir como los intereses románticos de los protagonistas masculinos, es necesario prestarles más atención a los mismos. Estos, usualmente, son hombres heterosexuales que se encuentran aislados o tienen mala suerte en el amor por diferentes razones. A Korben Dallas, por ejemplo, no hace mucho lo dejó su esposa por su abogado; razón por la cual una mujer ingenua que desconoce todo tipo de dinámicas sociales y que, por ende, no podría hacerle lo mismo —porque ni siquiera sabe cómo hacerlo— ahora se postula como la pareja perfecta. Mientras tanto, Enn, de How to Talk to Girls at Parties, es un adolescente virgen y poco popular que gracias a una joven inexperta e inocente como Zan se encuentra con la posibilidad de estar con alguien por quien no se siente tan intimidado. Es casi como si una mujer debe estar en desventaja con respecto al hombre para que este se sienta lo suficientemente cómodo y seguro como para estar en una relación con ella.

 Korben y Leeloo en The Fifth Element inocencia
Bruce Willis y Milla Jovovich como Korben y Leeloo en The Fifth Element (1997)
Gaumont Buena Vista International

Adicionalmente, no existe nada que diferencie a estos personajes de otros hombres comunes y corrientes. El hecho de que estas mujeres hermosas y habilidosas se fijen en ellos realmente es una consecuencia directa de su inocencia y su falta de experiencia. En un panorama en el que no conocen otra cosa, resulta extremadamente fácil para ellas ver a los protagonistas bajo una luz favorable aun cuando no hay nada que los haga extraordinarios. Es por eso que cuando hablamos del estereotipo Born Sexy Yesterday, estamos refiriéndonos a una fantasía del hombre común, ese que sueña con encontrar a una mujer sensual e ingenua que no solo se conforme con él, sino que sinceramente lo vea como un ser excepcional gracias al cual puede aprender hasta lo más básico.

En How to Talk to Girls at Parties, Enn comparte con Zan su gusto por el punk y su postura ante diferentes valores sociales; ella, mientras tanto, escucha y absorbe la información con la expresión de quien está siendo educada por primera vez. Del mismo modo, en The Fifth Element, Korben le enseña palabras en inglés a una Leeloo a la que no se le entiende más que un “boom”. Pero lo que ambos tienen en común es que les muestran a sus compañeras lo que es el amor, cosa que entonces pasa a ser la razón de vivir y actuar de estos personajes femeninos, como si no tuviesen otro propósito más allá de este, como si el motivo de su existencia es el hecho de que hay un hombre que los ama.

Enn y Zan en How to Talk to Girls at Parties
Alex Sharp y Elle Fanning como Enn y Zan en How to Talk to Girls at Parties (2017)
A24

Por otro lado, los protagonistas de estas cintas llegan a sentirse completamente a gusto cuando pueden salvar a su compañera de alguna amenaza a la que ha sido expuesta. No es casual que el vínculo afectivo entre Korben y Leeloo se desarrolle a partir de un episodio en el que la policía los persigue a ambos luego de que ella —a quien buscan las autoridades— aterrice en el taxi de él, quien entonces debe conducir a toda velocidad para ayudarla a escapar. A lo largo de la película, el personaje de Bruce Willis rescata a Leeloo en repetidas ocasiones, algo que Sam, de Tron: Legacy, y Enn, de How to Talk to Girls at Parties, también hacen con Quorra y con Zan, respectivamente.

Todos estos protagonistas escogen involucrarse sentimentalmente con mujeres que además de ser inferiores a ellos social e intelectualmente, también desarrollan un sentido de dependencia de la relación. Son hombres que, teniendo en sus manos el poder de auxiliar a sus compañeras ante cualquier tipo de peligro, también se están salvando a ellos mismos de la amenaza que representa una mujer que no los necesita, que puede defenderse por sí sola. Comprometiéndose con una Leeloo, una Zan o una Quorra, estos personajes pueden evitarse la humillación de tener una esposa que los deje por un abogado o de interactuar con una mujer que pueda burlarse de ellos o de su falta de experiencia.

