La secta secreta de intelectuales que elige los Oscars

La secta secreta de intelectuales que elige los Oscars

La noche de los Oscars siempre ha sido medio mística.

En mi cabeza, cuando los ganadores están recibiendo su estatuilla, sonrientes, llorones y nerviosos; desde algún lugar escondido en una mesa grande, semi-dioses del cine, demasiado iluminados para ser humanos, que de seguro hablan muy bajito, usan monoculares, vestidos largos y beben Brandy todo el día, se dan palmadas en la espalda por haber elegido bien una vez más los premios de este año.

Una especie de Olimpo del cine, en el que habitan estas entidades semi mortales que eligen el destino histórico de la industria del cine desde 1929, condenando y glorificando piezas, todo desde esta mesa redonda que también sirve de palco para la ceremonia televisada.

La frase “I would like to thank the Academy” era como un “en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo” que todos repetían y parecía bendecir cuanta palabra se dijera en el discurso de aceptación hasta que la música clásica malintensa interrumpiese.

Y mantuve esta fe ciega y evidentemente estúpida, hasta el momento en que se me hizo obvio que la industria de Hollywood podía ser justamente lo que creemos de ella: pura luces, cámara y nada de acción. Las controversias por las nominaciones poco variadas, películas muy buenas que nunca se consideraron y ganadores obvios por sus narrativas sobre guerras mundiales, holocausto o historia norteamericana, me llevaron a preguntarme algo que hasta entonces nunca me había detenido a cuestionar.

¿Quién c*ño son The Academy y cómo eligen los ganadores?

Orgullosa de pasar mi fase de adoctrinamiento, a un nivel de cuestionamiento sobre cosas que antes daba por sentado, descubrí con algunos clicks la clave que se esconde detrás de la ceremonia de premios más prestigiosa del mundo del espectáculo y cómo esta funciona.

Nada que ver con Nicholas Cage ni Indiana Jones mi descubrimiento, pero la introducción épica estaba quedando fina y me dio lástima dejarla en una nota menos aventurera.

Ajá, entonces ¿quiénes son The Academy?

Es mejor llamada Academy of Motion Picture Arts and Sciences, pero The Academy para los panas pues. Fue fundada en 1929 que busca promover la excelencia del cine. Así de sencillo.

Sus miembros son justamente aquellas personas dedicadas al medio, hoy en día casi cerca de 7.000 personas. Para ingresar debes ser invitado por alguien de la Academia (además de un poco de papeleo burocrático supongo) y debes tener por supuesto una destacada carrera como artista cinematográfico.

Antes este cargo era vitalicio, pero en la nota de ser menos blancos al respecto, a partir de este año los cargos solo durarán 10 años con opción a reelección.

Todo este gentío, incluyendo actores, productores, escritores y demás fabricantes de cine son los que eligen los nominados y los ganadores cada año, por tanto, cuando se agradece a la Academia por el premio, le están agradeciendo básicamente a sus pares y panas por elegirlos por encima de los demás.

¿Quién es Oscar?

Bueno él es Oscar:

Porque realmente aunque le digamos “Oscars” a la ceremonia, ese es solamente el sobrenombre que se le da a la estatuilla dorada semi desnuda que menean los ganadores a las cámaras.

La historia es algo así como que alguna bibliotecaria dijo una vez que se parecía a su tío Oscar en 1930 y al resto del equipo no le pareció mala idea que se bautizara al Ken versión oro así.

El nombre real de la ceremonia es The Annual Academy Awards of Merit.

Qué aburrido suena.

Totalmente.

¿Y qué, la gente vota por la que más le guste y listo?

Sí, pero no es tan sencillo.

Antes de proseguir con esta intrincada explicación del proceso, si quieres verificar que todo lo que digo es cierto, porque eres de esas personas locas del cine que saben el apellido de soltera de la abuela de Martin Scorsese, satisface tus impulsos cinéfilos leyéndote las 36 páginas de la normativa de la Academia.

Si más bien te topaste con este artículo de casualidad y tan solo quieres llegar con un buen cuento a la oficina esta semana, quédate por acá porque eres de los míos.

Hay que tomar en cuenta para las nominaciones y posteriores ganadores los más de 6.000 miembros votantes de la Academia, quienes van a elegir sus favoritos en más de 24 categorías.

Son burda de votos.

Sí, son muchos.

La votación se hace por medio de papeletas en físico o enviadas por internet y el proceso es tan complejo que desde hace más de 80 años se le delegó a una compañía el conteo de los votos.

Todo bien mientras no se lo den a nuestro CNE. Mal chiste. Sigamos.

Doce contadores de PricewaterhouseCoopers, pasan una semana entera encerrados contando las papeletas, invirtiendo un promedio de casi 2.000 horas en los votos. Luego los ponen en los bonitos sobres que vemos en cámara que van dentro de dos maletines negros de cuero al estilo “la paga en efectivo al narcotraficante malo de la película”.

Pero no suena tan complicado

Bueno porque esa es la parte sencilla.

Para siquiera ser elegible para nominación, debes cumplir unos estrictos requisitos. Luego si tienes suerte de salir a flote del papeleo, deberás esperar que para las nominaciones, las personas especializadas en cada campo voten por tu película. Es decir, solo los directores eligen cuales van a ser los nominados a Mejor Director, los actores a Mejor Actor, y así.

Un miembro de la Academia podrá elegir 5 nominados en su área y los deberá colocar en orden de preferencia. Luego nuestros amigos de PricewaterhouseCoopers interceden, cuentan los votos y se anuncian los nominados en enero.

Un par de semanas luego es cuando se le envía a los miembros las papeletas para elegir los ganadores de las categorías.

Y ahí es que empieza el sarao.

Exactamente.

La mayoría de las categorías no tienen tanta complicación para elegir la mejor, es tan fácil como que aquella que obtenga más votos gana.

Sin embargo, para la categoría de Mejor Película, la cosa no es tan sencilla. El proceso para contar los votos se llama el conteo preferencial y consiste en enumerar cada una de las películas en orden decreciente desde la que más te gusta hasta la que menos te gusta.

Se clasifican las papeletas según la elección número 1 de cada una de ellas. La que tenga menos votos es eliminada y la elección número 2 es donde se va a colocar la papeleta ahora. De esta forma, al final solo van a quedar dos contrincantes porque las opciones con menos votos se van eliminando y se van agregando las papeletas de las opciones perdedoras a las demás.

Como sé que no me expliqué muy bien, aquí hay un video:

Y aquí hay otro, por si no quedó claro:

Wow, ok creo que entendí.

El tema es que mi mesa redonda de deidades del cine es más bien una comunidad inmensa de personas de la industria que ni siquiera cuentan los votos por ellos mismos.

Y aunque mucho hemos hablado sobre lo poco confiables que se han convertido estos premios por solo glorificar grandes producciones con grandes presupuestos, sigue siendo un evento de alto prestigio aunque no tenga una secta intelectual detrás de él.