‘A Star Is Born’: una historia para el soñador desenfrenado

Dirigida por el mismísimo Bradley Cooper, A Star Is Born es el tercer remake del filme original traído al cine en 1937 por David O. Selznick y William A. Wellman dándole vida a los papeles principales.   

Esta última versión tiene al director y a Lady Gaga como protagonistas.  

¡ADVERTENCIA! 

A partir de este punto hay spoilers.

El cantante veterano problemático, Jackson Maine, sufre de alcoholismo y descubre a una mujer increíblemente talentosa, Ally, que no ha surgido en la industria pero sueña con hacerlo. Este encuentro no solo provoca una relación amorosa entre los dos, sino el emprendimiento hacia el estrellato de la protagonista.   

El contacto de Ally con el famoso, pero decadente artista, le abre el camino a la impresionante cantante, que poco a poco va emergiendo y volviéndose más famosa que él. Se casan, pero Jack mantiene su conducta dañina dado a su adicción mientras Ally tiene éxito continuo en su carrera, eventualmente avergonzándola en una entrega de premios que definirá la lucha de recuperación de Maine y la ambición de su esposa en ayudarlo. 

Aquí está en tráiler extendido de esta nueva y fascinante versión:  

Bueno, empecemos.

A nivel cinematográfico, la película está exquisitamente bien hecha. La intención de los planos da los mensajes que la cinta busca dar, y el ritmo es acertado porque brinda la sensación de incredulidad que vive Ally en su rápido crecimiento profesional.  

Tiene un encanto que sumerge. Todo pasa muy rápido a nivel que te preguntas, como Ally, si todo realmente está pasando. La película funciona de manera que sientes el emocionante viaje y transformación personal de la emergente cantautora, así como la perspectiva de su enamorado, quien es más experimentado en el mundo del show business y llega a sentir un instinto protector fallido cuando ve que la industria le está cambiando su esencia. 

A nivel de actuación, es sencillamente admirable. Bradley Cooper y Lady Gaga tienen una química increíble, que es tan perfecta como la combinación de Pringles y Nutella: inesperada, pero acertada. Sus interpretaciones escalan a la excelencia en todos los sentidos. Definitivamente le dieron justicia a la historia original. El amor entre los personajes es potente y natural. Hay errores, perdón, compasión, y fe en sus sueños. 

Gaga finalmente cumplió sus aspiraciones de actuación, que ella misma no pensaba que se harían realidad. Deslumbra en la pantalla tanto como el escenario, así como Cooper probó ser un gran vocalista después de meses de entrenamiento y de literalmente bajarle dos tonos a su voz.  

Su historia de amor en la obra cinematográfica empieza de ensueño, pero todo empieza a decaer cuando Jackson se da cuenta que a pesar de cuánto la quiere ver brillar, no quiere perderla y menos ver como ella se pierde a sí misma. Se muestra la cara amarga del mundo del espectáculo y cómo puede malinfluenciar a las personas detrás del talento.

Cuando los personajes de Gaga y Cooper enfrentan esta problemática, ella piensa que su éxito despertó celos en Jackson, pero en realidad es la desesperación del afamado cantante de advertirle y protegerla del camino tóxico que él mismo tomó en su fama.

La misma Ally lucha con no perder su esencia mientras es manipulada a cambiar su imagen, de la que ya había agarrado más seguridad y aprendido a amar con la ayuda de Jack, quien no solo le aconseja que mantenga su alma artística, sino que le hace ver la importancia de la voz que tiene. 

Los aspectos amargos de la fama se interpretan crudamente en la gran pantalla, ilustrando la responsabilidad del artista y la perdición consecuente si pierden el control o abusan de su imagen. Esto me hizo pensar que esta es una cinta de artistas para artistas, y por supuesto, para la audiencia que tanto los admira. Pero sin duda también aplica a todos los que sueñan con emprender una carrera profesional en esta área. 

La moraleja es: con la fama viene responsabilidad, y si pierdes tu identidad y no te cuidas, puede ser letal. Lástima que sufrimos la pérdida de Jackson Maine, pero es esencial mantener la historia realista y apegada a sus antecedentes. 

Es necesario que haya más conciencia sobre este sobrevalorado mundo y las tragedias que puede causar. Películas como esta logran que el público experimente en pantalla esta cruda realidad a través de las emociones vivaces que provoca, y este es un hecho que vale destacar y aplaudir.  

A Star Is Born fue desgarradora, honesta, fresca, y emocional; como Jack a Ally, quiero mirar otra vez esta película. 

Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
TheA logo
Más artículos
Cómo evitar ‘spoilers’ mientras estás viendo una serie