Selena Gomez nos regaló una decepción y no una ‘Revelación’

Más que una ‘Revelación’, Selena Gomez nos regaló una decepción

La exploración de la música latina por parte de artistas pop anglosajones no es algo nuevo. El mercado hispano siempre ha sido un importante objetivo para las disqueras, por algo Beyoncé, Mariah Carey y Christina Aguilera lanzaron versiones en español de sus canciones al principio de sus carreras. Adicionalmente, el éxito del reguetón en las carteleras globales de Billboard ha hecho más recurrente la participación de cantantes estadounidenses en grabaciones de este género. Por esto, que Selena Gomez lance ahora su primer EP en nuestro idioma no es realmente esa Revelación de la que habla el título del mismo, sino que es una estrategia predecible para la cantante de ascendencia latina.

Como una manera de indagar en su herencia hispánica, Selena Gomez decidió enfocar este último proyecto discográfico en el pop latino y en cómo este se ha nutrido de la influencia de género urbanos en los últimos años. “Hay algo sobre la música en español que hace que la gente sienta algo”, es lo que expresó la cantante texana sobre su interés en reconectar con el idioma de su padre a través de este EP. Sin embargo, escuchar Revelación no provoca ninguna emoción fuerte y, más que iluminarnos, nos hizo sentir como si este disco llegase un poco tarde a la escena del reguetón.

Portada de Revelación de Selena Gomez
Portada de Revelación
Interscope

Más que un homenaje al pop latino, Revelación se siente como una exploración netamente comercial de un género que está siendo escuchado por millones en Spotify. Las siete pistas del EP parecen ser el resultado de una fórmula básica y no integran la visión nueva que uno pensaría que Selena Gomez podría traer al reguetón, lo cual solamente hace aun más notable la incomodidad de la artista a la hora de cantar en español, dejándonos con pocas ganas de darle replay.

Una Revelación sin muchos hallazgos

A pesar de contar con productores importantes del reguetón actual como Tainy —Dakiti, de Bad Bunny y Jhay Cortez; y Telepatía, de Kali Uchis— y Jota Rosa —Qué malo, de Bad Bunny y Ñengo Flow; y Religiosa de Paloma Mami—, la producción de Revelación se aleja de la experimentación y la fusión que está ayudando a que el género evolucione. Todas las canciones suenan como composiciones que ningún artista quiso grabar en 2017 y que ahora Selena Gomez saca del archivo sin darles un toque personal ni integrar algo novedoso que las haga pasar como contemporáneas o que denote una intención de explorar las posibilidades del pop latino.

Revelación es una oportunidad perdida para realmente explorar ritmos latinos y hacer que la producción de cada una de las pistas aporte algo nuevo a la escena musical. Tal vez Selena Gomez dejó sus años experimentales atrás luego del lanzamiento de Fetish en 2017, pero en esta oportunidad no tenía que esforzarse demasiado para integrar elementos folklóricos a la fórmula típica del reguetón, la cual puede sonar repetitiva si no se trabaja con cuidado. Ni la integración de la flauta distorsionada en Dámelo to’ ni los elementos electrónicos que parecen sacados de una canción cualquiera de Zara Larsson en Vicio y Adiós son suficientes para que no pasemos los veinte minutos que dura el EP preguntándonos si hemos estado escuchando la misma grabación todo el tiempo.

Lista de canciones de Revelación de Selena Gomez
Lista de canciones de Revelación
Interscope

Aunque Selena Gomez aprovecha sus fortalezas vocales para este proyecto con su tono suave y susurrado en la mayoría de las canciones, la falta de confianza de la cantante en su pronunciación es notable en las siete pistas de Revelación. No es que se necesite una dicción perfecta para que el EP funcione, sino que el reguetón requiere de una seguridad que raya en la arrogancia para que el mensaje de sus letras se transmita correctamente. En la voz de Gomez puede oírse cierto miedo a dar un paso más allá y mostrar la presunción que pueden tener cantantes como Karol G, Kali Uchis o Paloma Mami, lo que resulta en una desconexión entre las composiciones y la manera en la que la cantante texana las interpreta, casi como si no entendiera lo que está diciendo y, por ende, no pudiera expresarlo de la forma ideal.

Las fortalezas de la epifanía de Selena Gomez

La producción de Revelación no resalta por ser la más interesante, pero no podemos negar que su segundo sencillo, Baila conmigo, es el verdadero diamante entre todas las composiciones de este EP. El diálogo entre Rauw Alejandro y la cantante en esta grabación tiene un tono humorístico, pues se aprovecha del poco entendimiento del español que posee Selena Gomez y lo hace el foco central de la canción con frases como “Bebé, no sé si habla mucho español / Si entiende cuando digo ‘mi amor’ / Comernos sin entenderno’ e’ mejor / Solo tenemo’ que gustarno’” y “No entiendo mucho, pero vente / Baila, baila, baila conmigo”. La letra nos ayuda a sentirnos cómodos con la dicción desconfiada de Gomez y, al mismo tiempo, las intervenciones del reguetonero aportan el flow típico del género, haciendo que esta composición se sienta fluida y disfrutable.

Lo triste sobre Revelación es que la producción fue lo que llevó a que unas grabaciones con potencial terminaran quedándose estancadas. Los coros de pistas como Dámelo to’, Adiós y Vicio son sumamente pegajosos, pero la falta de un sonido más contundente en el resto de los segmentos de estas canciones hace que sea sencillo ignorar los aspectos positivos de las mismas y que las melodías creadas por compositores como Edgar Barrera —Hawai, de Maluma, y Hey DJ, de CNCO y Yandel— y la venezolana Elena Rose —Tattoo, de Rauw Alejandro, y Mami, de Paloma Mami— pasen desapercibidas.

Tal vez Revelación esté muy lejos de ser la obra maestra de Selena Gomez, pero eso no quiere decir que no nos interese que siga explorando la fusión de su tono suave y susurrante con géneros como el R&B, el pop latino y el reguetón, por lo que la cantante debería adentrarse más a fondo en este tipo de grabaciones en el futuro. Con un mayor entendimiento de lo que está interpretando y aceptando la sensualidad de su voz, Gomez podría llegar a explotar el potencial que inicialmente prometía este proyecto.

Revelación deja mucho que desear y ninguna de sus pistas es una que con ansias deseemos cantar y bailar cuando volvamos a las discotecas, pero aun así, es un trabajo que nos abre la puerta hacia una nueva Selena Gomez y nos deja con la esperanza de que en el futuro un nuevo proyecto de la cantante sí implique una epifanía y no una decepción.

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