‘The Politician’: la extremadamente ambiciosa nueva serie de Netflix

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Hace una década Glee se convirtió en un fenómeno de la cultura pop y el nombre de Ryan Murphy se hizo ampliamente conocido. Diez años después, el creador de la serie —quien cuenta con un impresionante currículo en el que figuran títulos como Scream Queens, Pose, American Horror Story y American Crime Story, todas series que pasaron al salón de la fama de la cultura pop y sin duda definieron la década del 2010— regresa, si es que eso se puede decir sobre una persona que no para en ningún momento y que actualmente se encuentra trabajando en al menos diez proyectos, y debuta en Netflix con The Politician.

Así como Martin Scorsese y Noah Baumbach han optado por colaborar con plataformas de streaming en lugar de trabajar con los estudios tradicionales para distribuir sus películas, el año pasado Ryan Murphy abandonó Fox, la cadena que le dio hogar por tantos años, y firmó un contrato de $300 millones con Netflix, convirtiéndose este en el acuerdo más lucrativo en la historia de la televisión. Ahora, en septiembre de 2019, podemos apreciar el primer fruto de esta alianza: The Politician, serie que reúne a Murphy con Brad Falchuk e Ian Brennan, junto a quienes creó Glee y Scream Queens en el pasado.

The Politician sigue a Payton Hobart, un estudiante del último año de bachillerato que, a diferencia de la mayoría de las personas de su edad, tiene muy claro cuál es su meta de vida: construir el currículo perfecto y posteriormente convertirse en el presidente de los Estados Unidos. Para lograrlo, Payton aprende mandarín, lee las autobiografías de distintos políticos americanos y estudia meticulosamente los pasos que dieron los antiguos presidentes antes de establecerse en la Casa Blanca con el fin de replicar aquellos que han funcionado para muchos de ellos. Fue haciendo esa observación que se dio cuenta de que la presidencia estudiantil suele ser un factor que los políticos exitosos tienen en común, por lo que Payton decide, entonces, postularse para el cargo en su colegio. 

Ben Platt en The Politician
Ben Platt como Payton Hobart en The Politician
Netflix

Si la política usualmente es sinónimo de conflictos, secretos y mentiras, la carrera electoral del protagonista, interpretado por Ben Platt, no es la excepción, después de todo se trata de una serie de Ryan Murphy, quien nunca ha escatimado en drama, escándalos y tramas dignas de una telenovela. The Politician funciona como una sátira del mundo de la política y de los personajes que habitan en él, caricaturizando no solo a los candidatos a la presidencia estudiantil sino al equipo que rodea a cada uno, sus respectivas familias e incluso a los votantes que realmente no tienen ningún interés en las elecciones.

Como si adentrarse en la política no garantizara escandalosas tramas —véase House of Cards—, The Politician se asegura de que estas no falten en ninguno de los ocho capítulos que conforman el proyecto, pues a la campaña electoral se le suman elementos como el teen angst, suicidios, secuestros, enfermedades mentales, triángulos amorosos y asesinatos. Es una serie llena de giros inesperados que funcionan, a pesar de ser bastante exagerados, y eso se debe, principalmente, a que el show entiende lo que es y no pretende ser algo más, por lo que explota su potencial con éxito.

 El elenco de The Politician
El elenco de The Politician
Marion Curtis/Starpix para Netflix

Además de sumergir al espectador en el mundo de la política, The Politician lleva a su audiencia a California, específicamente a Santa Bárbara, para burlarse —con un humor muy millennial y centennial— no solo de las figuras que participan en lo que una campaña presidencial de una prestigiosa escuela implica, sino también de quienes en esa ciudad residen. No es sorprendente que, si a Santa Bárbara se le conoce como “la Rieviera Americana”, la mayoría de los estudiantes de San Sebastian lo tengan todo y traten de solucionar sus problemas con dinero, específicamente con cifras de siete dígitos o más.

Sin embargo, nada de eso les garantiza familias funcionales. En el caso de Payton, su hogar está conformado por su padre, un hombre mayor que se dedica a coleccionar libros; sus hermanos, un par de gemelos que pasaron unas cuantas horas de más en la cama de bronceado y que resienten profundamente al personaje principal; y su madre, interpretada por Gwyneth Paltrow, quien lo ama intensamente, incluso más que a sus otros hijos, a pesar de que Payton es adoptado.

El casting de la ganadora del Oscar prueba ser particularmente acertado, pues su personaje, Georgina Hobart, en muchas ocasiones se comporta como la Gwyneth Paltrow que pintan los medios y que protagoniza los titulares de estos cuando habla sobre “separarse conscientemente” de su esposo o afirma que se somete a baños de vapor vaginales. La sátira que hace The Politician tiene varias capas y esta es una de ellas, pues en la serie Paltrow es precisamente esa Paltrow que conocemos y es dueña de Goop.

