Esta será la primera vez en treinta años que los Oscar no tendrán anfitrión

Ser el anfitrión o la anfitriona de los Oscar no es un trabajo sencillo. Llevar la batuta en el evento más importante de la industria cinematográfica es una tarea que puede salir muy bien o extremadamente mal, algo que descubrieron Anne Hathaway y James Franco en el año 2011.

Desde entonces, dirigir la famosa ceremonia se ha convertido en un trabajo que casi nadie quiere. Los Oscar buscan un anfitrión gracioso, pero que no haga chistes subidos de tono; que hable sobre temas actuales, pero no genere controversia; y simpático, pero que no ponga demasiado esfuerzo en ello. Básicamente es imposible complacer las exigencias de la Academia y el público, a menos que seas Ellen DeGeneres y tomes un selfie que haga historia. De todos modos, ni ella está dispuesta a volver a la tarima de las premiaciones.

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ABC, canal que transmite la ceremonia en vivo, busca subir los ratings cada año, cosa que no ha logrado aún; de hecho, los Oscar 2018 hicieron historia al obtener los números más bajos de los últimos 44 años. Esta vez, la Academia pensó que Kevin Hart era un buen candidato para hacer subir la cifra. Sin embargo, la decisión duró solo unos días, puesto que tras una controversia que involucraba tweets y comentarios viejos del comediante, los Oscar han elegido seguir el ejemplo de los premios SAG y no contar con un anfitrión.

El 4 de diciembre de 2018, Kevin Hart anunció que sería el anfitrión de los premios 2019 y las críticas no tardaron en llegar, puesto que la gente comenzó a sacar a la luz tweets viejos del comediante que contenían bromas homofóbicas. Además, también resurgieron entrevistas del 2015 donde el también actor expresaba que era incapaz de interpretar a un gay y que vivía con el miedo de tener un hijo homosexual. Luego de esto, Hart se dirigió a sus seguidores en Instagram para confesar que la Academia le había dado un ultimátum: pedía perdón o no podía dirigir la ceremonia. Sin embargo, se rehusó a disculparse y alegó haber hablado acerca de esos tweets en el pasado, por lo que ya había superado el tema. Esto solo llevó a más críticas por parte de la gente, que lo acusó de no estar arrepentido en lo más mínimo. Incluso la actriz Jamie Lee Curtis parecía tener algo que decir.

El 7 de diciembre, Hart publicó una serie de tweets en los que anunciaba que había decidido renunciar al trabajo. Manifestó que no quería que la controversia fuese una distracción en una noche tan importante como la de los Oscar y, tan solo un día después de haberse negado a ofrecer disculpas, dijo que lo sentía.

Un mes después, el 4 de enero de este año, Hart fue entrevistado por Ellen DeGeneres, quien lo apoyó e invitó a considerar retomar el trabajo. Esto no solo hizo que resurgiera la controversia, que ya había sido desplazada por los rumores acerca de quién podía ser el nuevo anfitrión, sino que también produjo que DeGeneres recibiera críticas por parte de la comunidad LGBT.

Luego de esto, Hart —que se encuentra promocionando su nueva película, The Upside se dirigió a distintos medios para disculparse nuevamente y declaró que ya no hablará más sobre el tema. También manifestó que no tiene pensado volver a tomar el trabajo y agregó que ya es demasiado tarde para prepararse de todos modos. Sin duda, parece que esta es una lección de vida que deberá agregar a su biografía I Can’t Make This Up: Life Lessons.

El pasado 9 de enero, la Academia anunció que no habrá un anfitrión este año. Esta será la primera vez en treinta años que los Oscar no cuentan con una personalidad que los presente. De hecho, la ceremonia de 1989 es recordada por tener uno de los peores inicios de la historia de los premios: un número musical de 11 minutos. Por si se quieren deleitar con uno de los momentos más infames de la cultura pop, aquí se lo dejo:

Después de eso, 17 estrellas de Hollywood, entre esas Julie Andrews y Paul Newman, firmaron una carta abierta donde calificaban el show de ser “una vergüenza tanto para la Academia como para el resto de la industria cinematográfica”. Sin embargo, los ratings de esa premiación fueron los más altos de los últimos cinco años.  

Las respuestas a la decisión tomada por la Academia han sido bastante diversas. Están quienes apoyan que se haga de esta manera, los que predicen que será un desastre y quienes preguntan: ¿era más fácil no tener un anfitrión que escoger a una mujer? Desde el año 1990, solo tres mujeres han tenido la oportunidad de presentar el show: Ellen DeGeneres, Whoopi Goldberg y Anne Hathaway, en compañía de James Franco. De nuevo: tres. En 29 años. 

Los Oscar nunca mejorarán sus ratings si no se atreven a hacer algo nuevo. Y espero que esta idea no suene demasiado loca, pero empezar a dejar el sexismo, el machismo y la homofobia de lado parece una opción viable. 

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