‘The Farewell’: un retrato agridulce del duelo y la nostalgia - The Amaranta

‘The Farewell’: un retrato agridulce del duelo y la nostalgia

Nota de lectores4 Votos
8
8

Hace unos años, ejecutivos de la industria cinematográfica estadounidense se negaron a llevar a cabo The Farewell dado que no creían que una cinta sobre el duelo de una inmigrante china que reside en Nueva York fuese lo suficientemente americana para las audiencias. Entonces, la mujer que deseaba llevar a la gran pantalla esta historia sobre diferencias culturales y vínculos familiares contactó directamente a productores del país asiático y, para su decepción, se topó con otra puerta cerrada. “La gente de China no va a entender tu película si el personaje principal tiene una visión occidental de las cosas”, le dijeron, refiriéndose a Billi, la inmigrante que protagoniza el filme. 

Frustrada y desilusionada, la directora Lulu Wang comenzó a aceptar el hecho de que conseguir financiamiento para hacer esta película quizá sería imposible y, en cambio, decidió grabar un episodio del programa de radio This American Life en 2016. En él, contó libremente la historia, su historia, sin los cortes ni las modificaciones que aquellos productores insistían en hacer. Poder llevar a otros eso que quería transmitir se sintió tan bien que Wang se preparó para abandonar el cine y empezar una carrera en la radio. Eso, claro, hasta que el episodio salió al aire y la directora recibió una llamada. Querían hacer su película. Fue así, entonces, como unos años después The Farewell llegó a las salas de cine y se convirtió en una de las cintas más discutidas durante esta temporada de premios

The Farewell
A24

El largometraje está basado en las propias vivencias de Wang —o en “una mentira real”, como dice el crédito inicial con el que se presenta la obra—, cuyo alter ego en la película es Billi, una joven escritora que vive en Nueva York, al igual que sus padres, quienes un día le informan que sus familiares en China han llamado para hacerles saber que la abuela de la protagonista —o, como le dice ella, Nai Nai— tiene cáncer y no cuenta con mucho tiempo de vida restante. Debido a que siempre fue muy cercana a la madre de su padre, Billi se ve sumamente afectada por esta noticia, razón por la cual el resto de la familia considera mejor que la protagonista no se una a las vacaciones que todos pretenden tomar para despedirse de la abuela en China.

El motivo por el que para el resto de los personajes es preferible que Billi no vea a Nai Nai en sus últimos días es esa mentira en la que está basada el filme. La abuela desconoce que tiene cáncer, o que se va a morir. Y nadie planea decírselo. La ignorancia a veces es felicidad y si tan solo no saber de su enfermedad permitirá que Nai Nai abandone este mundo sin preocupaciones, entonces su familia se encargará de que así sea. Es por eso que todos tratan de evitar que Billi, quien en definitiva no está de acuerdo con que se le oculte la verdad a su abuela y además tiene problemas para esconder sus sentimientos, comparta tiempo con Nai Nai y destape este pequeño gran secreto familiar. Sin embargo, y en contra de los deseos de los otros personajes, Billi viaja a China, en donde no solo se vuelve evidente el conflicto interno con el que carga la protagonista sino también las diferencias culturales que existen entre los miembros de la familia.

The Farewell A24
A24

La excusa con la que todos han viajado a China es la boda del primo de Billi, quien lejos de querer casarse en realidad con la novia con la que lleva poco tiempo saliendo, se ve obligado a hacer este sacrificio para darle a Nai Nai una última alegría y al resto de la familia un motivo para volver a casa. Es en las interacciones que se desprenden de esta reunión que las diferencias culturales empiezan a mostrarse como una barrera invisible pero presente entre los personajes. Han pasado años desde que el tío y el primo de Billi emigraron a Japón, de donde también es la futura novia, quien poco entiende lo que se está diciendo la mayoría del tiempo debido al hecho de que no habla mandarín. Mientras tanto, la protagonista y sus padres se mudaron a los Estados Unidos para iniciar una nueva vida cuando Billi apenas era una niña, por lo que su punto de vista con frecuencia desentona con el del resto de los familiares que se quedaron en China.