 Ben Platt como Payton Hobart en The Politician
Ben Platt como Payton Hobart en The Politician
Netflix

Para The Politician, Ryan Murphy se reúne nuevamente con actores con los que ha colaborado en el pasado. Dylan McDermott, quien actuó en dos temporadas de American Horror Story, aparece en la serie más reciente de Netflix para darle vida al padre de Astrid Sloan, enemiga de Payton. La musa de Murphy, Jessica Lange, también tiene un papel en el proyecto, haciéndose notar por ser una de las pocas personas en esta comunidad de Santa Bárbara que no posee una gran cantidad de dinero, lo cual se ve reflejado en su forma de hablar, comportarse e incluso de vestir. De hecho, mientras que el personaje de Paltrow se desplaza por los lujosos ambientes de su igualmente lujosa mansión vistiendo piezas de Gucci, el de Lange usa ropa de TJ Maxx.

El elenco también incluye a January Jones, Zoey Deutch, Lucy Boynton, David Corenswet, Rahne Jones, la famosa tenista Martina Navrátilová y el actor transgénero Theo Germaine. La inclusión de este último en The Politician resulta muy satisfactoria, pues aunque Murphy es el creador de Pose, la serie con más actores transgénero en la historia, es agradable ver a una persona como Germaine en un show que poco tiene que ver con este tema y que ni siquiera hace énfasis en el hecho de que el actor sea transgénero, pues nada aporta esto a la narrativa de The Politician. Después de todo, las personas transgénero no tienen por qué llevar una etiqueta que los defina por el resto de sus vidas ni su condición debe ser lo único que los represente.

Si bien The Politician empieza con una fuerza tan avasallante como el carácter de Payton Hobart y compañía, los últimos tres episodios pierden un poco su rumbo. De pronto aquello que caracterizó los primeros capítulos de la serie es difícil de identificar y se pierde de vista por unos breves momentos. Los creadores de Glee, en esta ocasión, deciden incorporar números musicales en los episodios que cierran la serie, quizá para homenajear los viejos tiempos, quizá porque se dejaron seducir por el territorio que ya conocían, lo cual no siempre es una estrategia acertada. En el caso de The Politician, la subtrama que involucra teatro y música no funciona, pues es el único momento en el que la serie no parece entenderse a sí misma.

Jessica Lange, Ben Platt y Zoey Deutch en The Politician
Jessica Lange, Ben Platt y Zoey Deutch en The Politician
Netflix

Después de esta pequeña turbulencia, The Politician aterriza con torpeza en su último capítulo y lo hace con un salto de tiempo que no se siente del todo justificado o bien manejado. Sin razón aparente —y más importante aún: sin una transición que suavice el impacto—, nos encontramos con un Payton Hobart cuya ambición digna de Tracy Flick de la película Election (1999) ha desaparecido. Esto genera un choque que el espectador pasa la mayor parte del episodio tratando de asimilar, distrayéndolo de prestarle total y completa atención al cierre de la serie.

No obstante, los últimos minutos del capítulo recobran aquella fuerza que se pintaba inagotable a principios de la serie. Los personajes principales aparecen y lo hacen con una nueva misión, lo cual hace que una posible segunda temporada luzca tremendamente prometedora. Asimismo, en este episodio The Politician introduce a nuevos personajes, entre los cuales están un par de mujeres políticas interpretadas por Bette Midler y Judith Light, quienes participarían en una segunda entrega. En pocas palabras, a pesar de sus tropiezos al final, el futuro de The Politician es brillante.

Una de las frases con las cuales se le hizo publicidad a Election era: “En el camino hacia la grandeza, nunca hay que subestimar a una persona extremadamente ambiciosa”. La construcción del personaje de Payton Hobart tomó a la protagonista del filme de 1999 como referencia, por lo que el tema de la ambición está presente en todos los capítulos de The Politician y, de alguna manera u otra, también en la vida de Ryan Murphy. No hay nada más ambicioso que un contrato de $300 millones con una plataforma como Netflix o que trabajar en diez proyectos o más al mismo tiempo. Tampoco hay algo más ambicioso que una serie que incluye números musicales, política —y todas las farsas que se encuentran tras ella—, temas referentes a la salud mental, drama adolescente y crítica social. The Politician a veces peca de ser demasiado, pero como Payton Hobart, Tracy Flick y el propio Ryan Murphy, el show entiende y acepta esta cualidad, y de algún modo no solo la hace funcionar la mayoría del tiempo sino que la convierte en su mejor atributo. A pesar de trastabillar un poco, The Politician se recupera y deja dos cosas claras: no debe ser subestimada y su destino es la grandeza.

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