The Good Place: ¿qué es ser “bueno”?

The Good Place: ¿qué es ser “bueno”?

De acuerdo a The Good Place, cuando mueres todas tus acciones son analizadas y divididas en buenas (que te suman puntos), o malas (que te restan puntos), y tu puntaje final determina si vas a the good place, o the bad place. Mientras más ofensivas para el contrato social que hemos establecido para la humanidad sean tus acciones, más puntos pierdes. Por ejemplo:

  • Ser vegano son +425.94 puntos
  • Ser vegano y nunca hablar al respecto sin que te lo pregunten son +9875.37
  • Comete genocidio y pierdes 433115.25 puntos
  • Recuerda el cumpleaños de tu hermana y ganas 15.02
  • Dile a una mujer que “sonría” y es -53.83
  • Ignoraste un mensaje de texto mientras tenías una conversación en persona +1075.69
  • Empezar a escribir un post en redes sobre la muerte de David Bowie pero pensar “el mundo no necesita saber mis pensamientos sobre la muerte de David Bowie” te da 224.19 puntos.
  • Usar el término “bro code” -8.20

Y aunque no sabemos exactamente cuántos puntos resta querer ver a los Red Hot Chilli Peppers en vivo y ver The Bachelor, insinúan bastante que es malo.

Todo eso lo aprendemos gracias a la iniciación que Michael (Ted Danson), el arquitecto de the good place, le da a Eleanor (Kristen Bell) en su primer día después de su muerte.

Michael nos enseña un vecindario lleno de colores pasteles y gente salida de una publicidad de Benetton mientras explica que solo los mejores de los mejores llegan ahí. Es una utopía para todas esas personas dedicadas a ayudar a otros, y está tan esterilizado que ni siquiera puedes maldecir o utilizar malas palabras. Las almas que verdaderamente hicieron algo socialmente valioso con sus vidas. Eleanor, una abogada de los más privilegiados, conoce a los demás habitantes, todos activistas, monjes tibetanos, personas que sacrificaron sus vidas para salvar a otros, y a Janet, una Siri en el cuerpo de una mujer.

Además de comer froyo hasta morir, en the good place también conoces a tu alma gemela y puedes vivir toda la eternidad con ella. La de Eleanor, es Chidi, un profesor universitario de ética. Apenas Michael los deja solos después de presentarlos, Eleanor le confiesa algo a Chidi: ha habido un error, ella fue un grandísimo patán toda su vida. De hecho le vendía medicina de dudosa procedencia a abuelos y era la mejor vendedora de todos. Claramente Eleanor no merece estar ahí, y si no te gustan los spoilers es momento de dejar de leer e ir a ver la primera temporada. Esa fue tu advertencia. Además, mientras menos sepas, es mejor.

Eleanor le pide ayuda a Chidi para realmente ser una buena persona, y Chidi comienza una serie de clases de moral y ética. A partir de ahí es cuando The Good Place brilla más allá de la premisa, la excelente estructura, y la escritura impecable. El show tiene una calidad sorprendente lo que usualmente distrae de las preguntas centrales que plantea: ¿qué es ser bueno? ¿podemos ser inherentemente buenos o solo estamos buscando una recompensa? ¿qué nos motiva a ser buenos si no recibimos nada a cambio? ¿podemos regularnos moralmente solo por el deseo natural de querer respetarnos unos a otros y sentirnos acompañados? ¿qué hay de la inteligencia artificial? ¿en qué punto deja de ser un objeto para ser algo más parecido a un humano?

Bastante malintensidad para una comedia.

La primera temporada explora todo lo que hace bueno al hombre a través de Eleonor, quien busca ganar su propio lugar en the good place estudiando a Kant con Chidi. Al grupo de estudio se une Jason, un D.J. de Jacksonville quien claramente tampoco merecía estar ahí y no tiene el interés ni la capacidad de mejorar. Acompañándolos, está Tahani, una socialité insufriblemente insegura, quien por cierto es interpretada por la brillante Jameela Jamil.

Los 4 humanos están constantemente enseñándole a Michael y Janet qué es un ser humano. Aún con sus fallas, todos parecen estar progresando y llevándose bien hasta que al final de la temporada (ESTE ES EL SPOILER MÁS GRANDE) Eleanor descubre que the good place es realmente the bad place y Michael, el arquitecto, es un demonio milenario que había creado ese universo para torturarlos.

Basado en la premisa de “el infierno son los otros” de Sartre, Michael decidió juntar a personas que se odiarían instantáneamente y hacerles creer que estarían juntos por la eternidad. En retrospectiva era súper obvio que un sitio con tantos colores pasteles solo podía ser un infierno.

Con lo que no contaba era con la posibilidad de que juntos, todos los humanos se hicieran mejores. Después de un procedimiento burocrático, porque obviamente el peor de los lugares tiene burocracia, Michael logra que su jefe autorice resetear a los humanos y a la Janet y empezar desde cero.

Lo que sucede en la segunda temporada es hermoso y en serio creo que leer cualquier reseña al respecto te quitará la posibilidad de sorprenderte y sentirte completamente satisfecho con todos los pequeños detalles que tiene la serie. Además de prepararte para una tercera temporada absolutamente genial.

Estoy tan enamorada de esta serie que mi única queja es el personaje de Jason. El creador de la serie ha dicho que es un asiático tonto para ir en contra del estereotipo del asiático inteligente… pero honestamente eso es solamente otro estereotipo, el personaje es aburrido y fastidioso. Y bueno, no es como si Crazy Ex Girlfriend o Fresh off the Boat no hubiesen hecho ya lo mismo y mejor. ¿Cuántos asiáticos bobos se necesitan para establecer que los asiáticos pueden ser bobos? Fuera de eso, esta serie es perfecta.