De las diferencias en sus posturas sobre ciertos temas surgen discusiones que agravan en Billi el sentimiento de estar perdida, que hacen más fuerte su sospecha de que realmente, en el fondo, no sabe quién es. Al inicio de The Farewell, el espectador comprende que el personaje principal no lleva una vida de lujos en la ciudad de Nueva York; al contrario, el dinero no le alcanza para pagar el alquiler de su apartamento y no hace mucho se le rechazó una Beca Guggenheim. Su pasado quedó a kilómetros de distancia, su futuro es extremadamente incierto y en el presente su abuela, con quien parece ser incluso más cercana que con sus padres, tiene cáncer. La protagonista se encuentra, de este modo, ante una situación que despierta en ella una crisis de identidad que empeora cuando se da cuenta de que incluso le cuesta encajar en su propia familia porque, hasta cierto punto, se ha vuelto demasiado americana para ella. Si no lo fuera, podría ocultar mejor sus sentimientos o entender por qué esconden el diagnóstico de Nai Nai, pero no es así.

The Farewell
A24

The Farewell hace un gran trabajo plasmando estas preocupaciones más que conocidas por los inmigrantes asiáticos o las personas asiático-americanas, quienes de pronto pueden sentir que no pertenecen completamente a una cultura o a la otra y que, en cambio, se desenvuelven en un tambaleante terreno neutral que no todo el mundo puede o hace el esfuerzo de comprender. Es una realidad que incluso queda evidenciada en las reacciones iniciales que tuvieron los productores chinos y estadounidenses ante la obra de Lulu Wang. Ser parte de este grupo de personas y tener la sensibilidad para contar una historia que hace rostro a esta situación por medio de su protagonista automáticamente colocó a la directora en una especie de área gris, pues se le consideró demasiado americana para ser china y demasiado china para ser americana.

Si bien con The Farewell, Wang logra la hazaña de hacer una película sincera sobre la experiencia asiático-americana, de conectar con un público específico mediante un retrato de sus vivencias, esto es algo que consigue a través de temas universales como la búsqueda de la identidad y el duelo. Así, permite que audiencias de todo tipo puedan aproximarse a la cinta, el mundo que presenta y los personajes que allí viven desde la empatía y el entendimiento. Esa nostalgia por el pasado que ya no existe sino en recuerdos que poco a poco se desvanecen, esa desilusión producto de un presente que no promete mucho y que nada tiene que ver con los sueños de la niñez, y esa incertidumbre que viene dada con la aceptación de que no siempre el futuro es mejor son temáticas con las que lidia el filme, permitiendo que este resuene con los espectadores.

The Farewell
A24

No hay una sola manera de definir el duelo, ni en la vida real ni en The Farewell. Este puede ser producto de la inminente muerte de una abuela, de los años y los lugares que se dejan atrás, o de las metas que fallamos en alcanzar. Una de las virtudes del filme es que no lidia con este tema de forma melodramática, sino que lo maneja como un proceso interno del que cada personaje construye lo que quiere sin la necesidad de arrojar sus sentimientos a las caras de los espectadores. Casi tácito la mayoría del tiempo, el luto en el largometraje es de una simpleza que no siempre es fácil transmitir por medio de la actuación y, a pesar de esto, el elenco de la cinta logró hacer de The Farewell un filme emotivo de principio a fin sin que esto implique una sobrecarga de gestos que enfaticen la tristeza.

En la película constantemente se combinan elementos para demostrar que dos cosas, dos fuerzas opuestas, pueden existir al mismo tiempo, en un mismo lugar o en una misma persona: la comedia y la tristeza, la vida y la muerte, la cultura china y la americana, la expresión abierta de las emociones y el deber de ocultarlas. Lulu Wang apunta al balance perfecto y lo obtiene de una manera sumamente orgánica, sin pretensiones o exageraciones. The Farewell le recuerda a su audiencia que el duelo no es sino una cuestión de humanidad, humanidad que la directora captura en una historia contada desde el corazón. Quizá esa pasión tan palpable en cada toma del largometraje sea el elemento que ha permitido el éxito del mismo. Si Wang se aproxima a sus futuros proyectos con la misma sensibilidad con la que ha llevado a cabo su segunda obra, estamos frente a una poderosa nueva voz que vale nuestro tiempo y que debemos escuchar.

‘YA VISTE ‘the farewell’? DEJA TU PUNTAJE AQUÍ:
Nota de lectores4 Votos
8
8

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

TheA logo
Más artículos
‘Cats’ está destinada a ser una película de culto aunque todavía sientas que lo que viste fue una pesadilla