Quorra y Sam en Tron: Legacy (2010) inocencia
Olivia Wilde y Garrett Hedlund como Quorra y Sam en Tron: Legacy (2010)
Walt Disney Studios Motion Pictures

¿Por qué la sexualización de la inocencia de personajes femeninos tiene que ver, más bien, con una idealización de la masculinidad?

La sexualización de la inocencia no es algo nuevo en el cine de ciencia ficción. De hecho, ya podía verse en películas como Forbidden Planet (1956) o Time Machine (1960). Sin embargo, sus orígenes datan mucho más atrás y se remontan al colonialismo, de donde fueron heredadas estas circunstancias en las que una mujer ingenua debe ser educada por un hombre blanco que le enseñe a comportarse en el mundo mientras que este ve en ella un objeto sexual. Se trata de un desequilibrio de poderes que ha mutado a través de los años y se ha colado en el género de ciencia ficción, en el cual, por desgracia, ha pasado desapercibido por demasiado tiempo.

Si bien es la inocencia de los personajes femeninos la que es objeto de sexualización, este es un problema que tiene que ver directamente con la idea que se tiene de la masculinidad. El hombre debe dominar, salvar, educar y poseer; es eso lo que hacía en la época colonial y es eso lo que sigue haciendo hoy en día en el cine de ciencia ficción. Así, visto desde este punto de vista, cuando un personaje masculino falla en llevar a cabo estas tareas, se asume su debilidad y se le juzga por su incompetencia. Es aquí donde entra el estereotipo Born Sexy Yesterday, una mujer que, gracias a su poca agilidad mental, facilita la misión del hombre, deshaciéndose de la humillación a la que el protagonista podría ser sujeto si no cumpliera con lo que se espera de él.

Bruce Willis como Korben Dallas en The Fifth Element (1997)
Bruce Willis como Korben Dallas en The Fifth Element (1997)
Gaumont Buena Vista International

De esta manera, la razón de ser del estereotipo Born Sexy Yesterday radica en una inseguridad propia de la masculinidad. Este personaje femenino simplemente existe porque el hombre le teme a una mujer que pueda ser su igual sexual e intelectualmente hablando. Ante ese miedo, surge una fantasía que alimenta el concepto de la superioridad masculina, pues juega con la idea de que una niña inocente pueda ser poseída por un hombre adulto. Sin embargo, y para hacer de esta ilusión algo socialmente aceptable, la ciencia ficción traslada la mente de este ser ingenuo al cuerpo de una mujer adulta, y eso es precisamente lo que vemos en personajes como Leeloo, Zan o Quorra.

Es un ideal, entonces, que está completamente ligado con los roles de género y el desequilibrio de poder que existe entre hombres y mujeres. Es por esta razón que la cantidad de filmes en los que una protagonista se siente atraída hacia un personaje masculino al que debe educar, proteger y poseer es mucho menor; y aun así, cuando sucede, la mujer no suele gustar del hombre debido a su ingenuidad sino a pesar de ella, ya que no es una dinámica a la que esté acostumbrada ni en la que encuentre una gratificación sexual.

La sexualización de la inocencia no es algo nuevo ni tampoco algo que dejaremos de ver pronto en la gran pantalla. Se trata de una vieja fantasía masculina que hoy en día sigue estando vigente. Ningún hombre quiere ser rechazado, humillado, comparado con otro o superado por una mujer, por lo que una representante de este ideal de pronto se convierte en la mejor opción de pareja. Es un estereotipo peligroso y problemático que pone en la mente de los espectadores ideas erradas sobre los roles de género, ideas que no debemos perpetuar en la realidad. Al final del día, nadie es Born Sexy Yesterday, y lo cierto es que la ingenuidad es un rasgo tan poco atractivo como el temor de un hombre a una mujer inteligente y segura de sí misma.

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